Bendito sea ese viento. L@s precari@s en movimiento
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// Isa

Gracias por todo. Ha llegado
el momento de una despedida,
agradecida y afectuosa,
de aquellos mitos
que en nuestra época se transforman
en un obstáculo para la acción política.
Digámoslo con claridad: en nuestro

18/05/06 · 14:46
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// Isa

Gracias por todo. Ha llegado
el momento de una despedida,
agradecida y afectuosa,
de aquellos mitos
que en nuestra época se transforman
en un obstáculo para la acción política.
Digámoslo con claridad: en nuestro
territorio, el trabajador de la gran
fábrica ha perdido centralidad y
afronta un grave peligro de extinción.
Es el momento de dejar de llorar
su ausencia para afrontar el reto
central de nuestra generación política:
investigar e intervenir en los dispositivos
de explotación flexible del
capitalismo contemporáneo, experimentar
y componer formas organizativas
de acuerdo con la nueva composición
(técnica, política, subjetiva,
organizativa) del trabajo vivo.

Titanic

Las formas organizativas de la clase
siempre estuvieron sujetas al
contexto histórico en el que se
desarrollaron y ese “componer con
la época” fue la clave de sus más
grandes éxitos. El crecimiento organizativo
del sindicato floreció en
un terreno estable, donde hacer
crecer los lazos de solidaridad,
donde hilvanar el común. Resulta
evidente que tanto su organización
como su diseño programático se
insertan en el universo del empleo
fijo. Hoy, los niveles de flexibilización
del mercado laboral, la rotación
permanente y la proliferación
de nuevas formas de contratación
exceden con creces la rígida articulación
organizativa del sindicato; el
trabajador ‘en tránsito’ se vuelve
cada vez más típico y su espacio de
explotación (y de resistencia) deja
de estar delimitado, su espacio es
el movimiento. El sistema de representación
sindical deviene, ante la
intensa movilidad y rotación de la
mano de obra, obsoleto.

“¡Aquí no hay ni un obrero!... ¡me
voy!”, gritaba indignado un compañero
sindicalista, aturdido por la música,
las demandas y la irreverencia
de los y las precarias durante el pasado
MayDay Sur. Es impensable
entender la organización sin el universo
creativo de palabras, pensamientos,
música, imágenes, emociones,
deseos y narraciones que se
gestaron en el seno del movimiento
obrero. Es en este terreno comunicativo-
afectivo donde el sindicalismo
encuentra hoy un extrañamiento total.
¿Qué sucede? La clase ha sufrido
una mutación subjetiva, ha estallado
en singularidades irreductibles, ha
devenido multitud. Es en ese proceso
ambivalente, conflictivo, donde el
imaginario ‘obrerista’ ha dejado de
ser conmovedor y los años de conservadurismo
empiezan a pasar factura
a las organizaciones tradicionales.
Invitamos a los espacios del
sindicalismo de base a coger lo que
consideren útil y saltar del Titanic.
Vamos a componer juntos un nuevo
ciclo de luchas contra la precariedad.
¿Conspiramos?

Precariado(s)

Nuestro desafío generacional, decíamos,
pasa por inaugurar y sostener
trayectos y experiencias de
organización donde la multitud variopinta
y posnacional se encuentre
y componga un común abierto que
provocativamente llamamos precariado.
La noción de precariado no
pretende ser descriptiva sino propositiva,
no describe una realidad,
enuncia una potencia. No es una categoría
sociológica, es un programa
de intervención. Es evidente que resulta
inadecuada para nombrar las
singularidades que habitan y producen
nuestras metrópolis (irreductibles
a un sujeto político homogéneo
y representable), y su mismo
anclaje sobre la situación precaria
que opaca el brillo creativo y deviene
triste como identidad colectiva
(“no es sexy ser precario”). No tener
claros estos límites puede llevar
a graves errores políticos. Pero no
es exagerado afirmar que estos sujetos
habitan ‘situaciones comunes’
(crisis de la ciudadanía y el trabajo,
privatización salvaje del territorio,
extrañamiento hacia las formas de
representación política, etc.). El precariado,
en su ambivalencia, abre
un campo de alianzas inagotable y
la invitación a caminar juntos a sectores
muy diversos, a inventar un
común heterogéneo capaz de transformar
los puntos en flechas.

‘¿Bioqué? ¡Biosindicato!’

El aterrizaje material de nuestros
movimientos pasa en gran medida
por la construcción de espacios que
permitan desprecarizar nuestras vidas
a través de dispositivos múltiples,
creativos y flexibles. Estos dispositivos
incluyen la asesoría sobre
temas estratégicos (trabajo, vivienda,
ciudadanía), acceso a formación,
telecomunicaciones y bienes y
servicios culturales, pero también un
espacio físico y afectivo donde la
construcción de redes y la comunidad
se sitúen como recursos claves
para salir de la precariedad. En este
terreno nuestros movimientos se sitúan
a la retaguardia, por suerte, de
las innovadoras y potentes prácticas
sociales que surgen de forma ‘espontánea’,
no ideológica, en el seno de la
multitud (los movimientos del software
libre, los becarios precarios y el
movimiento migratorio en su conjunto
son algunos ejemplos entre
muchos). El ‘biosindicato’ deberá
escuchar, encuestar, investigar y
componer con la rica y movediza
composición del trabajo vivo contemporáneo.
A todos estos dispositivos
de desprecarización de la vida (y
no exclusivamente del trabajo) es lo
que nombramos cuando decimos
‘biosindicalismo’.

San Precario meets Lenin:
MayDay!

Afirmamos la necesidad de construir
poder precario. Esto requiere combinar
estos dispositivos biosindicales
con la firme determinación de armarnos
organizativamente para ganar
batallas y construir movimiento
entre los precarios, para irrumpir en
la escena pública y dejar de ser invisibles.
Pensar formas de federación
entre las distintas experiencias de
resistencia-creación desde y contra
la precariedad, retomar una discusión
conjunta sobre los puntos de
ataque, las formas de intervención y
las demandas estratégicas, desencadenar
juntos eventos imprevisibles,
construir organización más allá de
las redes. Un entramado organizativo
laxo que sea a su vez múltiple y
heterogéneo, siempre abierto a nuevas
conexiones y fuerte para inclinar
la balanza de nuestro lado, que cuente
con una generosa disposición de
las singularidades a encontrarse. Ésta
es la apuesta ofensiva de la articulación
política del precariado. El
EuroMayDay supone un paso clave
en esta irrupción pública y un terreno
fértil para las alianzas, un armaperformance
que muestra esta nueva
enunciación colectiva de la clase
que vive de su trabajo. Se trata de
un evento-proceso capaz de recombinar
y romper las fuertes segmentaciones
que habitan en nuestros
movimientos e imaginar, entre todos
los y las invisibles, la vida que
vendrá. Las más de 200.000 personas
que acudieron a la convocatoria
del EuroMayDay 05, en 15 de las
principales ciudades europeas, han
excedido por completo el ‘entramado’
activista. Tras las consignas y
palabras de orden contra la precarización
de la vida, vibrando con los
beats y el calor del común, nos encontramos
miles de nuevos animales
políticos. Las cosas se están moviendo,
bendito sea ese viento. Viva
San Precario y Nuestra Señora de
la Precariedad.

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