PUERTO RICO // EL DIRIGENTE REVOLUCIONARIO, DE 72 AÑOS, MURIÓ DESANGRADO SIN ASISTENCIA MÉDICA
El FBI tiñe de luto al movimiento independentista de Puerto Rico

El asesinato político de Ojeda Ríos, perseguido por las autoridades estadounidenses desde hacía 15 años tras
el robo de 7,2 millones de dólares de la Wells Fargo, ha levantado la indignación y el repudio de todo el
pueblo de Puerto Rico, que exige conocer las irregularidades de este operativo federal.

15/05/06 · 18:48
Edición impresa
JPG - 33.4 KB
EMOTIVA DESPEDIDA. El entierro de Ojeda Ríos en el cementerio de Naguabo contó con una masiva afluencia de personas. // Vanessa Arjona

En plena crisis del movimiento independentista,
la voz grabada de
Filiberto desde la clandestinidad se
escuchaba por última vez en la
Plaza de la Revolución de Lares, al
tiempo que el Negociado de Investigaciones
Federales (FBI) acorralaba
al dirigente revolucionario y a
su esposa, Elma Beatriz Rosado, en
su casa de Hormigueros. Su mensaje
era claro: “Lo táctico y estratégicamente
fundamental es que todos
somos independentistas y nos
corresponde a todos luchar por la
independencia ahora. Lo que hagamos
cuando nuestra patria sea libre
y soberana lo podemos discutir al
triunfar, cuando hagamos nuestra
Asamblea Constituyente para definir
nuestro sistema político, económico
y social”.

Este año se celebraba el 137 aniversario
del Grito de Lares: el primer
levantamiento popular contra
el Gobierno español para exigir su
independencia. Ese día, marcado
como el comienzo de la identidad
puertorriqueña, simboliza la lucha
contra el imperialismo norteamericano
que, desde 1898, invadió la
isla y le otorgó el estatus político
de Estado Libre Asociado (ELA)
en 1952.

No es casual que el FBI escogiera
una fecha tan señalada para matar
a Ojeda Ríos. A sus 72 años, se
había convertido en uno de los
más buscados tras quitarse el grillete
electrónico un 23 de septiembre
de 1990. Habían transcurrido
más de 24 horas del comienzo del
operativo cuando las autoridades
federales permitieron la entrada
de los fiscales del ELA para investigar
lo sucedido. De acuerdo con
la autopsia, Ojeda Ríos recibió alrededor
de las 15:30h. del viernes
el impacto de una bala que entró
por la clavícula derecha, un tiro
propio de un francotirador. El ex
trompetista de la Sonora Ponceña
murió desangrado en combate, sin
asistencia médica, con las botas
puestas y una pistola 9 milímetros
como defensa.

Sin embargo, reconstruir lo que
sucedió el 23 de septiembre -señalando
la falta de información,
la ambigüedad del Primer Ministro,
el no permitir la entrada a periodistas,
médicos y fiscales, además
de la colaboración de la
Policía local y otras agencias estatales,
como la Autoridad de
Energía Eléctrica que autorizó el
corte de luz del sector Plan Bonito
para proceder con el operativo-
es el reto de las distintas comisiones
de investigación creadas que
no cuentan con las garantías suficientes
para confiar en que la escena
no fue alterada. Hiram
Lozada, presidente de la Asociación
Americana de Juristas (AAJ),
rama de Puerto Rico, sostuvo que
“no fue un mero operativo policíaco,
sino una acción militar con
objetivos políticos”.

Por otro lado, aunque se han
iniciado investigaciones por parte
de la Oficina del Inspector General
del Departamento de Justicia
Federal (OIG) y el Departamento
de Justicia de Puerto Rico, la parcialidad
de las mismas ha llevado
a Amnistía Internacional de
Puerto Rico a solicitar una investigación
independiente en Londres
para que clarifique y denuncie la
violación de los derechos humanos
del también reconocido ‘G-2
cubano’. Además, la Comisión
por la Verdad y la Justicia ha denunciado
el rol represivo del FBI
que desde la década de los ‘30 ha
perseguido al movimiento nacionalista
e independentista de
Puerto Rico: “Una vez más, se fraguó
una agenda escondida de
descabezar al movimiento revolucionario
por la vía de la eliminación
física”.

La historia se repite

Existen muchas similitudes entre
este operativo federal y el de 1985,
por el que se arrestó a varias personas
vinculadas con el robo de 7,2
millones de dólares a la compañía
de seguridad Wells Fargo el 12 de
septiembre de 1983 en Connecticut.
Lo que no concuerda es por qué el
FBI no arrestó en vida a Ojeda, ni
se le brindó asistencia médica.

El espectacular robo millonario,
junto con las explosiones de nueve
aviones de la base aérea Muñiz
de los Estados Unidos, fueron los
principales ataques por los que
Filiberto era perseguido. El ‘Che
Guevara boricua’ recibió adiestramiento
y sirvió a los cuerpos de inteligencia
y espionaje de la revolución
cubana. A finales de la década
de los ‘70 fundó el Movimiento
Independentista Revolucionario
Armado (MIRA). Y en 1976 el grupo
armado se hace llamar Ejército
Popular Boricua (EPB), como mecanismo
para lograr la independencia
de su patria. Un ‘Subcomandante
Marcos’ que, sin caer
en tópicos revolucionarios, dio
hasta su última gota de sangre por
la independencia de su isla.

Acción-Reacción

Las movilizaciones callejeras y la
masiva afluencia de personas que
fueron a despedir a Filiberto culminaron
en una emotiva caravana
que acompañó al cortejo fúnebre
a su tierra natal, Naguabo. Ese día,
desde algún rincón de la patria, la
nueva comandancia del EPB amenazó
con vengar su muerte. Sin
embargo, lejos de censurar la heterogeneidad
del movimiento, el
sentir independentista apela a que
para confrontar la colonia hay que
recoger la indignación y transformarla
en organización.

Más información

[Ir a redbetances->http://www.redbetances.org]
[Ir a indymedia puerto rico->http://pr.indymedia.org]
[Ir a claridaddepuertorico->www.claridadpuertorico.]

Tags relacionados: Independentismo
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto