POLÍTICAS SOCIALES: RETROCESOS EN EL 'ESTADO DEL BIENESTAR' EN EUROPA
Los gobiernos de la Unión Europea disparan contra el Estado social

De Suecia a Italia, en
Alemania o en Francia, las
políticas de la UE tienden
a reducir los sistemas de
protección social. Una
marcha hacia la ‘competitividad’
que se deja sentir
especialmente en la
economía española.

03/12/07 · 14:12
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presidente
estadounidense, George W.
Bush, imponía su veto sobre una ley
aprobada por el Congreso para extender
la asistencia sanitaria a cuatro
millones de niños pobres. Así están
las cosas en Estados Unidos: la
cobertura sanitaria no es para todos
y la seguridad social es una cuestión
de dinero. Pero tampoco el ‘Estado
de bienestar’ europeo parece
gozar de buena salud. La Agenda
de Lisboa, un plan de desarrollo
continental aprobado por la cumbre
europea de 2000, plantea volver
la Unión Europea más competitiva
y eficiente económicamente, para
que pueda competir con Estados
Unidos. Lo que se propone es una
modernización basada en modelos
económicos liberales, cuyo fundamento
es una reducción del gasto
público. El programa de relanzamiento
económico europeo, junto
con los parámetros impuestos por
la estabilidad de la moneda única,
ha provocado en muchos países
una reducción del gasto social.

Mientras tanto, la apuesta para
una liberalización de los mercados
a nivel continental ha provocado
una progresiva privatización
de las principales empresas públicas,
causando la pérdida de puestos
de trabajo. Las causas de estas
políticas están en la crónica de estos
días en Francia y en Alemania.

La política liberal del presidente
Sarkozy, que promete reducir el
numero de funcionarios públicos
y reformar las pensiones, ha causado
una oleada de huelgas que
han paralizado el país. Mientras,
en Alemania los sindicatos se han
enfrentado a Deutsche Bahn, la
empresa estatal de ferrocarriles,
para salvaguardar los contratos en
vista de la privatización anunciada
por el Gobierno. En Italia, el pasado
20 de octubre, un millón de personas
protestaba contra el protocolo
sobre el ‘Estado de bienestar’
que el Gobierno está aprobando
en estos días.

“De la cuna hasta la tumba”

Hasta ahora los baluartes del
‘Estado del bienestar’ en Europa
han sido las socialdemocracias del
Norte: Dinamarca, Suecia, Noruega
y Finlandia. Estos países se han
caracterizado por una economía
basada en la concertación, un nivel
bajo de conflictividad social,
políticas sociales muy generosas,
pagadas con una alta imposición
fiscal. El resultado era un ‘Estado
del bienestar’ que cubría, según el
tópico, “desde la cuna hasta la
tumba”. Pero también ese modelo
se está poniendo en duda.

En los últimos años, Noruega y
Finlandia han intentado bajar los
impuestos y reducir la presencia
del Estado en la economía. Noruega
ha introducido competencia
en su sistema de seguridad social,
mientras que Finlandia ha privatizado
muchas empresas y ha bajado
los impuestos al contribuyente
(hasta llegar al 35%). Reformas
más radicales se están intentando
en Suecia, después de la elección
de un Gobierno conservador en
septiembre de 2006. El ejecutivo
sueco ha retirado el impuesto sobre
la riqueza (que afectaba las
rentas superiores a 166.000 euros)
y las tasas sobre la propiedad inmobiliaria.

La consecuencia ha sido
una disminución del gasto social:
un recorte de los subsidios de
paro y un aumento de las contribuciones
de seguridad social. En
Dinamarca, el Partido Liberal acaba
de ganar su tercer mandato
electoral. También allí, la derecha
ha manifestado la voluntad de reducir
los impuestos, que suponen
el 47,7% del PIB, una cifra superada
sólo por Noruega con un 48%.
El Gobierno ya intentó recortar las
políticas sociales en abril de 2006,
pero se encontró frente a la protesta
de 100.000 personas que se
oponían al aumento de la edad de
jubilación y a la reducción de subsidios
para estudiantes y desempleados.
Hasta ahora, los liberales
han conseguido disminuir el gasto
público a través de una reforma
administrativa que está reduciendo
el número de entes locales.


Penúltimos en Europa

Las políticas liberales
tienen mayor impacto
donde el ‘Estado del
bienestar’ ha alcanzado
un menor desarrollo,
como en el sur de
Europa. Pero las predicciones
de falta de
viabilidad financiera
del sistema social chocan
con los datos. La
carga fiscal en el Estado
español es una de
las más bajas de la UE.
Según datos de Eurostat,
España destina
sólo el 19,7% del PIB a
gasto en protección
social frente a la media
europea del 28,3%.
Basta subir el porcentaje
para aumentar el
gasto social. Pero la
diferencia es mayor si
se consideran los gastos
de vejez, invalidez y
supervivencia, donde el
Estado español ocupa
el penúltimo lugar de la
UE, destinando el 9,8%
del PIB, frente al
14,7% de Alemania y
el 17,6% de Suecia.
Pero la ‘modernización’
mira antes a la competitividad
que al bienestar
de las sociedades.

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