¿Otra vuelta de tuerca?

"Zapatero ha
pasado de ser el Mr. Hyde socialdemócrata
que prometía blindar los
derechos sociales a ser el Dr. Jekyll
neoliberal que rinde pleitesía a los
señores de las finanzas en Wall
Street y apoya los progromos posmodernos
de Sarkozy."

08/10/10 · 8:00
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El escenario de los últimos
meses evoca el célebre título
de Robert Louis Stevenson. Tras haber
parecido que el Gobierno
estaba por hacernos pasar la crisis
de manera agridulce
–hablando
de cambio de modelo productivo,
anunciando leyes sociales sobre género,
laicidad o eutanasia, etc.–,
asistimos a un amargo giro neoliberal
digno del felipismo.

Zapatero ha
pasado de ser el Mr. Hyde socialdemócrata
que prometía blindar los
derechos sociales a ser el Dr. Jekyll
neoliberal que rinde pleitesía a los
señores de las finanzas en Wall
Street y apoya los progromos posmodernos
de Sarkozy. Tras este giro,
en parte impuesto por una Europa
conservadora, en parte solicitado
por los medios, autoridades
económicas y no pocos dirigentes
del PSOE, tiene uno la impresión de
que se oculta la desbandada socialista
ante su incapacidad manifiesta
para hacer frente a la doble crisis socioeconómica
e institucional en que
nos encontramos.

Y es que el régimen
parece que zozobra por cualquiera
de sus dos grandes líneas de
fractura, a saber: clase y nación.
En la divisoria nacional, la incapacidad
para responder al cambio
de la estrategia abertzale
deja al descubierto
hasta qué punto el españolismo
aún necesita a ETA como un
exterior constitutivo, ese otro culpable
que confiere razón de ser. A pesar
del ridículo internacional, el estamento
político español –Izquierda
Unida incluida, aunque con matices–
parece aferrarse a un nostálgico
e inoperante “contra ETA vivíamos
mejor”.

Al mismo tiempo, la
sentencia involutiva sobre el Estatut
ha desvelado el retraso de la judicatura
respecto al gobierno multinivel
instaurado a escala estatal y europea
en las tres últimas décadas. A
juzgar por la sentencia y los votos
particulares de algunos magistrados
parece como si el “enemigo interior”
y el “España roja, antes que rota” siguiesen
plenamente en vigor.

En la divisoria económica y social,
la proclama del cambio de modelo
productivo y los años de incremento
en el I+D han pasado a la historia.
Cuando parecía que las viejas
soluciones neoliberales habían quedado
aparcadas al haber sido identificadas
como causantes de la crisis,
resulta que han vuelto a aparecer
los monstruos del ‘pasado’ voceando
sus viejos mantras. Así, el FMI
ha vuelto al ruedo proponiendo una
surrealista flexibilización de los
contratos fijos como solución para
crear empleo. El Gobierno ya no se
opone a las solicitudes del gobernador
del Banco de España o de los
mercados financieros.

Ahora abandera
las reformas neoliberales aun
cuando se ponga en contradicción
con sus palabras de antaño.
No obstante, sería aventurado
leer la crisis como una situación
proclive a una helenización de la
política. Antes bien, a juzgar por
cómo está la izquierda, más parece
que todo apunte hacia una implosión
o colapso que marque el fin de
Zapatero. Ante esto, el régimen prepara
ya coaliciones con –o mayorías
de– los conservadores de CiU, PNV
y PP, según se trate. A la izquierda
la situación debería ser leída con
más inteligencia que la paralizante
dualidad entre el pragmatismo subalterno
de los socios de Gobierno
del PSOE en los distintos Gobiernos
y el anticapitalismo ideológico anclado
en una composición social obsoleta.
Esta huelga llega tarde y al
servicio de una hegemonía interna
en el trabajo –asalariado, fijo, masculino,
con papeles...– que no ha sabido
frenar el neoliberalismo. O
cambiamos algo o ya podemos prepararnos
para otra vuelta de tuerca.

Tags relacionados: Conflicto vasco Lucha armada Salud
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comentarios

1

  • |
    anónima
    |
    Mar, 10/12/2010 - 23:40
    Aviso de errata: se escribe "Jekyll" y el autor es Robert Louis Stevenson. Más info en el enlace de abajo en la wikipedia. No hace falta que se publique este comentario, mejor si se corrige directamente. Saludos
  • separador

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