La universidad pública frente al esperpento

Como trabajador de la Universidad Complutense y como ciudadano, no puedo por menos que elevar mi crítica enérgica contra la persistente injerencia del gobierno de la Comunidad de Madrid y de algunos medios de comunicación a la autonomía universitaria. Injerencia cuyo trasfondo de tales ataques figuran los intentos de acallar las voces que reclaman dignidad y justicia de las víctimas del franquismo.

Javier Gimeno Perelló. Universidad Complutense de Madrid
05/05/10 · 16:44
Edición impresa

Como trabajador de la Universidad Complutense y como ciudadano, no puedo por menos que elevar mi crítica enérgica contra la persistente injerencia del gobierno de la Comunidad de Madrid y de algunos medios de comunicación a la autonomía universitaria. Injerencia cuyo trasfondo de tales ataques figuran los intentos de acallar las voces que reclaman dignidad y justicia de las víctimas del franquismo. Se produce de este modo la paradoja esperpéntica de sentar en el banquillo al juez que ha osado denunciar y acusado los crímenes franquistas, como antes hizo con los crímenes perpetrados por los dictadores argentinos o chilenos; la cruel paradoja de los falangistas denunciando a sus asesinados.
La derecha española no puede aceptar que, tras 74 años del golpe de estado que culminó en una tenebrosa dictadura y una amnésica transición, muchas de esas víctimas sobrevivientes y sus familiares y todo tipo de gentes no soportemos más la vesania de tanto olvido y alcemos por fin la voz para reclamar lo que nunca hubo en más de siete décadas: justicia y dignidad.
El juez Baltasar Garzón ha roto esta deriva de olvido y de silencio, y la universidad pública, la Complutense de Madrid primero, la de Barcelona después, ha expuesto los argumentos dialécticos, filosóficos y políticos propios de una institución generadora de pensamiento y de conocimiento. La razón histórica ha desenterrado la impostura cometida a la legalidad democrática del Gobierno de la II República española y la sevicia contra miles y miles de personas asesinadas, desaparecidas, exoneradas y privadas de libertad sólo por pensar de modo diferente. Y en la práctica de la crítica razonada, la Universidad ha exigido el fin de la impunidad.

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto