Perspectivas de presente

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha afirmado recientemente que el centro social La Tabacalera de Madrid, es “lugar de encuentro y alojamiento para movimientos antisistema muy radicales que participan en el movimiento 15My en las Brigadas Vecinales de Observación de Derechos Humanos”.

, Vecino de Lavapiés
11/07/12 · 0:00

Otra demostración de
que para las administraciones las
intervenciones autónomas y autoorganizadas
son una amenaza al
sistema más que una aportación a
la salud democrática de la sociedad.

Nada nuevo bajo el sol, en un momento
en que los protagonismos
sociales son cada vez más estables y
consistentes en sus prácticas. Pero
estos discursos unidireccionales hacia
la criminalización de los movimientos
sociales no deben ser tomados
por los ‘afectados’ como una
bandera a la que agarrarse y reafirmarse
,
al contrario, se deben superar
y obviar desde la política de los
hechos, aquellos que ponen en entredicho
las afirmaciones belicistas
de la clase política. Esto no quita para
que sean analizados con la seriedad
que requieren a la vista de los
despliegues represivos que se están
produciendo al hilo de los distintos
momentos de protesta que se viven.

La construcción de discursos y
prácticas, como el de la Tabacalera
o las Brigadas Vecinales, no debe
preocuparse en exceso por las interpretaciones
manipuladoras de
lo que ocurre en centros como ese,
y las energías no deben centrarse
en enmendar estas afirmaciones
–algo que realmente no creo que
se haga–. Pero tampoco hay que
descuidar que, para justificar intervenciones
policiales, el preámbulo
consiste en lanzar acusaciones
y poner bajo sospecha a todo
aquello que se mueve lejos del monopolio
de la representatividad

que ejercen las estructuras formales
de representación, como los
partidos, los sindicatos mayoritarios
o las asociaciones de vecinos
más institucionalizadas.

No deja de ser curioso cómo la
delegada del Gobierno de Madrid
pone de manifiesto las debilidades
sistémicas, los miedos y la sensación
de amenaza que vive el gobierno
de esta ciudad. Y, aunque la
perspectiva que genera este tipo de
declaraciones debe preocupar a los
señalados, también debe ser una
muestra de que las vergüenzas de
las administraciones cada vez son
más evidentes: proyectos vecinales
bajo sospecha; asambleas ciudadanas
acusadas de ‘organizaciones
antisistema’; grupos de trabajadores
señalados como terroristas por
defender sus empleos
; y justificación
de desmanes policiales en un
ejercicio público de doble moral
frente a las desvergüenzas de la gobernabilidad
y sus aliados.

Pero hay un elemento importante
en este contexto que dificulta las lógicas
de la ‘busca y captura’. Si hay
algo de lo que el movimiento surgido
tras el 15M, en el más amplio sentido
de la palabra, puede sentirse
orgulloso es de que más de un año
después de su surgimiento no tiene
figuras identificables que atiendan a
la denominación clásica de ‘cabecillas’
.

Salvo algunas torpes intervenciones
que han querido situarse por
encima de la ciudadanía reivindicándose
con adjetivaciones erróneas
–del tipo ‘militante del 15M’– la mayoría
de los proyectos surgidos hacen
del anonimato protagónico una
de sus señas de identidad. La virtud
de un “movimiento sin rostro” hace
que la identificación con “el 99%” esté
basada en la inclusión, con las diversidades
que esto supone, y así es
mucho más difícil cortar el cuello en
la plaza, entre lágrimas de la plebe y
esperanzas de que aparezca Robin
Hood para salvar a su círculo de
amistades
. Y esas responsabilidades
compartidas son una fortaleza en la
perspectiva de presente que se construye
a diario, para disgusto de la señora
Cifuentes y sus amigos.

Tags relacionados: 15M Madrid Número 178 Represión
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

  • |
    Ortzi
    |
    Jue, 02/07/2013 - 09:00
    Cristina Cifuentes, la del marido delincuente... La que no va a permitir que Madrid se convierta en otra Atenas, a fuerza de palo, balas de goma y gases lacrimogenos. ¡Pon orden en tu casa y deja de proteger chorizos! El marido de la Cifuentes, alto cargo del gobierno de Gallardon, en paradero desconocido desde hace meses para no comparecer en un juicio por impago de mas de 45000 € a un aparejador, fué calificado por el diario ABC a mediados de Abril como "un gran hombre" y "un santo varón que no sólo hace unos guisos estupendos, sino que después… ¡recoge la cocina!". Además, en este artículo la delegada del gobierno llega a decir: "En casa no es que estén cambiados los roles, pero como yo siempre he tenido que estar mucho fuera, pues siempre se ha ocupado Javier, que también trabaja mucho, pero con otros horarios. Tener la retaguardia cubierta ha sido para mí fundamental. Si no, imposible", reconocía Cifuentes en el artículo de ABC. Al parecer ahora es ella la que le cubre la retaguardia a él para no comparecer ante la Justicia...
  • Tienda El Salto