FASCISMO // PARTIDOS XENÓFOBOS PREPARAN UNA PLATAFORMA UNITARIA
La extrema derecha se organiza electoralmente

La ultraderecha española se está reorganizando. El objetivo: conseguir resultados electorales significativos. Pero sus diferentes intentos
organizativos chocan con su tradicional fragmentación

13/12/07 · 0:00
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MADRID. El 15 de noviembre, miles de personas protestaron en Vallecas por el asesinato de Carlos. / Quieres Callarte

Tras la autodisolución de Fuerza
Nueva, a raíz de su estrepitoso fracaso
electoral en 1982, la ultraderecha
española no ha tenido ni un partido
ni un líder que consiga aglutinar el
voto ultra. Caracterizada por constantes
enfrentamientos entre grupos
y monumentales broncas entre sus
líderes, la extrema derecha española
mira con envidia los resultados de
sus amigos del Frente Nacional francés
y el liderazgo aglutinador de Jean
Marie Le Pen. Sin embargo las diferencias
persisten y en la apuesta por
la vía electoral ya se perfilan varias
corrientes claramente enfrentadas.

Manuel Canduela, líder de Democracia
Nacional (DN), aglutina los
residuos neofascistas más violentos
y extremistas. En su órbita pululan
otros grupos más minoritarios, como
Alianza Nacional (AN), directamente
vinculada al terrorismo ultra, o
Combat España, una coordinadora
de neonazis extremadamente violentos.
Desde la llegada de Canduela a
la dirección de DN, hace cuatro años,
el partido que naciera como un intento
de imitar los pasos de Le Pen,
ha degenerado en un grupo filonazi.

Canduela, condenado por asociación
ilícita, ve ahora con cierto vértigo el
panorama que se presenta a raíz del
asesinato en Madrid del joven antifascista
Carlos Javier Palomino a manos
de un soldado de extrema derecha
simpatizante de su partido.

El máximo enemigo y competidor
de Canduela, José Luís Roberto, líder
de España 2000 (E 2000), tardó
pocas horas en condenar el asesinato
del joven antifascista refiriéndose
a la culpabilidad de “quien ha
convocado irresponsablemente
una manifestación”, en clara alusión
al presidente de DN.

España 2000

Y es que E 2000 “ha adquirido una
vida y un rumbo propio que la han
alejado progresivamente de la extrema
derecha”, según una declaración
publicada tras las elecciones municipales
del pasado 27 de mayo. Elecciones
en las que el partido de Roberto
subió en votos y obtuvo representación
en dos localidades valencianas
de más de 15.000 habitantes.
El citado documento, cuya autoría se
atribuye al recién llegado Ernesto
Milá, anuncia la nueva estrategia de
los ultras. Esta vía lepenista pretende
aglutinar a la Plataforma per Catalunya
(PxC), que cuenta con 18 concejales,
y a Iniciativa Habitable (IH),
una candidatura ultra disfrazada de
ecologista liderada por el ex falangista
Manuel Leal Gil. Para ello pretenden,
a imagen del FN francés, introducir
su discurso fácil y populista
contra la inmigración en las clases
trabajadoras, especialmente en los
cinturones industriales de las grandes
ciudades. La estrategia es simple:
adaptar su discurso a los nuevos
tiempos, ganar presencia institucional
y visibilidad mediática y convertir
a los inmigrantes en auténticas
bestias negras. En el País Valenciano
y Cataluña, el discurso de los ultras
se aleja -aunque sin abandonarlo ni
mucho menos- del anticatalanismo
y del españolismo a ultranza y abandera
la islamofobia. Es el caso de las
campañas del líder de PxC, ex miembro
de Fuerza Nueva en Cataluña,
contra las mezquitas. En Valencia el
partido de Roberto suele organizar
manifestaciones legales contra la inmigración
y partidos de fútbol “sólo
para españoles” en barrios de fuerte
presencia extranjera caracterizados
por una convivencia pacífica.

