CHILE // SÓLO 46 PERSONAS HAN SIDO JUZGADAS POR VIOLACIONES DE DD HH
La impunidad, el lacerante legado de Lagos

En los últimos meses de su mandato presidencial,
el socialista Ricardo Lagos está
maniobrando con diversos recursos para
consolidar una de las dos caras de su legado:
la impunidad de los responsables del
genocidio que la dictadura cívico-militar
de Augusto Pinochet perpetró contra la
izquierda.

15/05/06 · 18:25
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DESAPARECIDOS. Una mujer sostiene una pancarta con la imagen de un desparecido
frente al Cuartel General del Ejército en Santiago de Chile.

La otra parte de su herencia,
el modelo neoliberal implantado
a sangre y fuego
por la tiranía, se ha blindado
durante su mandato con la firma
del Tratado de Libre Comercio con
EE UU. Durante los tres lustros de
la interminable transición chilena
sólo 46 personas han sido juzgadas
y condenadas en firme por las violaciones
de los derechos humanos
y de ellas 24 ya han recobrado la libertad
porque recibieron penas
muy livianas, según los datos recopilados
por la periodista Lucía
Sepúlveda Ruiz.

A pesar de los notables avances
conquistados a partir de la presentación
de la primera querella criminal
contra Pinochet por parte de
Gladys Marín (secretaria general
del Partido Comunista) en enero de
1998 y de la detención del tirano en
Londres nueve meses después, la
impunidad perdura en Chile y la
principal preocupación del Gobierno
de la Concertación (coalición de
socialistas y democristianos en el
poder desde 1990) es librar de la
condena a los 372 uniformados actualmente
procesados.

De hecho, a finales de agosto
Lagos indultó a Manuel Contreras
Donaire, uno de los autores materiales
del atroz asesinato del sindicalista
Tucapel Jiménez en 1982, y
recientemente su Gobierno ha promovido
el nombramiento como
juez de la Corte Suprema del magistrado
Rubén Ballesteros, firme
defensor del decreto-ley de amnistía
dictado en 1978 por Pinochet.

Además, en estos momentos en
el Congreso Nacional está registrado
un proyecto de ley apoyado por
la derecha y la Concertación que
promueve la rebaja de penas para
los condenados por violaciones de
los derechos humanos, incluidos
dos de los peores torturadores de la
dictadura como Osvaldo Romo y
Miguel Estay Reino.

Por si fuera poco, en su discurso
con motivo del 32º aniversario del
golpe de Estado, el pasado 11 de
septiembre, Lagos no tuvo pudor
en citar unas palabras del último
discurso del presidente Salvador
Allende (“Superarán otros hombres
este momento gris y amargo
en que la traición pretende imponerse...”)
para avalar sus maniobras
en favor de la impunidad. Ese
mismo día la represión policial de
las movilizaciones populares causó
la muerte de Cristián Castillo, un
joven de apenas 16 años.

Durante los 503 días de detención
de Pinochet en la capital británica,
Lagos fue el principal paladín
de la consigna que justificó su regreso
a Chile: el tirano podía ser
juzgado en su país. Londres, Madrid
y Santiago lograron consumar
su retorno el 3 de marzo de 2000 y
apenas ocho días después Lagos recibió
la banda presidencial. Su sexenio
se ha caracterizado por los
continuados intentos, unos más explícitos,
otros más implícitos, por
preservar la impunidad de los asesinos
y los torturadores.

Frente a la connivencia de la derecha
y la Concertación, partidarias
ambas de la impunidad y del
neoliberalismo, siervas ambas del
imperialismo en un momento histórico
de resurgir de la esperanza
en América Latina, se levanta la
unidad de la izquierda, alcanzada
por primera vez desde 1973. El pacto
Juntos Podemos Más, respaldado
por más de 60 organizaciones
de todo tipo, ha elaborado, con una
amplia participación, un programa
político unitario, ha aprobado una
lista única para las elecciones parlamentarias
del 11 de diciembre y
ha elegido como candidato presidencial
a Tomás Hirsch, quien tiene
como rivales a la socialista
Michelle Bachelet, al derechista
Sebastián Piñera y al pinochetista
Joaquín Lavín.

Su éxito en las elecciones municipales
de octubre pasado (10% de
los votos y 92 concejales) y su creciente
implantación social y territorial
invitan a pensar que el pueblo
chileno se unirá al clamor continental
que repudia un modelo económico,
social y cultural enemigo del
ser humano.

Parte esencial de las luchas del
Juntos Podemos Más es el combate
por las metas históricas del movimiento
de derechos humanos: la
verdad, la justicia y la memoria. No
en vano dos de los más importantes
abogados de derechos humanos,
Carmen Hertz y Eduardo Contreras,
figuran como candidatos a diputados
en su lista. Precisamente,
ésta aseguró el pasado 11 de septiembre:
“Durante estos 15 años el
Gobierno ha engendrado, uno tras
otro, proyectos de impunidad que
hemos sido capaces, tras arduos esfuerzos
y luchas, de abortar”.

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