Ayer trascendía la muerte de Arkaitz Bellón en la cárcel pocos meses antes de su puesta en libertad
Dos muertos en las cárceles en la última semana

J.M.O.D, en la cárcel de Aranjuez, y Arkaitz Bellón, en la cárcel de Puerto I, han perdido sus vidas esta semana. En base a los datos de la Coordinadora para la Prevención de la Tortura serían cuatro las muertes registradas en las cárceles del Estado español en lo que va de 2014.

, Madrid
06/02/14 · 14:03

Jorge Del Cura, portavoz de la  Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura (CPDT) explica que en lo que va de 2014 se han producido dos muertes según sus registros, un caso en Burgos a primeros de año y otro en los calabozos de el Paseo de Justicia de Málaga, a las que se unirán las dos muertes registradas en la última semana, en los centros penitenciarios de Aranjuez (Madrid) y el Puerto de Santa María (Cádiz). Del Cura señala que "un número importante de estas muertes se produce por falta de atención médica, también hay que tener en cuenta que es difícil de demostrar". Aparte, el portavoz del CPDT indica que las muertes por suicidio son frecuentes y que en la práctica se renuncia a comprobar si se trata de "suicidios provocados", que en cualquier caso también son difíciles de probar. Por último, Del Cura refiere que los casos de presos muertos por agresiones de otros presos es limitado.

El primer caso que ha sido denunciado esta semana es la muerte de J.M.O.D conocido como ‘Orka’, fallecido, según colectivos afines, por desatención médica. Preso en la cárcel de Aranjuez (Madrid), Orka fue encontrado muerto en su celda el pasado día 29 de enero. Según denuncian diferentes colectivos de apoyo a las personas presas, Orka padecía continuos ataques epilépticos por causa de una bala alojada en su cráneo tras un disparo hace más de diez años. En el último año había sufrido dos pérdidas de conciencia.

Según la información aportada por estos colectivos, Orka debería haber estado en observación constante en enfermería debido a sus continuos ataques epilépticos y pérdidas de conocimiento. Además de tener diagnosticado una enfermedad hepática crónica por virus C, no tenía tratamiento alguno y estaba en estudio para un posible inicio de un tratamiento para la infección por VHC, pese a que el artículo 208 del reglamento penitenciario prevé respecto de las prestaciones sanitarias que a todos los internos sin excepción se les garantizará una atención sanitaria equivalente a la dispensada al conjunto de la población. A preguntas de DIAGONAL, el centro penitenciario de Aranjuez ni confirma ni desmiente el deceso y remite a Instituciones Penitenciarias, que hasta el momento no se ha pronunciado después de la llamada de este periódico.

Un segundo caso se confirmaba ayer 5 de febrero a través de un comunicado la asociación Etxerat, Arkaitz Bellón fue encontrado muerto en su celda del centro penitenciario Puerto I (Cadiz) el martes 4 de febrero. Según informaba en un comunicado Instituciones Penitenciarias, no constaban antecedentes de patologías médicas que pudieran hacer predecible este desenlace. Etxerat afirma que los servicios médicos del centro constataron que el interno se encontraba sin vida y sin ningún signo externo de violencia, de este modo y siempre según la información facilitada por Instituciones Penitenciarias, el fallecimiento apuntaría a causas naturales, si bien se ha ordenado la apertura de una investigación que permanecerá bajo información reservada. Por ultimo el comunicado señala que este preso se encontraba en régimen de 1º grado, motivo por el cual se encontraba solo en la celda.

Arkaitz Bellón, nacido en Elorrio hace 36 años, estaba cumpliendo una condena que iba a concluir el próximo mes de mayo. Bellón fue detenido por la Ertzaintza el 16 de agosto de 2000 en Donostia, acusado de participar en los disturbios registrados durante la Semana Grande que tuvieron lugar en la capital guipuzcoana ese mismo año, tras la muerte de cuatro miembros de ETA cuando circulaban por con un coche cargado de explosivos  que estalló de forma accidental. Permaneció en prisión preventiva hasta enero de 2002 cuando quedo en libertad bajo fianza. Posteriormente, en octubre de 2003 fue condenado junto con otras dos personas a trece años de cárcel. Para el tribunal quedó demostrado que era responsable de la quema de un cajero automático, del incendio de dos autobuses y de varios contenedores de basura, así como del lanzamiento de cócteles molotov contra agentes de la Ertzaintza.

