Si C’s es la respuesta, torpe pregunta

A dos meses de las municipales y sin tiempo para que el resto de fuerzas reac­cione, la operación Ciuda­danos (C’s) va viento en popa. El partido de Rivera ocupa espacio en los medios y asciende posiciones en las encuestas, repitiendo el círculo virtuoso que tan dulce fue para Podemos. Si las generales son cuando tocan, Podemos llegará a ellas tras un año y medio de exposición continua y Ciuda­danos apenas seis meses después de su desembarco estatal.

, periodista, Barcelona
17/03/15 · 8:00
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A dos meses de las municipales y sin tiempo para que el resto de fuerzas reac­cione, la operación Ciuda­danos (C’s) va viento en popa. El partido de Rivera ocupa espacio en los medios y asciende posiciones en las encuestas, repitiendo el círculo virtuoso que tan dulce fue para Podemos. Si las generales son cuando tocan, Podemos llegará a ellas tras un año y medio de exposición continua y Ciuda­danos apenas seis meses después de su desembarco estatal.

Año y medio es tiempo suficiente para acabar en la trinchera, aunque sea de forma involuntaria. El discurso de ruptura transversal funciona mientras se es una formación nueva y tu surgimiento dinamita los bloques de la opinión pública. Pero cuando el resto de actores ya ha asimilado tu presencia y se recoloca en torno a ella, la capacidad para desnivelar el statu quo desciende.

Soy poco partidario de los ataques que desde la izquierda militante se hacen contra la nueva derecha. Sobre todo porque no hacen más que caer en el vacuo “no son de izquierdas”. Además, que el terremoto llegara al votante de derechas era predecible y seguramente positivo. Sin embargo, sí creo interesante pararse a describir lo emergente desde la nueva óptica que permite el auge de Ciudadanos. La ascensión de los de Igle­sias responde a un cambio de hegemonías, se dijo. Un nuevo sentido común del que los partidos tradicionales se alejaban y que no había encontrado su vehículo para entrar en la batalla partidista. El partido de Iglesias sería la cristalización de ese nuevo sentido común en los parlamentos. Pero la trinchera en la que les han metido los plazos ha acabado por colocarles como la cristalización de izquierdas. C’s juega las cartas repartidas por Po­demos y aspira a ser el nuevo sentido común de derechas. Lo cual, de rebote, quema uno de los pilares de lo descrito como nuevo sentido común: el fin de la demarcación izquierda-derecha.

Solución estética

El problema de Ciudadanos no es ser una nueva derecha, por mucho que se empeñen sus críticos. Más bien lo es el hecho de no tener nada de nuevo en sí misma. Mientras otras formaciones de nueva derecha sureuropea tienen programas con elementos salidos de demandas sociales –algunos peligrosísimos, cierto–, en C’s lo único de inédito se encuentra en la tesitura de responder a la petición de novedad. Algo que solucionan con estética.

Si Rivera llega interpelado por una demanda surgida por el nuevo sentido común en la derecha, ¿cuánto de potencial rupturista tiene ese sentido común? ¿Qué nuevos valores se han hegemonizado entre mayo del 2011 y mayo del 2014? ¿A qué tipo de consensos podrían llegar Podemos y Ciuda­danos? ¿Era eso todo lo que podían estirarse las opciones rupturistas de la crisis política más fuerte en 40 años?

A la vez, Podemos necesita rebajar una y otra vez un programa arriesgado en origen para situarse en eso que ellos llaman “el centro del tablero”. Si atendemos a lo que ambos partidos nos dicen de la nueva hegemonía encontramos, por un lado, estética lozana y, por el otro, programas clásicos.

Puede, claro, que los partidos se equivoquen y el encargo social sea otro. Pero la sensación que dejan las respuestas de ambos es que en la deriva institucional de la nueva hegemonía ha sobrado surfear y ha faltado empujar. Ser la oferta de una demanda no satisfecha sólo es una opción ganadora para el rupturismo cuando la demanda es netamente rupturista. De lo contrario, es más útil fomentar una demanda diferente o se corre el riesgo de que alguien satisfaga el mercado colocando sólo la mercancía que se reclamaba. Y en esas está Ciudadanos. 

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comentarios

1

  • |
    Ismaelinsky
    |
    Sáb, 03/21/2015 - 10:30
    En este artículo solo habla de un supuesto desgaste de Podemos debido a que ha dejado de ser una novedad, pero creo que se debe más a una campaña sucia y machacona de los medios de derechas (casi todos) contra ellos, que no creo que se vaya a dar ni mucho menos con esa virulencia contra Ciudadanos, sino que más bien están haciendo una campaña a su favor. Se les acaba el PP y tienen que sustituirlo con algún sucedáneo.
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