El consistorio reserva un trato exclusivo a empresas de M. A. Flores, imputado por el Madrid Arena
El Ayuntamiento de Madrid repite sus errores

Como ya sucedió en el caso de la fiesta del Madrid Arena, no hay constancia de que las empresas concesionadas por la alcaldía para organizar las últimas ediciones del Día del Orgullo en el barrio de Chueca hayan presentado los obligatorios planes de autoprotección.

, Madrid
10/12/12 · 22:35
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La reciente imputación del conocido empresario Miguel Ángel Flores con motivo de su relación con el caso Madrid Arena, en el que murieron cinco jóvenes, vuelve a sacar a la luz las relaciones privilegiadas que la patronal del ocio nocturno madrileño mantiene con el Ayuntamiento de Madrid. A pesar de que el vicealcalde de la ciudad, Miguel Ángel Villanueva, intentó desmarcarse del empresario aduciendo que su relación era “sólo de conocimiento”, en poco tiempo diversos medios de comunicación afines a la facción del PP madrileño contraria a Villanueva publicaron la noticia de que él mismo había casado al propio hermano de Flores.

La continua filtración de documentos internos del Consistorio municipal por parte de estos medios, sitúa este caso dentro de la batalla por el poder entre partidarios de Alberto Ruiz Gallardón y Esperanza Aguirre. A pesar de la inicial negativa municipal sobre la existencia de una relación privilegiada, uno de estos documentos refleja el trato exclusivo que el Ayuntamiento reservaba a empresas de Flores como Infinitamente Gay, Diviertt o Space Sound Festival en los inmuebles públicos gestionados por la empresa municipal “Madrid Espacios y Congresos”.

Fue precisamente la presencia de una carroza de Infinitamente Gay en el Orgullo Europeo-Europride de 2007, la que propició su bloqueo y señalamiento durante la marcha por parte de colectivos críticos LGTB en el marco de la Semana de Lucha Social Rompamos el Silencio. El motivo de dicha acción directa fue el registro previo que Miguel Ángel Flores realizó de la marca “Europride” y de sus derechos de explotación asociados. En aquella ocasión, el Juzgado de lo Mercantil nº1 de Madrid ya calificó en su sentencia como de “mala fe” este registro cometido por la empresa de Flores.

Las carencias en seguridad evidenciadas en el caso Madrid Arena ponen de manifiesto otras similares detectadas en diferentes eventos concesionados por el Ayuntamiento a organizaciones empresariales. Al igual que la fiesta organizada por Diviertt nunca presentó el obligatorio Plan de Autoprotección, no hay constancia de que los organizadores empresariales del Orgullo presentaran el suyo, ni de que el Ayuntamiento se lo exigiese a sus promotores antes de autorizar el evento.

Planes de autoprotección

Los planes de autoprotección son un sistema de acciones y medidas para prevenir y controlar los riesgos sobre las personas ante posibles situaciones de emergencia, garantizando así la integración y coordinación con el sistema público de Protección Civil. La legislación también señala que estas medidas deben ser adoptadas por los titulares de las actividades, públicas o privadas, con sus propios medios y recursos.

Otro de los elementos clave a la hora de evitar potenciales peligros en aglomeraciones humanas son las vallas con mecanismos antiavalancha. A pesar de las denuncias de la ausencia de su colocación durante el Orgullo realizadas por colectivos vecinales y LGTB críticos, nuevamente su celebración en 2012 contó con la presencia de vallas convencionales, de precio mucho más reducido.

A pesar de estas importantes deficiencias, la Concejalía de Economía ha continuado financiando con dinero público a AEGAL, la organización empresarial promotora del Orgullo. Esta concejalía anteriormente estuvo dirigida por Villanueva bajo el mandato de Gallardón y su responsabilidad pasó a manos de Pedro Calvo cuando Ana Botella eligió al primero como vicealcalde. Tras la reciente dimisión de Calvo por su relación con el caso Madrid Arena, la concejalía ha pasado a cargo de José Enrique Núñez. Éste ha sido cuestionado por numerosas organizaciones sociales debido al trato de favor que ha dispensado a importantes empresarios del barrio de Chueca en su anterior etapa como concejal del distrito Centro, en la que también tuvo la responsabilidad de exigir los citados planes de autoprotección a los promotores del Orgullo.

El empleo de una subvención de la Concejalía de Economía destinada a una campaña de captación de nuevos empresarios socios por parte de AEGAL motivó nuevas protestas de colectivos vecinales y LGTB críticos, como fue el caso de Toma el Orgullo. Bautizada con el lema “El tamaño sí importa”, esta campaña de captación fue justificada en su propia web con la necesidad de “responder a las nuevas necesidades del mercado y atender a las demandas sociales del colectivo”.

‘Chueca Magazine’

En el contexto de los numerosos recortes que el Ayuntamiento ha realizado en ámbitos como el educativo o el de los servicios sociales, en 2012 el dinero municipal ha llegado nuevamente a las arcas de AEGAL de una forma más discreta. La vía de financiación elegida esta vez ha sido la inserción de publicidad municipal en una revista, Chueca Magazine, de la que sólo existe un número, que tuvo una tirada baja y cuyo único anunciante fue el Ayuntamiento. “Todo apunta a una maniobra deliberada para poder cobrar dinero público de nuevo, esta vez inventándose una revista para la ocasión”, apuntan activistas contrarios a la elitización del barrio de Chueca.
 

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