MIGRACIÓN: GRAN ASISTENCIA DE INMIGRANTES EN LA MARCHA CONTRA LOS CENTROS DE INTERNAMIENTO
La huelga de hambre en el CIE saca a la luz la vulneración de derechos

El 12 de abril, más de 2.000 personas marchaban ante el CIE de Aluche, reclamando el cierre de estos “Guantánamos europeos”. El sábado 12 de abril, la marcha ante el Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de Aluche (Madrid) para reclamar el cierre de este tipo de centros superaba todas las expectativas. Pero todo había empezado días atrás, el lunes 7. Un papel desencadenó la protesta. Se trataba del panfleto para la
manifestación, y en el que se denunciaban las duras condiciones de vida en estos centros y las constantes violaciones de derechos humanos.

17/04/08 · 0:15
JPG - 10.6 KB
 
“CERREMOS LOS CIE”. Marcha contra los CIE convocada por más de 20 organizaciones y apoyada por más de 40 / Juan Carlos Rojas

Su difusión entre los internos hizo
que esa misma noche del lunes se
declarasen en huelga de hambre.
Pero el pasquín provocó además
otros quebraderos de cabeza a la
dirección del CIE. La hoja llevaba
anotado a mano un nombre y un
número telefónico. A través de este
contacto, los internos pudieron
dar a conocer su situación a esta
persona, que grabó cada una de las
llamadas y las difundió a la opinión
pública a través de la web del
Centro de Medios (CM) de Rompamos
el Silencio (www.rompamoselsilencio.
net).

Muchas veces se han celebrado
concentraciones, aunque minoritarias,
delante del CIE, y muchos internos
han protestado sin mayor
trascendencia pública. Esta vez no
fue así. El CM, con medios muy precarios,
dio a conocer los testimonios.
“Estamos todos en huelga de
hambre porque no nos pueden tratar
como nos tratan”, dice Raúl, uno
de los internos. Los huelguistas también
exigen hablar con el director.
Pero la protesta es reprimida.
A lo largo de la noche, el CM
transmitió una llamada de la esposa
de Raúl: “Me ha dicho mi marido
que los policías han empezado a
castigarles, que les llame a ustedes,
que les ayuden”. Ante la represión,
muchos abandonaron la protesta.
Al día siguiente, martes, la mitad de
los internos mantenía la huelga.
Según los testimonios, la protesta
había sido mucho más sólida en el
módulo de hombres y la dirección
había llamado por la noche a las
Unidades de Intervención de la Policía
(UIP), que consiguieron controlar
lo que la dirección había considerado
un motín.

Al saber de la marcha del sábado
12, los internos aprovecharon
la convocatoria para unir fuerzas
con gente de fuera y trasladar sus
reivindicaciones. Su primera prioridad
fue que se asegurara la asistencia
médica de dos enfermos a
los que mencionan en todas sus llamadas.
También denuncian la pésima
calidad de la comida, la violencia
en el interior y la incomunicación
a la que son sometidos. A
esto se suma la incomprensión de
las razones por las que están allí,
ya que algunos pueden tener delitos
en su historial, pero muchos
(incluso algunos con hijos españoles)
sólamente carecen de papeles.
El martes 8 se difunde el anuncio
de huelga de hambre. Activistas
sociales continúan con las visitas
al CIE, que comenzaron meses
atrás, esta vez para verificar el alcance
de la huelga. Por la tarde, solidarios
con la huelga de hambre
intentan, sin éxito, realizar una acción
frente al Congreso de los diputados
el día de la investidura de
Zapatero para dar apoyo a los internos.

Paradójicamente, el todavía
presidente en funciones hablaba
de los derechos de los más necesitados
y declaraba que en su
“idea de España” no quiere abandonar
a nadie en el “infortunio”.
Tras la rueda de prensa celebrada
el miércoles frente al CIE de Aluche,
con importante presencia de
medios, los internos anuncian de
forma unánime su negativa a bajar
al comedor. “Nadie va a entrar al
comedor, estamos toditos, inclusive
las mujeres”, declararon. Pero a
esa hora, la Confederación Española
de Policía (CEP) había enviado
una nota a los medios en la que
negaba la huelga de hambre y el
empleo de la fuerza por partes de
los antidisturbios. También negaba
que en el CIE no se pudiera entrar.

Y citan a varias ONG que, según
ellos, realizaban “funciones
sociales en el interior”. Por si fuera
poco, en la línea criminalizadora
de la que hizo gala la CEP cuando
pidió la ilegalización de Izquierda
Castellana y la Coordinadora Antifascista,
denuncia “la utilización
de la inmigración por parte de grupos
radicales con fines mediáticos”.
Esta versión se demuestra inconsistente.
Primero, CEAR declara
que no realizan ninguna actividad
en el interior del CIE. Segundo,
una grabación realizada por
internos revela el empleo de la
fuerza por parte de los antidisturbios.

“Si seguís por las malas no
vais a conseguir nada. ¿Qué vais a
conseguir?”, dice una agente a los
internos. “¿Qué venga la UIP y que
os dome a palos? (...) No merece la
pena. Si sabéis qué pasa, que pasó
el otro día”, en referencia a la represión
del lunes. Por último, a lo
largo de los días numerosas organizaciones
mostraron su apoyo a
los huelguistas y a la convocatoria
demostrando así que no sólo había
grupos de radicales detrás de las
denuncias. Pero para ese momento
la nota de prensa había conseguido
ya desvirtuar la protesta. Por
su parte, la dirección del centro
ablandaba sus normas y ampliaba
los tiempos de las visitas, temiendo
que algún periodista entrase como
visitante.

Éxito de la marcha

El sábado, la marcha reunió a personas
de orígenes diferentes. Familias
que, en un alarde de valentía,
llevaron a sus hijos, sin papeles, migrantes
en situación regular y un
mosaico de organizaciones y personas
solidarias que compartieron
esta jornada festiva y reivindicativa.
En la marcha aportaron su música
Samba da Rua y los chicos del
rapeadero del Centro Social Patio
Maravillas. Además, desde un camión
montado por la organización,
los migrantes contaban sus historias,
y otras veces los chicos rapeaban.
Durante el recorrido, se pudo
oír una llamada de los internos que
fue difundida por el Centro de
Medios a través del camión.

[Inmigración a la italiana: racismo y explotación->5833]

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto