Tavtalaris
Entrevista a los encausados por el lanzamiento de tartas de merengue a Yolanda Barcina
"¡Ojalá todas las agresiones que hemos conocido en nuestra tierra hubieran sido con tartas!"

Ante el juicio en la Audiencia Nacional por el lanzamiento de tartas a Yolanda Barcina que se celebrará el proximo dia 18 de noviembre, charlamos con los encausados.

15/11/13 · 11:13
¿Cuál fue la acción por la que seréis juzgados? ¿Qué os motivó a llevarla a cabo? ¿A qué penas os enfrentáis?

Cuatro personas vamos a ser juzgadas el próximo 18 de noviembre en la Audiencia Nacional por los tartazos de merengue que le dimos a la presidente navarra Yolanda Barcina en una protesta contra el Tren de Alta Velocidad (TAV), hecho por el que solicitan penas de cinco a nueve años de prisión. La acción fue realizada por un grupo de participantes del movimiento de desobediencia al TAV Mugitu! para denunciar la imposición del TAV en Euskal Herria durante una sesión plenaria de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP) que se celebraba hace dos años en la ciudad de Toulouse (Estado francés) y cuyo tema principal era justamente “la Interconexión de las líneas de Alta Velocidad a través de los Pirineos”. De ahí que decidimos trasladar la protesta a Toulouse para rechazar la política desarrollista de grandes infraestructuras que promueven los gobiernos y para denunciar a Yolanda Barcina, que casualmente iba a tomar el relevo de la presidencia de esa entidad para los dos próximos años, por ser una de las principales responsables de la construcción de este macro-proyecto que desde sus inicios ha despertado una amplia oposición en nuestro país. Con los tartazos queríamos también simbolizar que la clase política en el poder junto con las empresas constructoras y la banca se queda con todo el “pastel” de la construcción del TAV. Además decidimos llevar a cabo la acción en el Estado francés porque lanzar tartas a las autoridades con el fin de reivindicar de forma clara y simpática la protesta social es una forma de acción muy común en los países europeos, donde se vienen llevando a cabo acciones similares a ésta desde hace décadas sin apenas consecuencias legales. Así sucedió en Toulouse, donde la acción fue recibida con lógica sorpresa pero con normalidad, sin que se produjera ninguna detención ni identificación. Las tartas no habían causado ningún daño físico a Barcina, que una vez aseada en el baño, a los 20 minutos reapareció totalmente sonriente en la sala pronunciando estas primeras palabras: “Espero que mi presidencia de la CTP sea tan dulce como este comienzo”… Sin embargo, al finalizar la sesión de la CTP Barcina realizó declaraciones a una televisión española relacionándonos con “los violentos y el entorno de ETA”, lanzando una virulenta campaña intoxicadora y criminalizadora de unas acción de protesta que suscitó un gran júbilo popular en Navarra.

¿Cómo es posible que la Audiencia Nacional española os juzgue si estamos hablando de un acto cometido en Toulouse? ¿En vuestro caso creéis que este tipo de estrategias por parte del Estado provocará que la gente deje de apoyar vuestra lucha o se realicen menos acciones de este tipo?

Realmente, la persecución penal de la que somos objeto por los tartazos a Barcina es un caso único a nivel mundial, tanto por las penas de prisión que están demandando como por el procedimiento que han seguido para poder juzgar en la Audiencia Nacional un hecho de estas características ocurrido fuera de las fronteras del Estado español. Además de la voluntad vengativa del Gobierno de Navarra, que persigue imponer un castigo ejemplarizante, creemos que nuestro procesamiento en la Audiencia Nacional también puede relacionarse con todo el endurecimiento de las medidas represivas y punitivas que está llevando a cabo el Gobierno español para “blindar” a la clase política ante la protestas sociales y para criminalizar las iniciativas de desobediencia civil. Ciertamente, a lo largo de la lucha contra el TAV hemos conocido muchos episodios de criminalización, como fue por ejemplo la existencia de una circular interna de la Ertzaintza que fue denunciada por el sindicato ELA y que ordenaba a la policía autonómica vasca enviar a la Audiencia Nacional todos los expedientes relacionados con acciones de protesta contra el TAV, independientemente de su carácter pacífico, al amparo de un articulado “antiterrorista” que pretendía vincular cualquier actividad opositora a la “estrategia de ETA”. Sin embargo, nunca habíamos llegado a una situación de amenaza de encarcelamiento como la que pesa ahora sobre los “tartalaris”.

