Canibalizar la coyuntura

Y bien, aquí estamos. No
nos preguntaremos qué
es, qué ha hecho, qué ha
sido del 15M un año después.
Nos basta con confirmar su
existencia y su presencia. Y luego
debemos arrojarlo sin remilgos a la
violencia y la urgencia de la realidad
ambiente. Lo primero que tenemos
que preguntarnos es qué cabe hacer
ante lo que se avecina y cómo podría
hacerse a grandes rasgos. El problema
es que no sabemos qué es lo que
va a suceder: la única certidumbre

01/06/12 · 12:29
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Y bien, aquí estamos. No
nos preguntaremos qué
es, qué ha hecho, qué ha
sido del 15M un año después.
Nos basta con confirmar su
existencia y su presencia. Y luego
debemos arrojarlo sin remilgos a la
violencia y la urgencia de la realidad
ambiente. Lo primero que tenemos
que preguntarnos es qué cabe hacer
ante lo que se avecina y cómo podría
hacerse a grandes rasgos. El problema
es que no sabemos qué es lo que
va a suceder: la única certidumbre
es que la condición necesaria
, aunque
no suficiente, para el final de la
pesadilla griega y de su extensión a
los países del sur de Europa pasa por
el contagio de la revuelta al corazón
de la UE. Ahí es nada.

Por eso es necesario canibalizar
la coyuntura que nos quieren imponer
como desesperada y perdida.
‘Canibalizar’: utilizar las piezas en
buen estado de un artefacto averiado
para construir algo nuevo. Sea:
tanto contra el gobierno de acémilas
neoliberales y neofranquistas, como
contra uno de sacrosanta unidad
PPSOE.
Se trata de sacar las consecuencias
de la pérdida real de soberanía
de los gobiernos nacionales y
autonómicos. Tienen que irse porque
han usurpado el poder y lo están
aprovechando para reducirnos a
la más completa desposesión o la
más degradante resignación. Esta
prescripción se aplica incluso a los
“compromisos dilatorios” como el
gobierno PSOE-IU en Andalucía. La
coyuntura se define así por nuestra
amenaza destituyente real e inminente.

El ejemplo del 15M se torna
en modelo de código abierto para el
resto de la zona euro. Pase lo que
pase, canibalizar la coyuntura se
traduce en un principio: la deuda
produce revuelta contagiosa, y la revuelta
es el principal factor de crecimiento.

Tal es la coyuntura que ha
de leer todo gobierno –pero también
dentro del parlamento europeo–
que tenga veleidades de cambiar la
situación. Así tenemos además el
camino cortado para el odio y el resentimiento
nacional-populista y su
corolario fascista. Y entonces hablemos
de green new deal o de lo que
haga falta.

Canibalizar la coyuntura carece
de sentido si no hackeamos el repertorio
estratégico disponible. Si
nos atrevemos a pensar el 15M como
un sistema-red complejo y dinámico,
capaz de integrar sin suprimir
la expresión política de la individualidad
y la singularidad cualesquiera,
y traducirlas en un antagonismo colectivo,
flexible y autoorganizado
contra quienes niegan las condiciones
de vida, de trabajo, de derechos
y de participación de los más; entonces
podemos confiar en que la
percepción de la gravedad y la urgencia
de la situación se traduzca en
una simplificación programática de
lo complejo. Una simplificación que
permita una afectación generalizada
de la población. Tal es el sentido estratégico
de la ficción del 99%.
Solo
una revuelta y/o una revolución democrática
continental pueden disolver
las fuerzas que sostienen la dictadura
financiera en la UE.

Las versiones ‘clasistas’ o maximalistas
de los objetivos del 15M no
entienden este problema, ni parecen
sensibles a la urgencia de la
situación. Olvidan además que las
clases no preexisten, sino que se
crean en la lucha. El resquebrajamiento
de la hegemonía de la casta
financiera y política sobre unas
clases medias en descomposición
no sólo es una oportunidad extraordinaria
de reabrir una estación
constituyente en Europa, sino
una situación preñada de peligro
que de lo contrario será pasto de
las políticas del odio y de la guerra
entre pobres. “Vamos lento, vamos
lejos”, sin duda, pero nos la jugamos
siempre en las encrucijadas y
las paradojas de la coyuntura.
Con
confianza, cuidado, alegría que no
niega el dolor y un uso estratégico
de las máscaras se puede vencer
esta batalla decisiva en Europa.

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