Se trata de preguntar

Entender en este momento que está realmente pasando en nuestro entorno, es bastante complicado porque mientras estamos dentro, nos falta tener una mirada en perspectiva, pero viviéndolo de una manera un tanto prestada, donde confluyen, como vemos en un cuerpo humano, los vasos sanguíneos directos al corazón, que toma el partido de seguir latiendo. Ya hace mucho tiempo que el capitalismo está jugando con nuestras vidas, y sabemos que poco le importan las personas y cuanto más al sur o moreno eres, menos interés tienen por ti.

, Presidente del Ateneu Enciclopèdic Popular
16/11/13 · 20:57

Entender en este momento que está realmente pasando en nuestro entorno, es bastante complicado porque mientras estamos dentro, nos falta tener una mirada en perspectiva, pero viviéndolo de una manera un tanto prestada, donde confluyen, como vemos en un cuerpo humano, los vasos sanguíneos directos al corazón, que toma el partido de seguir latiendo. Ya hace mucho tiempo que el capitalismo está jugando con nuestras vidas, y sabemos que poco le importan las personas y cuanto más al sur o moreno eres, menos interés tienen por ti.

El capitalismo, ya salvajemente del todo y sin entrañas, actúa impunemente en cualquier entorno del planeta por más escondido que estés, allí donde haya un centavo a especular, salta la chispa del capitalismo que no guarda ningún tipo de compromiso y está dispuesto a destruirlo todo, en nombre de la avaricia y el no menos peligroso progreso. Si no que se lo pregunten por ejemplo al pueblo Mapuche, etc.

Mientras tanto aquí en este rincón, en España, en un espacio de tierra limitada entre el Pirineo y el Ebro, el Mediterráneo y pongamos los Monegros, en ese espacio de tierra hay dos gobiernos que pretender gobernar las miserias de sus lacayos, "els catalans". En la pugna política entre el Gobierno de Madrid y el Gobierno de Barcelona, ambos quieren tener la llave de la caja y la completa decisión de cómo repartir el pastel Esa es la pugna política entre el Gobierno de Madrid y el Gobierno de Barcelona, ambos gobiernos quieren tener la llave de la caja y la completa decisión de cómo repartir el pastel.
Y con la legitimidad del poder, de ambos gobiernos tratan de organizarnos nuestras vidas, por lo general lo que hacen, es amargárnosla.

En esta coyuntura de dos gobiernos, una primera y simple conclusión es que si nos sacamos un gobierno de encima, en principio se supone que será mucho mejor. Y después naturalmente habrá que luchar por sacarse el otro de encima. Pero eso de sacarse los dos gobiernos de un plumazo, presumo que será algo más complicado aunque algunos damos a entender que es la única vía posible para que les personas se entiendan. Necesitamos otra manera de hacer política, que es lo que se reclama desde las plazas de España y otros países. Pero ellos –los políticos–, los que se llenan la boca de "democracia" y el voto útil, es poco más lo único que entienden por democracia. Después el palo y tentetieso.

Y aunque es un tópico que he repetido en nuestros limitados foros, ya Machado lo decía: "Una de las dos Españas ha de helarte el corazón", pero murió de pena allí en Colliure. A León Felipe, lo dejaron morir allí en el exilio medio abandonado, a Federico lo mataron vilmente, y a tantos y tantos otros que todavía están en las cunetas, y mientras, los hijos y nietos de aquellos que estrangularon la libertad en este país, aun están gobernando y siguen acumulando sus ganancias.

La transición, aquel maldito pacto de la Moncloa, un pacto de intereses partidistas y de casta que rompió toda esperanza e ilusiones de los movimientos sociales de su época... Una vez más, como en el 31, con la llegada de la República y toda la represión que después cayó sobre el obrerismo... El capitalismo lo tenía todo atado y bien atado, y no había ninguna oportunidad para una libertad que cada día está más reglamentada.

En cuanto al cacareado sentimiento nacionalista catalán, que puede que sí esté instalado en un sector limitado de la sociedad catalana, como lo puede estar en otras partes de esta misma península en otros términos de nacionalismo aun más exacerbado, creo que ese nacionalismo catalán no es el que vemos, puntualmente en los últimos 11 de septiembre.

Las ansias de libertad o independencia que pueda tener este pueblo lo entiendo mejor como un rechazo en general al discurso de esa España que está en el entorno de la derecha española, la Iglesia, la corona, el ejército, el PP, el PSOE. Las ansias de independencia que pueda tener este pueblo lo entiendo mejor como un rechazo en general al discurso de esa España que está en el entorno de la derecha española. Y todo ese aparato de Estado etc. que huele a rancio, forma parte de un pasado opresor y de una traición que es difícil de corregir, que cada vez que oímos su discurso, es como vivir en mundos distintos.

Aquí ya tenemos nuestros espabilados Millet [Felix Millet, expresidente del patronato de la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música, acusado de desfalcar los fondos de dicha entidad, laas ramificaciones pueden señalar la financiación ilegal de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC)] a la cabeza, o la batalla que en estos momentos estos están librando los miembros de la revista Cafèambllet contra la especulación y el robo en la sanidad pública catalana.

Aquí no se trata ni de verdades, ni de razones, ni de ir juntos, ni separados, aquí lo que por el momento se trata es de preguntar. Y de referéndum, como mínimo, que haya varios al año.

De todos modos hemos vivido cosas impensables como al caída del muro de Berlín, y lo que ha cambiado el mundo a partir de ese momento. Sarkozy habló de la refundación del capitalismo, han nacido un montón de países en la vieja Europa y los Estados ya no son los Estados que eran antes, en el modelo capitalista. Estamos en un mundo completamente globalizado en que cada vez la cosa está más fragmentada, y donde, desde la opulencia de las clases adineradas, se ha decidido finiquitar ese bienestar del modelo de sociedad del bienestar y darle rienda suelta a la miseria. Por lo que cada vez seremos más los que necesitamos reorganizar nuestras vidas y probablemente eso será más fácil desde la proximidad.

Y creo que de lo que se trata, es que los pueblos tengan la capacidad de decidir y que pasen cosas, que la gente se ilusione por esos cambios, y que desarrolle nuevas formas de hacer política que entierren las viejas prácticas. Que ya estamos cansados de ver a donde nos llevan.

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