Realmente, la persecución penal de la que somos objeto por los tartazos a Barcina es un caso único a nivel mundial, tanto por las penas de prisión que están demandando como por el procedimiento que han seguido para poder juzgar en la Audiencia Nacional

¿Cuales fueron los argumentos para vuestra detención si la policía francesa no había actuado? ¿Por qué consideráis que vuestras detenciones fueron de carácter irregular?

En primer lugar, es preciso resaltar que en las actuaciones judiciales consta cómo la policía francesa también llevó a cabo diligencias a raíz de una denuncia telefónica que el presidente de la Región de Toulouse --que ejercía de anfitrión del encuentro oficial-- había interpuesto por los hechos al finalizar la sesión de la CTP; pero la fiscalía encargada de la instrucción del caso en Toulouse ordenó archivar el asunto al no ver indicios de delito. Es decir que nos encontramos ante una situación paradójica, puesto que por los mismos hechos investigados en Francia y que no se consideran delito, en el Estado español se abre un proceso por un supuesto “atentado” en el que se piden elevadas penas de prisión. Para ello los “tartalaris” fueron detenidos de forma asombrosa por agentes de paisano de la Policía Foral navarra cuando se dirigían al día siguiente a dar una rueda de prensa convocada en Pamplona para explicar los pormenores de la acción, y fueron además imputados en la Audiencia Nacional recurriendo a un artículo muy particular de la Ley Orgánica del Poder Judicial que otorga a la Audiencia Nacional la competencia de juzgar un eventual “atentado contra una autoridad española” cometido por “ciudadanos españoles fuera del territorio nacional”. Se trata de una manipulación: ¿atentado con tartas?... ¡Ojalá todas las agresiones que hemos conocido en nuestra tierra en el último siglo hubieran sido con tartas! Sería bonito ver las fábricas de armas reconvertidas en pastelerías.

¿Cuál es el estado de las obras del TAV en Euskal Herria? ¿Cuáles son las consecuencias medioambientales del proyecto?

El proyecto del TAV es la mayor infraestructura que jamás se haya impuesto en nuestro país y ha sido socialmente muy contestado debido a la gravedad de sus impactos ecológicos, económicos y sociales. Junto con las graves afecciones al territorio que se multiplican en una orografía montañosa como la nuestra, siempre hemos destacado la enorme incidencia que el TAV también conlleva en el modelo de sociedad: el carácter elitista y clasista del TAV aumenta las desigualdades y la interconexión de las capitales vascas con trenes de alta velocidad refuerza una visión ultra-desarrollista y metropolizadora de nuestro país, lo que ha llevado a sus promotores a hablar de “Vascopolis” o “Megaciudad vasca”, una idea-fuerza en la el TAV que se acompaña de muchas otras infraestructuras del mismo estilo (autopistas, superpuertos, plataformas logísticas...) al servicio de la globalización capitalista. El carácter antisocial y despilfarrador del TAV se evidencia actualmente en los enormes gastos que los gobiernos están haciendo en las obras, mientras que imponen duros recortes en el gasto social y se descubren los “pelotazos” que han dado en infraestructuras impuestas sin ninguna rentabilidad económico y social. Tras siete años de obras, el Gobierno Vasco y Fomento han gastado alrededor de 2.000 millones de euros en la “Y vasca”, produciendo daños palpables en muchos kilómetros de trazado, pero todavía les falta por gastar alrededor del 60% del presupuesto total del proyecto (6.000 millones) y la situación actual del TAV puede puede ser calificada de construcción y crisis: el elevado endeudamiento de Fomento ha empezado a afectar a sus presupuestos y se anuncian continuamente nuevos retrasos, mientras que el Gobierno Vasco adelanta cada vez más financiación a pesar de que al otro lado de la “muga” el gobierno francés ha decidido aplazar la construcción del TAV al menos hasta el año 2030… Se van terminando así tramos aislados de “vía muerta”, evidenciando aún más si cabe que esta gigantesca infraestructura responde en buena parte al interés de la constructoras por el negocio de la obra en sí.
Esta gigantesca infraestructura responde en buena parte al interés de la constructoras por el negocio de la obra en sí.

¿Cuál es la situación legal de las obras respecto a los recursos presentados por no tener evaluación de impacto ambiental?

