La sonrisa de Carmona

La rentabilidad electoral del PSOE a través de los pactos alcanzados con las diferentes candidaturas de unidad popular.

22/06/15 · 10:34
Carmona, en el acto de apertura de la pasada campaña electoral municipal. / Eliezer Sánchez / DISO Press

De todo lo visto, leído y escuchado durante los últimos días en torno a la esperpéntica polémica los tuits escritos por los concejales del ayuntamiento de Madrid, hay una imagen que no acabo de digerir bien. La sonrisa de Antonio Miguel Carmona (candidato por el PSOE a la alcaldía de la ciudad) en la rueda de prensa en la que exigía la inmediata dimisión del ya cesado (y linchado) Guillermo Zapata se ha quedado atrapada en mi memoria como lo hacen las escenas del buen cine de terror. Aparece de improviso cada vez que empiezo a darla por olvidada. En realidad, la mueca comenzó a esbozarse en el rostro del alcaldable con anterioridad. Fue durante la noche del 24-M, cuando se daban a conocer los resultados electorales. Entonces no era más que eso, un gesto conscientemente contenido, como el de quien pergeña un plan malicioso y brillante. En la comparecencia mencionada, sin embargo, la expresión lucía ya desafiante y guasona, como aquella otra de Hannibal Smith cuando recordaba a la muchachada de mi generación en mitad de la merienda que le encantaba que los planes salieran bien.

Mientras en la Cuesta de Moyano descorchábamos botellas de Champagne, en Ferraz, tras las primeras valoraciones, también hallarían razones para la celebración: pese a haber perdido 750.000 votos con respecto a las elecciones de 2011 (donde ya cosecharon su peor resultado histórico) el embate había sido menor de lo pronosticado. Además, mediante diversos pactos (con Podemos, principalmente) recuperarían los gobiernos de 5 comunidades autónomas (Aragón, Extremadura, Castilla La Mancha, Comunidad Valenciana y Baleares) mientras que se conservaban Andalucía y Asturias. En el plano municipal, los resultados habían sido más débiles, pero las alianzas, de nuevo, les otorgarían las alcaldías de importantes ciudades (Valladolid, Sevilla, Córdoba, Oviedo, Toledo, etc.) mientras que en muchas otras - entre ellas, las famosas joyas de la corona (Madrid y Barcelona)- los resultados que les alejaban del gobierno les convertían, no obstante, en pieza necesaria para que las candidaturas de unidad popular pusieran desbancar a la derecha. Es ahí donde comienza a abocetarse la sonrisa de Carmona, que no tardará en contagiar a la de Sánchez; a tan sólo 5 meses de las generales, estas inocentes iniciativas les iban a brindar en bandeja aquello que precisaban para recuperar a su electorado tradicional; algo que desde dentro del propio PSOE eran incapaces de generar: la imagen (ilusoria, claro está) de un giro decidido a la izquierda, de la recuperación de sus valores ideológicos, y además sin tener que pagar el peaje del desgaste que conlleva la acción de gobierno. ¿Perfecto? Aún no. Imagino a Carmona relamiéndose con la guinda del pastel en la mano. Para ganar las elecciones no basta con presentarse de nuevo ante la opinión pública como un partido de izquierdas; es preciso acaparar el voto progresista, y para ello hay que presentarse como la izquierda seria; la que tiene que llamar al orden a los perroflautas sin collar que se han colado en las instituciones, la que aporta sensatez y bagaje frente a los experimentos juveniles de temporada.
 

Pese a haber perdido 750.000 votos con respecto a las elecciones de 2011 (donde ya cosecharon su peor resultado histórico) el embate ha sido menor de lo pronosticado

El escándalo madrileño de los tuits no sería más que la puesta en escena de este guión. Los cibernautas ofendidos, como represalia, empezarían a inundar las redes sociales con barbaridades de peperos y ciudadanos por las cuales nadie había dimitido. La jugada no podía salir mal. La jugaba ha salido más que bien...¡hay que ver lo que puede llegar a escocer una situación imaginada!

Bien es cierto que Ahora Madrid podría haber respondido mucho mejor a un ataque mediático de esa índole. Se debería haber activado el protocolo de defensa. Los portavoces no deberían sino haber desplegado el argumentario consensuado para tales ocasiones...si alguna vez hubiera existido. Me gustó la respuesta que dio Rita Maestre cuando le echaron en cara su participación en la protesta en la Universidad Complutense en la que reivindicaba con orgullo su pasado activista, pero hubiera preferido un comunicado en esa línea por parte de Ahora Madrid en su conjunto. Habría sido fantástico aprovechar la ocasión para que la organización recordara que tras más de 20 años de gobierno del PP en Madrid y más de 30 del PPSOE en el estado español, la protesta y la resistencia civil habían sido criminalizadas hasta tal punto, que era lógico que muchas de las personas realmente comprometidas con la transformación social estuvieran aún involucradas es procesos judiciales de ese tipo. Pero para que haya coherencia comunicativa, es necesario compartir una mínima base ideológica y quizá ahí resida uno de los principales problemas de Ahora Madrid. A diferencia de Ada Colau, a Manuela Carmena “le importa un comino la ideología”. Esperemos que el resto de concejales hagan valer las suyas porque muchos les votamos en las primarias de Ahora Madrid, entre otras cosas, para eso.

Es esencial para las recién creadas candidaturas de unidad popular contar con una política comunicativa unitaria y desarrollar un protocolo de defensa para este tipo de ataques ya que, una vez probada la eficacia de los mismos en el affair Zapata, el PSOE tiene muchos más campos de batalla donde continuar haciendo mella y preparando el terreno para las generales: Barcelona, Cádiz, Zaragoza, A Coruña, Badalona.

La política (especialmente la institucional) tiene estas paradojas. El PSOE sale reforzado de cara a las generales tras obtener el peor resultado de su historia mientras que Podemos, que ha incrementado en estos comicios en un 14% el número de apoyos con respecto a las elecciones europeas, llegará a la cita electoral de noviembre bastante más debilitado que entonces; debilidad que a su vez, incrementa las opciones de éxito de los socialistas en las generales.
 

El PSOE sale reforzado de cara a las generales tras obtener el peor resultado de su historia

En este nuevo escenario, con Podemos enfangado en el día a día de las políticas públicas de la mano del PSOE, la formación morada no podrá continuar enarbolando su discurso impoluto del “asalto del cielo”. Rubalcaba no fue capaz de vender a su electorado huido a Podemos el viraje a la izquierda de la formación socialista, pero ahora, con la derecha ocupada en pintar a los socialistas abrazando la extrema izquierda y con un Podemos orgulloso de haber ocupado la centralidad política, el PSOE cuanta con ventaja.

Al final, quizá acabemos viendo a Iglesias y a Errejón apostando por la confluencia no como acto de generosidad para quienes se la venían demandando desde dentro y fuera de la formación, sino como un mecanismo de pura supervivencia política. Ante la perspectiva de una lenta fagocitación por parte del partido del régimen, quizá en la cúpula de Podemos empiece a verse con buenos ojos un panorama en el que, la formación sería de lejos el actor con más peso en aquello que saliera de los procesos confluyentes. Ya fuera por estas o por otras razones, se trataría de una buena noticia; quizá la mejor manera de enfrentar la estrategia del PSOE sea obligar a su electorado a elegir entre la lealtad a unas siglas caducas y podridas y la apuesta por el cambio real que encarnaría una nueva candidatura de unidad popular. Veamos.

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