La llegada a E 2000, el pasado enero,
de Ernesto Milá ha consolidado
esta vía. Su alianza con José Luís Roberto
tiene un claro objetivo: articular
la representación de las tres formaciones -IH, PxC y E 2000 suman
en total 30 concejales- y conseguir
una candidatura unitaria para las
elecciones al Parlamento Europeo.
Pero el camino hacia la unidad está
lleno de obstáculos. Uno de ellos
es Madrid, donde Roberto y los suyos
no tienen tanta influencia. En la
capital española hay, además, competidores.

Cabe recordar que la nueva
marca electoral del tradicionalismo
español, el Frente Nacional, se
presentaba en una manifestación el
28 de octubre secundada, según sus
organizadores, por 5.000 personas.
Su presidente, el falangista José Fernando
Cantalapiedra, se postuló en
una escenografía cuidada y moderna
como el líder de la “nueva España”.
Madrid es también el campo de batalla
que se disputan DN y el FN, ya
que en varias ocasiones han puesto a
prueba sus capacidades de convocatoria
con actos simultáneos. Por
ejemplo, el 11 de noviembre convocaron
separadamente marchas contra
la llegada masiva de inmigrantes
extracomunitarios. Una por el barrio
de Salamanca, organizada por el FN;
la otra, de DN, en Usera, cerca de
donde moría Carlos.

El asesinato del joven antifascista
hizo saltar todas las alarmas entre
los ultras lepenistas. Las demandas
de ilegalización de las organizaciones
fascistas desde amplios sectores
sociales y políticos -incluyendo al
Partido Popular- pueden empañar
los planes de la nueva ultraderecha
española. La rápida condena por
parte de Roberto del asesinato pretende
distanciarle de las agresiones
fascistas pero su impresionante historial
y el de los suyos le delata. La
nada discreta actividad de los fascistas
que apadrina incluye palizas,
agresiones, amenazas y acumula
numerosas denuncias. Además, su partido E 2000, pese a una imagen
renovada y a un ideario “populista
social y democrático” no logra convertirse
en la “casa común del patriotismo”.

Sus conexiones policiales,
así como sus actividades empresariales
en la prostitución, hacen recelar
de sus proyectos políticos a
muchos ultraderechistas, especialmente
al fundamentalismo católico,
capitaneados por el Movimiento Católico
Español y Alternativa Española,
y al racismo sin tapujos de DN
y AN. Roberto es el cerebro de ANELA,
la patronal de la prostitución y
se lucra con dicho negocio (ver DIAGONAL
nº 47). El que nueve de cada
diez trabajadoras de los clubs de
ANELA sean extranjeras también
irrita notablemente a sectores ultras.
Además Roberto acoge en sus listas
a propietarios de burdeles, lugares
que se han convertido en auténticos
centros culturales para los ultras valencianos.
Y como líder tiene defectos:
sus apariciones televisivas resultan
desastrosas.

Por su parte, el FN francés reclama
unidad a sus colegas pero al tiempo
ha diversificado sus contactos.
Pese a preferir a DN, casi todas las
organizaciones ultras españolas participan
en los encuentros del Frente
Nacional francés. Alain Lavarde, el
delegado de Le Pen en el Estado español,
observa a sus camaradas desde
su residencia en Benidorm. Antiguo
capitán paracaidista del ejército
francés en Argelia y ex miembro de
la organización ultra OAS, Lavarde
es fundamental para los proyectos
electorales ultras: puede ser la llave
del apadrinamiento político y económico
del FN francés.