La situación del proyecto del TAV en Navarra está adquiriendo tintes de convertirse en el mayor absurdo de todo este desaguisado. Así, el pasado 5 de agosto el Tribunal de Superior de Justicia de Madrid (TSJM) dictó una sentencia declarando al margen de la legalidad las obras del TAV acometidas por el Gobierno de Yolanda Barcina, al reconocer como caduca y nula la Declaración de Impacto ambiental (DIA) del proyecto. A este respecto, conviene informar que esta sentencia ha sido la primera en declarar la nulidad de una DIA a la Administración Pública, a raíz de una denuncia presentada por la Fundación Sustrai --que proporciona apoyo jurídico en conflictos ambientales-- en virtud del artículo 14 del Real decreto Legislativo 1/2008: en efecto, esta ley establece de forma literal que las declaraciones de impacto ambiental caducarán si una vez autorizado o aprobado el proyecto no hubiera comenzado su ejecución en un plazo de cinco años en el caso de los proyectos autorizados o aprobados por la Administración General de Estado. Es decir que las DIA tienen una caducidad de cinco años y si en ese plazo las obras no han comenzado, la declaración de impacto queda anulada automáticamente. Evidentemente, el Ministerio de Fomento ya ha apelado la sentencia ante el Tribunal Supremo, porque puede generarle una cascada de nuevas denuncias por la misma causa si deviene firme. Pero el caso es que, además, este varapalo judicial ha llegado en un momento crítico para el proyecto del TAV en Navarra, que al mismo tiempo se ha visto limitado de forma surrealista a un escaso tramo de 65 kilómetros entre la localidad de Castejón y la comarca de Pamplona, al haber quedado totalmente aislado del resto de la red programada del TAV a raíz de los problemas de financiación que han obligado a Fomento a descartar al parecer de forma definitiva la conexión del TAV prevista entre Pamplona y la “Y vasca”, a la vez que los enlaces de Castejón hacía Zaragoza y de Pamplona hacia Gasteiz se llevarían a cabo colocando un tercer rail en las vías del trazado convencional de Renfe. A pesar de todo, el Gobierno de Navarra continúa con las obras iniciadas en la Ribera navarra y sigue adelantando el dinero del TAV a la espera de poder ejecutar una política de hechos consumados.

¿Cuál creéis que es el papel y cuáles son los limites de las acciones de desobediencia que se ponen en marcha desde los movimientos sociales?

En nuestro caso, la creación del movimiento de desobediencia al TAV Mugitu! tuvo lugar hace tres años con el fin de dar un nuevo impulso a la lucha contra el TAV en un momento en el que el movimiento de oposición se encontraba en un “impasse”. En efecto, tras muchos años de creación reivindicativa y desarrollo de la oposición social al TAV, desde el año 2006 al 2009 se había desarrollado un intenso periodo de movilización y de actividades de resistencia frente al comienzo de las obras de la “Y vasca”; pero a partir de entonces constatamos un notable agotamiento y una pérdida de dinámica en el movimiento popular, al encontrarnos con grandes dificultades para hacer frente a la imposición del TAV. De ahí que se abrió un debate y se tomó la decisión de impulsar una línea de desobediencia civil con la vista puesta en el medio plazo, más allá de la resistencia a las obras, a la vez que priorizara las formas de acción más fácilmente practicables por mucha gente, dando a este respecto importancia a la creación de una red que posibilitara desarrollar una dinámica de desobediencia de más largo alcance en el tiempo. En este sentido, cabe mencionar la aportación de un miembro del colectivo Solidarios con Itoitz a aquel debate, puesto que a su juicio, aún cuando habían constituido un colectivo muy activo de acción directa no violenta, la iniciativa no sirvió para extender en la lucha contra el pantano de Itoitz las actividades de desobediencia más allá del grupo. A su vez, teníamos como referencia a otras acciones desarrolladas anteriormente en la lucha contra el TAV, como fue por ejemplo el buzoneo de 800.000 “cartas falsas” de recaudación de impuestos del Gobierno Vasco llevado a cabo en una mañana por iniciativa de la coordinadora AHT Gelditu! Elkarlana entre unas 1000 personas, anunciando a los contribuyentes el pago de cerca de 5.000 euros por persona para sufragar los gastos de las obras TAV. En cuanto a las limitaciones de la desobediencia civil, es posible que la primera sea nuestra propia falta de imaginación a la hora de emprender nuevas acciones, sin olvidar que en la lucha contra el TAV hemos de afrontar una cierta desmovilización provocada por el desarrollo de las obras que continúan impunemente su marcha.

¿Tenéis pensado realizar más acciones de desobediencia para seguir trastabillando las obras del TAV?

Sin duda, y a ello también nos animan los apoyos que estamos recibiendo por parte de cientos de personas y de colectivos ante el proceso de los “tartalaris”. Esta solidaridad es necesaria para sostener la desobediencia a las imposiciones y al TAV.

¿Qué contacto tenéis con otras redes europeas que se están oponiendo a otros megaproyectos en otros territorios (Val de Susa…)? Este verano acudisteis al III Foro contra los Grandes proyectos Inútiles celebrado en Stuttgart. ¿Qué aprendisteis de otras experiencias que se están desarrollando en otros lugares?

