ENTREVISTA // FRANCESC ARNAU, ABOGADO DE AMADEU CASELLAS
“Cualquier preso puede ser Amadeu si exige sus derechos”

“Hay muchos más en su misma situación”, sostiene el abogado de este preso que tras 22 años de cárcel ha tenido que mantener una larga huelga de hambre para hacerse oír.

18/09/08 · 0:00
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Texto de D.F. Barcelona

Miembro del Despatx d’Assessorament Laboral i Popular, Francesc
Arnau acumula una densa trayectoria
de defensa de las personas
presas y activistas de los movimientos
sociales. Ha asumido, junto a
Diana Reig, la defensa de Casellas.
DIAGONAL: ¿Hay más Amadeus?
FRANCESC ARNAU: Lo comentamos
en la rueda de prensa [de
los grupos de apoyo a Casellas en
Barcelona, frente a la Generalitat].

En 2002, en el mismo Hospital
Penitenciario de Terrassa murió,
entre el olvido y el silencio, un
preso tras 45 días en huelga de
hambre. A principios de año, en
Andalucía, un preso se mantuvo
durante 70 días en huelga de hambre
para reivindicar el derecho básico
de cumplir la pena cerca de
su familia y entorno social. Y lo
consiguió. Pero estamos ante una
situación de abandono, desesperación
y desprotección que se repite
reiteradamente. En todo caso,
Amadeus potenciales hay 65.000
presos. Cualquier preso que exija
sus derechos puede encontrarse
en esa situación de indefensión y
abuso. Aunque no abundan muchos
presos como Amadeu. La
mayoría sólo sabe que está presa
y no sabe exactamente lo que pasa
ni conoce los entresijos de la
cárcel como fábrica de encarcelar
la pobreza.

Recuerdo muchos casos concretos,
de personas que después
de 15 y 20 años han conseguido
salir. Y veo también que el Estado
ha conseguido lo que pretende
con este universo concentracionario:
liquidar a la persona miserablemente.

No recuerdo ninguno
del que pueda decir “delante suyo
tiene un futuro”. Salen con gravísimas
secuelas. Liquidados moralmente.
En la cárcel se inculcan los
mismos no-valores que en la calle,
pero dentro de la cárcel esos desvalores
son todavía más escandalosos.
Eso es lo que hace la máquina
del universo concentracionario:
destrozar a la gente.

D.: ¿Has hablado con Casellas?
F.A.: El 6 de septiembre estuvimos
hablando solos una hora. Estaba
muy impresionado de lo que ha
visto en el Hospital Penitenciario
de Terrassa. Lo primero que me
dijo es sobre los presos, solos, que
no tienen nadie extramuros que
alce su voz, nadie que se preocupe
por ellos. Están perdidos. Simplemente
les dejan morir. Vulnerando
el artículo 25 de la Constitución.

Esto es, que la persona privada
de libertad no puede quedar
privada de ningún otro derecho y
mucho menos de su dignidad. Y el
tratamiento sanitario que reciben
es profundamente indigno.

Yo le dije también que gracias a
él mantengo la esperanza y la confianza
en el futuro del ser humano.
Amadeu ha ido a fondo: libertad
o muerte. Como con Mumia
Abu-Jamal, al que visito una vez
al año. Cuando amenaza el desánimo,
pienso en ellos. Si ellos
aguantan dentro, nosotros tenemos
que aguantar fuera.

D.: ¿Por qué el silencio mediático?
F.A.: Sencillo: las prisiones son la
vergüenza del sistema. Contra Casellas,
silencio absoluto o nuevos
juicios mediáticos paralelos. Pero
también mucha solidaridad y movilizaciones.

Y la conciencia social
de que el criminal no es necesariamente
el que atraca un banco, sino
más bien quien lo funda. Aunque
sea una banca y sea catalana. Que
nadie se engañe.

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