REPRESIÓN / TRAS LA APROBACIÓN POR EL PARLAMENTO ANDALUZ DE UNA 'LEY ANTIBOTELLÓN'
Denuncian numerosos abusos policiales en las calles de Sevilla

¿En qué época estamos
viviendo? Esta pregunta
se la están haciendo
desde hace unos meses
muchas personas en la
ciudad de Sevilla debido
al retroceso aterrador
que están viviendo en
sus libertades y derechos.

01/03/07 · 0:00
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Todo empezó a raíz de la
nueva y confusa ‘ley antibotellón’,
aprobada en el
Parlamento de Andalucía
el día 11 de octubre del pasado año,
la cual permite que te echen a la calle,
paradójicamente, por estar en
ella. La ley sostiene que “queda prohibida
(...) la permanencia y concentración
de personas que se encuentren
consumiendo bebidas o
realizando otras actividades que
pongan en peligro la pacífica convivencia
ciudadana, fuera de las zonas
del término municipal que el
Ayuntamiento haya establecido como
permitidas”. Desde entonces, el
Ayuntamiento de Sevilla está enviando
policías antidisturbios, tanto
nacionales como municipales, a las
zonas de marcha de la ciudad, principalmente
a la Alameda de Hércules,
dejando bien claro, de esta
manera, el talante represivo que
proclama la nueva ley. La policía,
recibiendo órdenes del Gobierno
municipal, ha comenzado a reprimir
a cualquier persona que durante
el fin de semana se encuentre en
la calle. Y lo más grave es que están
empleando una violencia atroz (golpeando
y deteniendo) contra personas
que ni siquiera están bebiendo.

Se trata por tanto de una ley que
ataca a la propia idiosincrasia del
 pueblo andaluz, al ser la vida en la
calle algo característico de su cultura.
El Ayuntamiento de Sevilla está
dejando claro que lo que pretende
bajo la excusa de regular determinadas
concentraciones de jóvenes
que pueden ocasionar exceso de
ruido es instaurar un proyecto reglamentario
y político orientado a la
represión policial y a la restricción
de derechos fundamentales en esta
ciudad.

Pero el asunto no termina aquí.
 Con motivo de la cumbre informal
 de los ministros de Defensa de la
OTAN celebrada en Sevilla los días
8 y 9 de febrero, el Foro Social de
Sevilla, integrado por un buen número
de colectivos sociales, organizó
unas jornadas contra la cumbre
del 2 al 9 del mismo mes. Un desproporcionado
despliegue policial
se sumó durante esta semana al que
ya venía siendo habitual en las noches
sevillanas. Un furgón de
Policía Nacional se estacionó durante
toda la semana frente al Centro
Social Okupado Casas Viejas para
vigilar e identificar a cualquier individuo
que pasara por esa calle.

Paliza a una abogada

Aunque uno de los abusos que más
ha indignado a los movimientos sociales
sevillanos fue la detención y
agresión, en la madrugada del 4 de
febrero, de Emma Valiente, abogada
en el Sindicato de Obreros del
Campo y miembro del grupo 17 de
marzo (el grupo jurídico de la contracumbre)
y del activista Eduardo
Montero. “Al ver cómo unos agentes
de la Policía Nacional estaban
cacheando a unas personas nos
acercamos, a lo que nos pidieron
que nos identificáramos. Como tardaban
en devolvernos el DNI, le pregunté
que si pasaba algo y me identifiqué
como abogada. Entonces fue
cuando uno de ellos me empujó y
me tiró al suelo y empezaron a pegarnos
patadas a los dos, nos esposaron
y nos detuvieron. Una vez en
comisaría, me pusieron de cara a la
pared y cuando miré para ver qué le
estaban haciendo a mi compañero
me volvieron a pegar varias veces
con la porra, mientras a Eduardo le
tiraban al suelo y le golpeaban sin
parar. Ambos seguíamos esposados.

Después de pasar toda la noche
detenidos, nos dejaron en libertad
con cargos”, explica Emma Valiente.
La policía mandó un comunicado
de prensa en el que alega que
los agentes fueron agredidos brutalmente
por una pareja que estaba fumando
droga. Los movimientos sociales,
colectivos, organizaciones
sindicales y políticas y numerosos
particulares, a través del colectivo
La Calle es de Todos (surgido tras la
represión policial que ha traído la
‘ley antibotellón’), han redactado un
manifiesto en el que reclaman el
respeto a los derechos y libertades
públicas. El 7 de febrero, el manifiesto
fue presentado en el registro
de la Subdelegación del Gobierno.

Paralelamente, en la calle se llevó a
cabo una acción en la que unas 50
personas se encadenaron simbólicamente
con cadenetas de papel,
para denunciar la situación de acoso
que se está viviendo en la capital.
Todas ellas fueron identificadas por
la Policía Nacional.
Son ya unos meses de tensión policial,
que nos está llevando a revivir
épocas pasadas que preferimos que
se queden en la memoria.

Una manifestación muy vigilada
_ Parecía que los policías
venidos para la
cumbre de la OTAN se
habían quedado. El 10
de febrero, tuvo lugar
en Sevilla un encuentro
estatal de centros
sociales okupados y
una manifestación
contra el desalojo de
Casas Viejas, centro
social okupado y autogestionado,
que tras
cinco años de actividad
incesante ve peligrar
su existencia. La
manifestación, si bien
era legal y además había
sido anunciada por sus
organizadores como pacífica,
fue escoltada durante
todo el recorrido (algo
completamente inusual
en Sevilla) por 14 furgones
de policía antidisturbios
y dos helicópteros.
Pese a la tensión que
provocaba tanta policía,
la protesta discurrió tal y
como se había previsto.

Tags relacionados: Sevilla centros sociales Okupación
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