Otra forma de contar

Este periódico pretende
cortar oblicuamente los
discursos paralelos de la
información, construir
una voz diferenciada con un modo
distinto de contar. Frente a la
versión grandilocuente de "así
son los hechos" y aquí estamos los
periodistas para explicarlos, cabría
sugerir que aquí está un grupo
plural de personas para discutirlos,
documentarlos y cuestionar
que en efecto fueran "así".
Hay que reconocer que partimos
con una gran ventaja: no
contamos con ningún grupo económico

23/10/06 · 17:55
Edición impresa

Este periódico pretende
cortar oblicuamente los
discursos paralelos de la
información, construir
una voz diferenciada con un modo
distinto de contar. Frente a la
versión grandilocuente de "así
son los hechos" y aquí estamos los
periodistas para explicarlos, cabría
sugerir que aquí está un grupo
plural de personas para discutirlos,
documentarlos y cuestionar
que en efecto fueran "así".
Hay que reconocer que partimos
con una gran ventaja: no
contamos con ningún grupo económico
que nos apoye -que nos
condicione, se entiende-. Y esta
premisa es el punto de partida de
nuestro principal aval: los suscriptores
que, con sus aportaciones,
están confiando a DIAGONAL
la posibilidad -y la responsabilidad-
de servir de nexo a los
discursos críticos, de ofrecer un
espacio para la reflexión de largo
recorrido, en definitiva, de modelar
un periódico distinto.

Contra el horror al vacío en la
prensa reflexionaba Sánchez
Ferlosio: "Por eso, sólo el día en
que venga algún periódico con,
por ejemplo, tres páginas y trece
diecisieteavos de páginas en
blanco (...) empezaré a pensar
que tal vez es posible que, con
todo, pueda en algún sentido hablarse
de que hay, en cierto modo,
porvenir". Si DIAGONAL ha
sido capaz de situarse en los
quioscos nadando a contracorriente,
no debería descartar la
publicación de páginas en blanco.

No obstante, comenzaremos
por no tutearnos con las fuentes
oficiales, por formular preguntas
comprometidas,
hablar de lo
que no suele
hablarse, alterar la estructura
previsible de las noticias, apostar
por la argumentación en el
análisis, salirnos del ángulo reservado
a los periodistas. Trataremos
de combinar la incorrección
política con el rigor de un
periódico de calidad.

A fin de que todo lo anterior no
quede en un cúmulo de buenos
propósitos, DIAGONAL nace como
un medio en construcción.
Para perfilar las secciones, repensar
el estilo de los textos, ofrecer
nuevos enfoques y equilibrar forma
y contenido, nos parece necesario
que DIAGONAL se convierta
no sólo en un periódico, sino
en una excusa para discutir cómo
se hace un periódico.

Demasiados condicionales; para
conocer DIAGONAL, su alcance
y sus límites, lo mejor, si no lo
único, es leerlo y discutirlo. A dos
años del inicio de aquella guerra
cuyo masivo rechazo dio inicio a
nuestras reflexiones para superar
los márgenes habituales de la
prensa crítica, DIAGONAL está
disponible en los principales
quioscos de Madrid, en puntos de
distribución alternativa de todo el
Estado y en los buzones de los
suscriptores. Para muchos será
segunda lectura tras la prensa
diaria; confiamos en no ofrecer
una reiteración, sino una visión
diferente y, hasta cierto punto, divergente.
Y esperamos también
que la diagonal sea cortante y, en
lugar de tendencias, sepa definir
direcciones y sentidos... Y que en
las páginas en blanco y hasta en
las escritas "pueda en algún sentido
hablarse de que hay, en cierto
modo, porvenir".

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto