DINAMARCA / EL EDIFICIO FUE UN EMBLEMA DEL OBRERISMO
Desalojada y derribada la histórica Ungdomshuset

Con el derribo de la Casa de la Juventud desaparece, en un contexto de protestas,
solidaridad y fuerte represión, un espacio emblemático de Copenhague.

15/03/07 · 0:00
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El 1 de marzo a las 7 de la mañana
la policía iniciaba el último ataque
contra el Centro Juvenil
Ungdomshuset, de la capital danesa.
El desalojo, aunque esperado
desde hace semanas (ver DIAGONAL
nº 39, 45 y 48), fue por
sorpresa. Los residentes del vecindario
fueron alertados por radio y
televisión. Antes incluso de que se
iniciara el desalojo, los medios de
comunicación daneses ya hablaban
de acciones violentas. Según
la policía, cuyas unidades antiterroristas
asaltaron el edificio con
bombas de gas, el trabajo se hizo
bien y de forma “relativamente calmada”,
expulsando a la gente que
se encontraba en el interior. El 4
de marzo se inició el derribo.

El grupo cristiano fundamentalista
Faderhuset (Casa del Padre),
que compró al Ayuntamiento el edificio
en 2000, convocó una rueda de
prensa en la que su portavoz Ruth
Evensen afirmó que el Centro
Juvenil era “la mayor bomba incendiaria
y el sitio más peligroso para
la salud de Copenhague”. Tras el
desalojo y derribo la ola represiva
ha afectado a todas y cada una de
las manifestaciones de protesta que
se han producido, así como a otros
centros desde donde se ha organizado
la solidaridad. La oficina de la
Cruz Negra Anarquista (organización
de apoyo a personas presas)
fue desalojada el 5 de marzo, y cinco
locales donde se alojaban activistas
fueron atacados por la policía,
siendo todos los extranjeros detenidos.
La prensa danesa e internacional
ha agitado el fantasma de
“grupos autónomos violentos” que
habrían acudido a “sembrar el caos
en la capital”. Según diferentes medios
son ya más de 650 los detenidos
con posterioridad al desalojo,
de los que alrededor de 150 son extranjeros.
Alemania ha llegado a cerrar
su frontera con Dinamarca para
evitar el paso de manifestantes.

Ungdomshuset, fundada en
1890, era un emblema del obrerismo
en Dinamarca, incluso se dice
que fue vivienda del líder soviético
Lenin. A finales del siglo XIX, la casa
era punto de reunión para el movimiento
obrero de Copenhague.
En 1910 fue el escenario de la Conferencia
Socialista Internacional de
Mujeres, en la cual se proclamó el 8
de marzo como Día Internacional
de la Mujer Trabajadora. En los
años ‘50 fue usada por asociaciones
del movimiento obrero para diversas
actividades culturales. Sin
gran uso desde 1956, en 1982 fue
okupada por activistas que querían
fundar una casa juvenil autoorganizada.
Llegaron a acuerdos con la
municipalidad, los cuales estipulaban
que la casa seguía siendo propiedad
de la ciudad, aunque un grupo
de personas “usuarios del
Ungdomshuset” podían utilizar el
edificio. La casa, administrada colectivamente,
fue el marco de muchos
proyectos y de actividades culturales
y políticas autónomas.

En 1999 fue puesta a la venta.
Sus habitantes colgaron una pancarta
para avisar a posibles compradores:
“A la venta. Incluye 500
psicópatas violentos, autónomos y
lanzapiedras salidos del infierno”.
En 2000 una sociedad anónima lo
compró. Un año después, todas las
acciones de esta empresa fueron
vendidas al grupo cristiano Faderhuset.
Ahí empezó el fin de este
edificio emblemático. Diferentes
propuestas han intentado recuperarlo,
ofreciendo incluso más dinero
para recomprarlo, pero ni el
Ayuntamiento ni Faderhuset han
estado dispuestos a negociar.

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