TRIBUNALES // CONDENADOS LOS MIEMBROS DE SU PATRONATO
Caza de brujas contra la Fundación Joxemi Zumalabe

En abril de 1996, diversas personas vinculadas a los movimientos popularesvascos crearon la Fundación Joxemi Zumalabe, para “impulsar la reflexión, elmutuo conocimiento y el trabajo en común de los movimientos sociales”

16/10/08 · 14:46
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La Operación Itzali (apagar) contra
la Fundación Joxemi Zumalabe
fue dirigida por el juez de la
Audiencia Nacional Baltasar Garzón
en el año 2000. Ya entonces,
hasta 4.000 personas se autoinculparon
en los juzgados en apoyo
a los acusados. En diciembre
de 2007 se hacía pública la
sentencia que condena a casi
todos ellos por un delito de colaboración
con banda armada.
Creada en 1996, la Joxemi Zumalabe
tiene un patronato de cinco
miembros que, como explica
uno de ellos, Sabino Ormazabal,
son “personas con trayectorias diversas,
pero que han participado
en distintas expresiones de organización
social, como el movimiento
obrero, vecinal, ecologista,
juvenil o universitario”. Su
objetivo: “impulsar la reflexión, el
mutuo conocimiento y el trabajo
en común de los movimientos sociales”.
Así la Zumalabe se ha convertido
en un espacio de consulta
y ayuda para las iniciativas asociacionistas
vascas. Como aclara
Ormazabal: “La Fundación como
tal no hace campañas, ni representa
a nadie, se pone al servicio
de grupos y colectivos”.

En la experiencia de las luchas
antimilitaristas se reconocen los
creadores de la Fundación. Patxi
Azparren, miembro de su patronato,
señalaba: “nuestra práctica
se ha dirigido hacia la desmilitarización
y civilización del conflicto
[vasco], para acabar con todas sus
expresiones violentas, a la vez que
tratamos de ayudar a abrir un proceso
autodeterminante civil y participativo”.
Sin embargo, en el
marco del macrosumario 18/98,
llamado por algunos medios de
comunicación “proceso contra la
trama civil de ETA”, el juez Garzón,
acusó a la Fundación de seguir
directrices de la organización
armada. La policía había encontrado
en posesión de un miembro
de ETA la ponencia Piztu Euskal
Herria (Encender Euskal Herria)
que propugna utilizar la desobediencia
civil para conseguir la autodeterminación.
Pese a que Mikel
Zuloaga, que no formaba parte
de la Fundación, se declaró su
autor, el juez acusó al conjunto de
la Zumalabe de apostar por la desobediencia
civil y de trabajar al
servicio de ETA.

Actualmente cinco personas están
en libertad a la espera de una
decisión del Supremo sobre los recursos
contra la sentencia: Olatz
Altuna, trabajadora de la Fundación,
condenada a nueve años de
cárcel; Sabino Ormazabal, miembro
del Patronato de la Zumalabe
y periodista, también condenado
a nueve años; Alberto Frías, del
Patronato y miembro de la organización
ecologista Eguzki (nueve
años); Mario Zubiaga, de la Fundación
y profesor universitario
(nueve años); y Fernando Olalde,
de la Joxemi, condenado a diez
años de cárcel. Por su parte el trabajador
de la Fundación Mikel
Aznar (nueve años de cárcel) está
en la prisión de A Coruña e Iñaki
O’Shea, miembro de la Zumalabe
(diez años) está en Puerto de
Santa María. También está en esa
cárcel el miembro de su patronato,
Carlos Trénor, de 64 años,
cumpliendo una condena de 17 al
encontrarse encausado en dos de
las piezas del 18/98, la de Egin y la
de la Zumalabe. En cuanto a Mikel
Zuluaga, el autor de Piztu,
condenado a diez años de cárcel,
está en paradero desconocido.
Finalmente el abogado laboralista
Pepe Uruñuela, que fue miembro
del patronato de la Fundación
quedó libre de cargos tras retirar
la fiscalía los cargos en la parte final
del juicio, en marzo de 2007.

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