A nivel internacional se identifican la misma inutilidad social, la misma negación de la participación de la población en la toma de decisiones, la misma represión, la misma devastación ambiental y el mismo despilfarro de recursos públicos en infraestructuras como el TAV. Se aprende del carácter de lucha verdaderamente popular de la oposición al TAV en Val Susa, donde toda la población está volcada en la lucha, cosa que nunca hemos alcanzado en Euskal Herria a pesar de que han sido muchas las voces y las iniciativas reunidas en algunos momentos por la oposición. En el Foro de Stuttgart realizado este año, entre otras cosas han sido objeto de atención las nuevas vías de financiación de las infraestructuras que buscan los Estados, respecto a lo cual se denunciaron los eurobonos para megaproyectos promovidos por la UE porque solamente contribuirán a la creación de una nueva burbuja financiera, estableciendo un círculo vicioso que destruye las economías y estructuras sociales. En fin, esos encuentros animan a intensificar una acción conjunta de los movimientos de oposición. Así, el 16 de noviembre tendrá lugar una movilización en Val Susa, a la vez que también nos manifestaremos por la paralización del TAV y en solidaridad con los “tartalaris” en Pamplona, de forma que entre ambas manifestaciones se cruzarán mensajes de apoyo.

El negocio constructor en las obras del TAV se hace a costa del endeudamiento público y de la sobreexplotación de los trabajadores. En el caso de la “Y vasca” se ha producido ya la muerte de 7 trabajadores en las obras

Respecto a otras consecuencias de este proyecto, parece que la siniestralidad laboral está siendo alta en las obras del TAV. ¿Qué datos tenéis a este respecto?

El negocio constructor en las obras del TAV se hace a costa del endeudamiento público y de la sobreexplotación de los trabajadores. En el caso de la “Y vasca” se ha producido ya la muerte de siete trabajadores en las obras y los sindicatos vienen denunciando que estos “accidentes” son la consecuencia directa de las condiciones de semi-esclavitud a las que son sometidos los trabajadores, con jornadas de trabajo de 12 y de hasta 17 horas en trabajos penosos y de alto riesgo como es la excavación de túneles. La administración hace la vista gorda ante el incumplimiento sistemático de los convenios laborales, las pagas de 5 a 6 euros la hora, y la ilegalidad de muchas situaciones en la construcción del TAV y otras infraestructuras.

El año pasado se estrenaba el documental Ziztadak /Tábanos realizado por Fora de Quadre y BIDEA HELBURU. ¿Qué opinión os merece este trabajo? Si mal no recuerdo en el mismo no se recoge la lucha contra el TAV. ¿Es por algo especial?

Creo recordar que el documental hace una retrospectiva sobre diversas formas de desobediencia civil que se han desarrollado en Euskal Herria. El trabajo se ha publicado además en un momento en el que se están realzando las propuestas de desobediencia, tanto en lo referente al modo de afrontar la represión como en el ámbito de otras iniciativas políticas y sociales. Dicho esto, desconozco por qué los autores del trabajo no han incluido ejemplos de acciones y campañas de desobediencia desarrolladas en la lucha contra el TAV, aunque en mi opinión, ello puede quizás responder al hecho de que el conflicto del TAV ha sido complejo y se ha traducido a lo largo de veinte años en un sinfín de iniciativas de movilización, actividades de resistencia y acción directa, planteamientos de lucha y propuestas de desobediencia que, aún partiendo de un planteamiento común de rechazo al TAV, también se han visto cruzadas por muchas tensiones. Realmente se ha tratado de una lucha muy viva pero también muy intensa en contradicciones. Es posible que esta circunstancia no encuadrara bien con los propósitos de los autores del documental. En cualquier caso, tampoco es algo que hemos debatido en el colectivo y esta es una apreciación personal que dejo abierta al contraste con otras opiniones.

Agenda de acompañamiento a los imputados

16 de noviembre: manifestación en Pamplona/Iruña por la paralización del TAV y en solidaridad con los “tartalaris” procesados. Partirá a las 17:00h desde el parque de Antoniutti.

18 de Noviembre, día del juicio: Por la mañana, a las 9:15h, concentración ante la sala de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (polígono industrial La Frontera, calle Límite)

Por la tarde, a las 20:00h concentración y parodia con lanzamiento de tartas en la Puerta del Sol de Madrid.

Mas información sobre la campaña de solidaridad: www.tavtazo.org

 

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Los encausados han estado en Madrid para dar a conocer su caso, cuya vista oral comienza el 18 de noviembre. / David Fernández
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