Suspendida la Liga el 7 de octubre (de 1934)

El 75 aniversario de la Revolución de Octubre de 1934 está pasando
extrañamente desapercibido. Para el mundo del fútbol, adelantándose
a su tiempo, la propia revolución también pasó desapercibida:
esa impresión queda al leer lo ocurrido en Barcelona.

09/10/09 · 0:00
Edición impresa

Szeder, de 19 años, la gran esperanza
del fútbol húngaro, llegó a
Barcelona el 5 de octubre de
1934. Era viernes. El domingo,
su nuevo equipo, el Fútbol Club
Barcelona, disputaba un partido
contra el Español. El duelo clásico
del Campeonato de Cataluña
no llegó, sin embargo, a celebrarse,
porque en la víspera ocurrieron
los sucesos del 6 de octubre.
El Gobierno de la Generalitat,
presidido por Lluís
Companys (ERC), proclamó el
Estado Catalán dentro de una
República Federal Española, ante
lo cual el Gobierno de España
declaró el estado de guerra: intervino
el ejército, murieron alrededor
de 40 personas, el
Gobierno de la Generalitat fue
detenido y la autonomía catalana,
suspendida.

JPG - 15.7 KB
Lluis Companys i Jover, presidente de la Generalitat de Catalunya en 1934

El mundo del fútbol respondió
con rapidez: el miércoles 10
de octubre la Federación Catalana
acordó que los partidos suspendidos
el día 7 se diputarían
el domingo 14. Ese mismo miércoles,
Szeder, extremo izquierda
procedente del Soroksar de
Budapest, comenzó a entrenarse
con sus nuevos compañeros.
Las gestiones para el fichaje las
había llevado el entrenador del
Barcelona, el también húngaro
Francisco Plattko.
La prensa seguía con atención
los preparativos del derby local.
“¿Quién ganará el partido?”, le
preguntaron a Plattko, y éste
respondió: “El equipo que chute
más a gol, ya les he dicho a los
jugadores que no olviden esto”.
Tan contundentes declaraciones
aparecieron publicadas el viernes
12 de octubre en la portada
de El Mundo Deportivo y, ante el
revuelo, Plattko se presentó la
noche del sábado en la redacción
del diario. “Vino con intención
de aclarar unas palabras
que nos dijo el pasado jueves y
que al parecer no interpretamos
bien, debido a su pronunciación
extranjera. ‘Yo no dije que ganaría
el club que chute más a gol,
dije que ganaría el que chute
más goles”, publicaba El Mundo
Deportivo el domingo 14.
Indagando en la prensa de la
época –las hemerotecas de La
Vanguardia y El Mundo Deportivo
son las principales fuentes
de este artículo–, es difícil encontrar
en la semana posterior a los
sucesos o circunstancias –la gama
de eufemismos es amplia–
del 6 de octubre la menor referencia
a que el mundo del deporte
se viera tocado por lo acontecido.
Tan sólo es destacable la
presencia de dos breves notas
de signo bien distinto.
El Mundo Deportivo, en su
portada del sábado 13 de octubre,
abría la edición con el titular
“¡Clemencia!” y a modo de
breve declaración editorial señalaba:
“[El Mundo Deportivo] une
su voz a todas las que se elevan
a los altos poderes del Estado,
pidiendo clemencia para quienes
han sido condenados a penas
irreparables”.
El domingo del partido, el diario
La Vanguardia publicaba
una nota del Fútbol Club Barcelona:
“El Consejo Directivo confía
en que sus abonados sabrán
salvaguardar el club durante los
partidos de hoy, domingo, contra
posibles provocadores, pues
que no demostrarán éstos afecto
ni estimación alguna por las
esencias del Club si aprovecharan
este momento y lugar para
producirse o exteriorizarse en
cualquier sentido”.
Lleno absoluto
La fotografía del graderío del estadio
de Les Corts publicada en
la prensa el lunes 15 de octubre
muestra en la primera fila del
Gol de Baix a un nutrido contingente
de la Guardia Civil, algunos
de ellos fusil en mano. ¿En
previsión de incidentes ante las
especiales circunstancias? Puede
que en parte sí, aunque en la
misma mañana del domingo, en
el partido de los segundos equipos
del Barcelona y del Español,
se produjeron otras circunstancias
especiales de distinta índole.
Perdía el Barcelona y los ánimos
no estaban precisamente
relajados. Pérez, jugador del segundo
equipo del Español, protestó
al público por su tardanza
en devolver un balón, momento
en el que un individuo saltó al terreno
para agredirle. Lo que
ocurrió después lo resumía así
El Mundo Deportivo: “Invasión
de terreno, expulsión de jugadores,
paliza al defensa Pérez y
suspensión del partido”.
Ante estos incidentes, los jugadores
del primer equipo del
Español manifestaron que sólo
jugarían con presencia de fuerza
pública con ametralladoras.
Y así ocurrió: lleno absoluto, la
Guardia Civil circundando el terreno
de juego y victoria clara
del Barcelona (4-2).
No se produjo el esperado debut
de Szeder, la gran esperanza
del fútbol húngaro, que, en
realidad, sólo jugó un partido
con el primer equipo del Barcelona,
fue despedido el 20 de diciembre
de 1934 y terminó reclamando
a la entidad azulgrana
el abono del salario completo
de la temporada 1934-1935.

Tags relacionados: Barcelona El Mundo Audiovisual
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

Lluis Companys i Jover, presidente de la Generalitat de Catalunya en 1934
Lluis Companys i Jover, presidente de la Generalitat de Catalunya en 1934
separador

Tienda El Salto