VIOLENCIA SEXUAL : ALERTAN DE UN DESCENSO EN LA EDAD DE LOS AGRESORES
“Algo estamos haciendo mal en la educación”

Florentina Alarcón, presidenta
de la Asociación de
Asistencia a Mujeres Violadas
(AAMV), analiza la
violencia sexual desde su
experiencia de 24 años de
trabajo en combatirla.

17/04/08 · 0:00
Edición impresa
JPG - 7.4 KB
 
DESDE 1984. Florentina Alarcón en el Centro de Atención de Madrid (Atención a
Víctimas de Agresiones Sexuales de AAMV: 91 574 01 10). / Olmo Calvo

DIAGONAL: Varios estudios
constatan el aumento de abusos y
agresiones sexuales entre jóvenes.

FLORENTINA ALARCÓN:La población
adolescente es víctima pero,
a la vez, la edad del agresor cada
vez es más baja. Hace 24 años
la edad de los violadores era de 30
hacia arriba. Últimamente hay
una franja de agresores entre los
12 y 16 que agreden en pandilla,
un fenómeno nuevo y muy preocupante.
Autoafirman su hombría,
su masculinidad y su superioridad
a través de la violencia sexual, por
lo que son casos claros de violencia
de género. Algunos de estos
menores agresores no estaban de
acuerdo y les repugnaba lo que
ocurría, pero decían que si no participaban
“les iban a llamar mariquitas”.
Algo estamos haciendo
mal en la educación, y ésta, junto
con la prevención, es la única forma
de erradicarlos a largo plazo.
¿Pedir penas mayores? En muchos
Estados americanos hay pena
de muerte y siguen violando.
Endurecer las penas o aplicarlas
con rigor está bien, pero la base es
la educación sexual, no sexista y
de género. Impartimos prevención
en 358 centros educativos de ocho
Comunidades Autónomas. Hay
colegios e institutos privados, no
forzosamente religiosos, donde lo
han rechazado. Nuestros programas
se adecúan a las edades, el tema
se trata con absoluta exquisitez.
Algún día lo denunciaremos.

D.: ¿El personal de los juzgados
que tratan los casos de violencia
sexual está capacitado?

F.A.: En absoluto. A veces los interrogatorios
a las víctimas son
crueles y se da una doble victimización.
Aún hay juzgados de menores
donde no se consigue poner
un biombo para que éstos no
vean a su agresor, por lo que no
declaran bien. Se asustan y se
pierde el juicio. Pedimos que durante
su primera o segunda declaración
se grabe un vídeo y que
éste valga como prueba. También
que los juicios no se demoren. Si
la agresión fue a los cinco años y
el juicio tarda tres, ya se ha olvidado.
Jueces y juzgados le dan
tan poca importancia a estos delitos
que a un padre abusador le
caen dos años de cárcel y si no tiene
antecedentes penales ni siquiera
entra en prisión. La tipificación
delictiva es demencial: la
diferencia entre agresión y abuso
sexual es la violencia del agresor,
no el no consentimiento de la víctima.
Hay agresiones sexuales,
violaciones auténticas, en las que
no se puede detectar la violencia
por condicionantes como el terror,
la sumisión, la agresión sostenida
en el tiempo... sobre todo
en menores y adolescentes. Es terrorífico
que una chica de 13 años
sea menor para cantidad de actividades
y ante una agresión sexual
de su padre, padrastro o
abuelo se le reclame que tenga
capacidad de decir no. La penetración
con objetos, utilizada en
muchas agresiones a menores,
fue lo último en incluirse en el
delito de agresión sexual: antes
le correspondía una pena menor
por abuso.

D.: ¿Los mecanismos de detección
sanitaria son buenos?

F.A.: Los centros de pediatría están
bastante sensibilizados y denuncian
si no lo hace la familia.
Para adultas hay un protocolo elaborado
en el ‘86 y aprobado en el
‘90. Hay que ampliarlo: hay nuevas
agresiones en que se usa la burundanga,
una droga que deja a
las víctimas dormidas. Abusan de
ellas y luego no recuerdan absolutamente
nada. La analítica que se
hace para detectar desgarros o sida
no contempla el análisis de estas
drogas y luchamos porque el
protocolo habitual lo incluya.
En Madrid estamos teniendo
problemas una vez más con la anticoncepción
de emergencia (píldora
poscoital): algunos doctores
y doctoras no la recetan por motivos
de conciencia, ni siquiera en
caso de violación. Y en violaciones
múltiples suelen darse embarazos.
También en mujeres de
edades tempranas que tienen relaciones
sin protección por coacción
psicológica (“si no lo haces es
que no me quieres”).

D.: ¿Aún permanece la violencia
simbólica del estigma contra las
víctimas?

F.A.: Con los niños hay más compasión.
Pero a partir de los 12
años, en algunos pueblos o provincias
se sigue culpabilizando a
la mujer. Si tiene la desgracia de
ser moderna y guapa y la agreden
a la salida de la discoteca, el “se lo
estaba buscando” aún pervive en
nuestra sociedad. Y entre los jueces.
La sentencia de la minifalda
que tanto escandalizó se repite
con asiduidad. “¿Qué hacías tú en
aquel sitio a aquella hora?”.

D.: ¿La violación sigue siendo un
mecanismo de control de las mujeres?.

F.A.: En ciertos ámbitos totalmente,
según su perfil. El violador de
Pirámides violó a mujeres bellísimas
y nos encontramos unas actitudes
preocupantes, sexistas y estigmatizantes,
tanto en los sanitarios
como en los jueces.

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto