Campaña de manipulación mediática

El caso de Mohammed Haddad es uno de esos claros casos de manipulación mediática y distorsión de la realidad. Y sobre todo, de no reconocer los errores. En el diario El Mundo y siguiendo la información periodística sobre el “caso Haddad” se pueden encontrar ‘perlas’ como las firmadas por Fernando Lázaro, que llega a afirmar: “Haddad huyó a Marruecos apenas dos días después de la masacre. Fue detenido en ese país. Se trata del que le facilitó en 2000 a Said Berraj su propio pasaporte para que pudiera ir a Chechenia y Afganistán”.

26/10/06 · 1:20
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El caso de Mohammed Haddad es uno de esos claros casos de manipulación mediática y distorsión de la realidad. Y sobre todo, de no reconocer los errores. En el diario El Mundo y siguiendo la información periodística sobre el “caso Haddad” se pueden encontrar ‘perlas’ como las firmadas por Fernando Lázaro, que llega a afirmar: “Haddad huyó a Marruecos apenas dos días después de la masacre. Fue detenido en ese país. Se trata del que le facilitó en 2000 a Said Berraj su propio pasaporte para que pudiera ir a Chechenia y Afganistán”. En su columna, Jiménez Losantos afirmaba: “Uno de los verdugos del 11-M, Mohammed Haddad, supuesto prófugo de la policía marroquí. (...) Quedan pocas dudas de su pertenencia en calidad de agente o confidente de los servicios marroquíes y de su importancia en la organización del 11-M”. En sus editoriales este periódico llegó a sostener que “al-qaeda y la Policía secreta marroquí tenían intereses convergentes, por lo que es posible que ayudaran, cada uno en la medida de sus fuerzas, al comando suicida”.

También en las páginas de El Mundo, periodistas de la talla de Ali Lmrabet respaldaba una teórica entrevista con Haddad- éste afirma que nunca se la hicieron- en Tetuán con una foto junto a Mohammed en la calle obtenida por un fotógrafo oculto en la penumbra de un local comercial (ver foto). Incluso Casimiro García-Abadillo, director adjunto de El Mundo, en su libro 11-M, la venganza, desarrollaba la tesis de que en el atentado de Atocha habría implicaciones de los servicios secretos marroquíes y que Haddad era la clave. El PP quiso convertir la puesta en libertad de Haddad en una supuesta prueba de la connivencia de Marruecos con el 11-M. “¿Tiene ya información o ha aclarado el Gobierno a la policía por qué Marruecos ha puesto en libertad a Mohammed Haddad, uno de los posibles autores materiales del atentado?”, le espetó Zaplana a Zapatero durante su comparecencia ante la comisión de investigación del 11-M. Pasado un año desde que las pruebas de ADN exculparan a Haddad del atentado, nadie ha pedido perdón. Tras perder su permiso de residencia y trabajo en España, Haddad sigue sin poder regresar y reencontrarse con su mujer y estar presente en el nacimiento de su segundo hijo.

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