Por responsabilidad

Por responsabilidad hemos querido formar parte de la Junta de Go­bierno. Por responsabilidad vemos necesario estar en la mesa de la presidencia.

, especialista en estudios museísticos y activista, Valladolid
29/06/15 · 8:00
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Por responsabilidad. Éste es el argumento más escuchado desde los partidos para explicar o justificar los pactos de gobierno que se han ido materializando tras el 24M en todas las ciudades. Por responsabilidad hemos decidido apoyar la lista más votada. Por responsabilidad hemos querido formar parte de la Junta de Go­bierno. Por responsabilidad vemos necesario estar en la mesa de la presidencia.

Valladolid mostró muy pronto –aunque muchos nos resistiéramos a verlo– su incapacidad para dejarse desbordar por una candidatura de unidad popular. Un reto enorme, en un momento de mucha complejidad, planteado a la dirección de los partidos que el alcalde de Santiago, Marti­ño No­riega, tras ganar las elecciones, resume bien: “Han desbordado las candidaturas que han puesto a la ciudadanía por delante de intereses partidistas”. En Valladolid, Izquierda Unida y Equo fueron a las elecciones con el nombre Valladolid Toma la Palabra. Pode­mos lo hizo, bajo el paraguas de Ganemos Valladolid, con el nombre Sí Se Puede.

Los resultados electorales en sí mismos no sorprendieron demasiado, a excepción de Ciudadanos y gracias en parte a la engañosa papeleta de can­didatura independiente. El PP bajó a doce concejales, el PSOE bajó a ocho, Toma la Palabra obtuvo cuatro y Sí Se Pue­de, con la imagen de Po­demos sin lugar a error, consiguió tres. El partido de Albert Rivera se tuvo que conformar con dos concejales. Todos esperaban más, quizá pensando que la ola de otras ciudades, el copiar estilos o sencillamente el dejarse llevar por la fuerza de una marca nacional, sería suficiente para ganar unas elecciones donde las personas y los proyectos cuentan tanto. Como también cuenta conocer o no a los candidatos, su vinculación con la ciudad, su posicionamiento en determinados temas, su capacidad de seducir y todo aquello que los partidos creen que no se percibe.

Óscar Puente (PSOE) era investido nuevo alcalde con la suma de los tres partidos y las ganas de poner fin a 20 años de mortal mandato de León de la Riva. Toma la palabra aceptó tres miembros en la Junta de Gobierno, tres concejalías y dos tenencias de alcaldía, y Sí Se Puede un miembro en la Junta de Gobierno local. Conviene saber que, tras la entrada en vigor de la Ley 27/2013 de Racionalización y Sostenibi­lidad de la Administración Local, la Junta de Gobierno se ha apropiado de algunas competencias que antes tenía el pleno. Así, está capacitada para designar, por ejemplo, a los representantes municipales en los órganos colegiados de gobierno o administración de los entes, fundaciones o sociedades, sea cual sea su naturaleza, en los que el Ayunta­miento participa. Es decir, ya no es el pleno del Ayuntamiento el que nombrará los representantes municipales de esos organismos, sino la Junta de Gobierno local. Ade­más, la ley le atribuye, con carácter excepcional, ciertas competencias de carácter económico-financiero, como son la aprobación de los planes de saneamiento de la Corpo­ración local o los de reducción de deudas.

El ofrecimiento, por tanto, del PSOE a Valladolid Toma la Pala­bra y a Sí Se Puede de entrar en la Junta de Gobierno con voz y voto en proporción 5/3/1, más el alcalde, no es nada inocente. Se presenta como la mejor forma de conseguir un gobierno estable y compartido, utilizando las competencias que le otorgan estas modificaciones que el PP introdujo en su momento. Es previsible que las propuestas sean debatidas por esta Junta para después pasar al pleno con acuerdo de los tres grupos.

Bajo esta correlación de fuerzas ¿Hay cambio posible? No, sin contrapoder ciudadano. No sin nuestra exigencia al equipo de gobierno de establecer prioridades y poner a los ciudadanos por delante de cualquier contratiempo partidista. No, con el movimiento social y vecinal desactivado. El cambio vendrá de transformar la relación representantes-representados y de las herramientas de las que nos dotemos para tener capacidad en la toma de decisiones. Es necesario democratizar las instituciones, revisar las privatizaciones llevadas a cabo en estos años, potenciar lo público, actuar con transparencia y decencia y cumplir los acuerdos de programa y rescate ciudadano. De esto sí, todos serán responsables.

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