Municipalismo y alternativa

En los últimos 35 años los movimientos sociales han sedimentado un espacio
ideológico difuso. Esta ‘base social’ no ha generado una representación política
propia, integradora de su diversidad y con presencia electoral. Tras el inicio del
movimiento del 15M y los resultados de las elecciones locales del 22 de mayo,
reabrimos el debate sobre ‘izquierda social’ y representación.

06/07/11 · 8:00
 
El vencedor mediático indiscutible de las elecciones municipales catalanas fue la ultraderechista Plataforma per Catalunya (PxC). La noche electoral ya empezaron los análisis sobre el ‘espectacular’ crecimiento del voto xenófobo contribuyendo, con su sobrerepresentación, a alimentar aquello que aseguran combatir. Pero en realidad la ‘sexta fuerza’ política no fueron los racistas de Anglada, sino las candidaturas asamblearias, anticapitalistas e independentistas que han proliferado como setas en los últimos comicios. Con el doble de concejales que PxC, media docena de alcaldes y unos 80.000 votos, representan una creciente alternativa a la izquierda tradicional.

Un crecimiento, además, generalizado allí donde se han presentado, sean pueblos pequeños o grandes ciudades, catalanoparlantes o de origen castellano. Las candidaturas que se han lanzado por primera vez han obtenido, en general, resultados dignos, pero las que repetían han crecido, a veces espectacularmente, y en muchos casos se han convertido en la primera fuerza de la izquierda por delante de ERC o ICV. El mapa de su representación es también, y no por casualidad, el mapa de la mayor actividad e incidencia de los movimientos sociales. Como disculpa para los analistas políticos a los que se les pasó el dato, hay que decir que este es un movimiento difuso, donde los componentes locales juegan un papel muy importante y en el que muchas candidaturas pueden confundirse con los clásicos ‘independientes’. Aunque los procesos de confluencia son cada vez más rápidos y sólidos, y la ‘excusa’ se les podría acabar pronto.

El grueso de los colectivos municipalistas se encuentran coordinados en las Candidatures d’Unitat Popular (CUP), una organización –aunque a menudo recuerde más una red– vinculada a la izquierda independentista, aunque en muchos pueblos y ciudades –sobre todo en las comarcas donde el independentismo está más socializado– sus asambleas sean un reflejo vivo de la pluralidad de lo social, incluyendo militantes vecinales, ecologistas o culturales, y que rompe los límites de este espacio político. Bajo estas siglas o en coalición han ido agrupándose muchas otras candidaturas, algunas de ellas históricas y anteriores a la misma organización, como son la UM9 en Sant Pere de Ribes o la CUPA en Arbúcies. En los últimos comicios presentaron 80 listas –más otras dos en el País Valenciano sin representación– y lograron 101 concejales, siendo, en solitario, la sexta fuerza política en cuanto a regidores en Catalunya.

Es un movimiento difuso, donde los componentes locales son centrales, y muchas candidaturas pueden confundirse con los ‘independientes’

Pero existen otras coordinadoras a nivel comarcal. La más fuerte es la de las Candidatures Alternatives del Vallès (CAV), en esta comarca industrial del cinturón barcelonés cuna de importantes luchas obreras, con 16 concejales en siete listas de orientaciones políticas variadas según el municipio. A pesar de concurrir con marcas electorales diferentes, hay que destacar el alto nivel de cooperación e identificación que estos diferentes proyectos tienen entre sí –al margen de alguna excepción– fruto más de procesos históricos diferentes y de su arraigo a realidades sociales diversas que de conflictos ideológicos.

Pero es que nadie niega que el municipalismo no sea una realidad compleja y diversa. También las candidaturas obedecen a motivaciones diferentes, que van desde procesos amplios de confluencia a nivel local al trabajo expansivo de pequeños grupos militantes, pasando por la evolución de alguna lucha de lo social a lo electoral.