En  el comunicado que de Etxerat que se mencionado anteriormente también se  hace alusión a que esta muerte es la tercera en menos de un año tras  los fallecimientos de Anjel Figueroa  y Xabier López Peña  a la vez que subrayaba que Bellón había denunciado torturas y  agresiones el pasado mes de marzo en la prisión de Sevilla así como en  Puerto III en 2010 y en Algeciras en 2008.

Mientras los abogados de la familia han solicitado una segunda autopsia con un médico de confianza, la autopsia del médico del Estado se estaba realizando esta mañana, según declaraba a DIAGONAL el responsable de prensa de Etxerat, y se espera que a lo largo del día Instituciones Penitenciarias acepte la petición de segunda autopsia.

Medio millar de personas se manifestaron ayer miércoles por la tarde en Elorrio para denunciar esta muerte, y para hoy jueves hay una nueva convocatoria a las 19:30h.

Cientos de muertes bajo custodia

Según el informe (PDF) elaborado por la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura durante 2013, 43 personas murieron mientras se encontraban bajo custodia o en el transcurso de operaciones policiales.

Jorge del Cura, portavoz de esta asociación, puntualiza: "es lo que hemos podido confirmar, pero por ejemplo en este informe no se incluyeron los dos suicidios en la cárcel de Topas (Salamanca)". Según los datos de la Generalitat, en Catalunya habría habido entre 50 y 55 muertes bajo custodia, más de la mitad dentro del hospital, por lo que Del Cura estima: "si eso lo extrapolamos al estado español, estaríamos hablando de unas 350 muertes al año”.

Este portavoz de CPDT explica que es muy difícil que los casos por fallecimientos en prisión prosperen por la vía penal. Hasta 2005, explica, se acudía a la vía de reparación patrimonial, y se conseguían pequeñas reparaciones. "Desde ese año no se concede casi ninguna reparación, la administración dice que es culpa compartida", es decir, que la responsabilidad de quien se suicida, independientemente de las circunstancias del encarcelamiento, o las muertes por falta de atención médica, es del recluso.

 

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comentarios

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    María Jesús Miranda
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    06/02/2014 - 9:57pm
    <div style="text-align: justify;"><strong>Trabajé como Subdirectora de Asistencia Social Penitenciaria entre 1991 y 1994 y como jefe de gabinete de la Secretaría de Estado de Asuntos Penitenciarios entre 1994 y 1996. Hace ya mucho tiempo, pero compañeros míos de entonces me dicen que programas sociosanitarios, comoel de prevención de suicidios o de enfermedades infecto-contagiosas, que pusimos en marcha entonces, serían imposibles hoy día. Hay menos recursos, muchos funcionarios están &quot;quemados&quot;&nbsp;&nbsp;y las prioridades políticas son otras. Incluso en aquel entonces, en que muchos profesionales pusimos mucha ilusión y mucho trabajo, las cosas eran difíciles. Desde mi punto de vista, por dos razones: la primera son los propios efetos de la prisión sobre los individuos y la segunda es el propio régimen sancionador de los funcionarios. La cárcel no es gratis. Cualquiera puede ponerse en lugar de un detenido y pensar en cómo reaccionaría. El deterioro es muy rápido al principio y luego depende de muchos factores , que incluyen el estado de salud al ingrreso, la edad, el miedo a implicar a otras personas con sus declaraciones, el miedo a la reacción de su familia, amigxs, compañerxs. Etc., etc., etc.. en segundo lugar, un funcionario no puede sufrir una sanción administrativa mientras esté acusado penalmente. Y para cuando se emite la sentencia, sea en el sentido que sea, el procedimiento administrativo suele haber prescrito. Si les interesa el tema, puedo seguir escribiendo sobre él.</strong> <br type="_moz" />&nbsp;</div>
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    okerreko
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    06/02/2014 - 9:40pm
    Me parece importante informar en el caso de Arkaitz Bellón que había denunciado en varias ocasiones, la última vez muy recientemente, malos tratos y palizas por parte de funcionarios de prisiones. Su estancia en prisión ha sido durante largos periodos especialmente dura debido a este aspecto y al hecho de encontrarse dispersado a 1000 kilómetros de su casa. Es importante señalar que los malos tratos, palizas y presiones continuas hacia personas presas del colectivo de presxs políticxs vascxs han sido una constante en varios centros penitenciarios del estado. Arkaitz lo sufrió varias veces en sus carnes, y lo denunció en numerosas ocasiones. Las personas que estaban presas con él en puerto I han señalado con especial atención este aspecto.
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