PANORAMA ULTRA

El cerebro

El proyecto de renovar
el movimiento
ultra español
tiene, según
diversas fuentes,
como principal
ideólogo a
Ernesto Milá Rodríguez.
Nacido en Barcelona
hace 55 años, ha sido un
activo dirigente de los grupos
neofascistas españoles
más violentos desde la
Transición. Estrechamente
vinculado al terrorismo
fascista europeo de los
‘70 -era amigo íntimo del
fascista italiano Stefano
Della Chiae, implicado en
numerosos atentados-, la
Policía española lo consideró
el ultra mejor relacionado
con las
tramas negras
internacionales.
En 1995 ingresa
en la dirección
de DN, pero unos
años más tarde
abandona la formación
tras la llegada de Canduela.
En enero de 2007
se integra en el partido
España 2000, del que es
responsable de prensa.
Tras las elecciones municipales
de mayo, a Milá se
le atribuye la autoría de la
declaración estratégica
“Preparemos la respuesta
identitaria del movimiento
antiinmigración”.


Un barniz ecologista

Manuel Leal Gil, nacido
en Madrid en
1968, es el fundador
de la plataforma
electoral
Iniciativa
Habitable/Madrid
Habitable, de la que
es el coordinador para
todo el Estado. Pese a un
nombre amable que suena
a ecologista y un programa
aparentemente de centroizquierda,
es una plataforma
xenófoba. Además, el
pasado de Leal lo delata:
número 12 en la candidatura
de Falange Española
por Madrid en 1996, candidato
de España 2000 al
Congreso por Madrid en
2000, posteriormente
aparece en las listas
del partido
nazi Movimiento
Social Republicano
(MSR) en
las municipales
de 2003 y estatales
de 2004. Su gran éxito, los
diez regidores en Extremadura
que Iniciativa Habitable
conseguía en las
elecciones municipales de
2007, con la alcaldía de
Miramontes y sobre todo
la misma representación
que PSOE y PP -cinco concejales-
en la localidad de
Talayuela, tras liderar una
campaña contra la construcción
de una mezquita.


El tradicionalismo

La corriente quizá más
dividida y esperpéntica
del panorama
ultra
español es la
que agrupa al
tradicionalismo.
Además de la avanzada
edad de buena parte
de sus bases, son crónicos
sus enfrentamientos.
Por ejemplo, hay cinco
organizaciones que se
reclaman falangistas. Sin
embargo, algunos sectores
del tradicionalismo
pretenden renovar su discurso
españolista incorporando
el rechazo a la inmigración.
Así, el presidente
del Frente Nacional (FN),
José Fernando Cantalapiedra,
que
recientemente ha
abandonado La
Falange, afirmaba
en el acto de
presentación de
esta iniciativa electoral
querer defender a “los
trabajadores españoles
frente a la inmigración”.
La nueva marca electoral
tradicionalista, que cuenta
con el respaldo de Infonacional,
portal ultra de referencia,
pretende presentarse
a las elecciones de
marzo y a las europeas de
2009. Propone “cerrar las
puertas a los inmigrantes
no europeos”.


Hablando catalán

“En estos momentos
en Cataluña
no nos interesa
relacionarnos
con todo lo franquista,
la bandera
española, el águila,
que las llevamos en el
corazón, pero políticamente
no nos interesa”. Estas
declaraciones de José Anglada
Ruis emitidas hace
unos años por un canal
de televisión valenciano le
retratan, porque aunque
Anglada habla catalán
habitualmente, tiene una
larga militancia españolista.
Líder de Fuerza Nueva
en Cataluña, tras su disolución
pasó por diversas
organizaciones ultras
hasta formar
parte de la candidatura
de la
Agrupación de
Electores Ruiz
Mateos al Parlament
de Catalunya en el ‘92.
Heredero del discurso del
Moviment Patriòtic Català
y del grupo terrorista Milicia
Catalana, que envolvía
de catalanismo una realidad
fascista y españolista,
es el creador del partido
ultra PxC. Afirma que “el
Islam es un peligro. La
gente de la calle está harta
de la invasión”. En las
pasadas municipales triplicó
sus votos en Cataluña.

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