¿Cómo hacer entonces para identificar realidades tan diferentes en un movimiento municipalista alternativo? Aunque la tarea no sea fácil en poblaciones más pequeñas –donde muchas veces puede presentarse bajo algunas siglas de la izquierda tradicional– en las ciudades medias y grandes la línea divisoria entre los partidos institucionales y las candidaturas alternativas es más nítida. Más allá de un programa más o menos radical en lo social o en lo nacional, a veces difícilmente distinguible en un ámbito local, es su práctica diaria la principal seña de identidad. Radicalidad democrática, asamblearismo, autonomía de los colectivos, rendición de cuentas a la base, no profesionalización... y, en las experiencias más exitosas, una imbricación entre candidatura y movimiento social que hace imposible saber dónde termina uno y dónde empieza el otro. Una práctica bajo la cual es mucho más fácil que los discursos de democracia participativa dejen de ser meras consignas. No se trata aquí de implementar ingenierías sociales aprendidas en foros internacionales e importadas acríticamente, sino de aplicar a las instituciones una cultura política desarrollada en el movimiento a las instituciones.

El mapa de la representación de estas candidaturas es también el mapa de la mayor actividad e incidencia de los movimientos sociales

Es fácil entender entonces por qué la propuesta de transparencia y participación de las candidaturas alternativas es mucho más creíble que la de cierta izquierda institucional que tiene un oscuro historial de transacciones con el resto de la clase política.

Con estas credenciales democráticas resulta obvio que buena parte de los simpatizantes del movimiento 15M deberían apostar por el municipalismo alternativo. Pero es difícil calcular hasta qué punto una revuelta espontánea, con un rechazo intuitivo muy fuerte hacia los partidos, sin casi formación política y con muy pocos puentes –sobre todo los primeros días– con los movimientos sociales organizados, ha podido influir en estos resultados electorales. En las poblaciones medias y pequeñas habrá sido más fácil reconocer las propuestas del 15M en los programas –y aún más en las prácticas– de ciertas candidaturas, pero por lógica en estas poblaciones ya existiría una mayor predisposición a votar en esta línea.

En las ciudades más grandes como Barcelona –donde una alianza de la CUP con grupos de extrema izquierda ‘sólo’ logró 12.000 votos–, esta relación era mucho más difícil y es probable que pocos ‘indignados’ hayan votado CUP. La relación entre el 15M y el éxito del municipalismo alternativo no debe buscarse de una forma tan orgánica, sino como expresiones, ambas, de un malestar social generalizado y un desencanto con una izquierda tradicional –política y sindical– que ha quedado presa de la lógica neoliberal que impregna la gestión institucional, y que tampoco ha sabido –o no ha querido– convertirse en una herramienta de lucha contra la gestión de la crisis marcada por el capital.

Es momento de que ambos movimientos confluyan junto a muchos otros, como la resistencia a los recortes públicos preparados por CiU, en la creación de una propuesta alternativa a la hegemonía neoliberal.

ESTE DEBATE EN NÚMEROS ANTERIORES:

CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (XV)
- [Nueva carta de derechos sociales->14287]

CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (XIV)
- [¿Votar o botarlos?->13941]

CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (XIII)
- [Sobre la refundación de IU->12931]

CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (XII)
-[Equo revuelve el patio->http://diagonalperiodico.net/Equo-revuelve-el-patio.html]

CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (XI)
- [¿Un partido verde?->12931]

CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (X)
- [¿Soñando desde la izquierda?-> 11842]

CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (IX)
- [La huelga y las municipales->11726]
CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (VIII)
- [(Re) Construir la izquierda. Ideas->11593]

CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (VII)
- [Refundar la izquierda: una propuesta abierta->10695]

CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (VI)
- [Los pilares de la izquierda (alternativa)-> 10698]

CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (V)
- [Refundación de la izquierda y grupos motores->10277]

CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (IV)
- [Copenhague, anunciado final de la ilusión reformista->9993]

CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (III)
- [¿Refundar lo irrefundable? El escepticismo->9767]

CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (II)
- [¿Foros para programas o movimientos?-> 9560]

CRISIS, OPORTUNIDAD Y REORGANIZACIÓN POLÍTICA (I)
- [Hacia la refundación ciudadana de la izquierda->9520]

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

Isa
separador

Tienda El Salto