"La forense califica como ""incierta"" la causa del fallecimiento del menor tras un forcejeo"
La familia de un joven muerto en un centro de menores pide justicia

Ramón Barrios, de 18 años, perdió la vida tras ser inmovilizado por dos
vigilantes de seguridad del centro de menores Teresa de Calcuta, en Brea de Tajo (Madrid). La familia solicita
que se les cite como imputados, no como testigos.

- VÍDEO Y FOTOGALERÍA: Concentración por la muerte de Ramón Barrios en un Centro de Menores el pasado mes de julio.

- Nueva concentración convocada por la familia: lunes 12 de diciembre en Gran Vía, 14 (frente al Instituto del Menor).

08/12/11 · 17:30
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Familiares de Ramón Barrios, en una concentración en Madrid el pasado verano.

Después de varios meses, el juicio
por la muerte de Ramón Barrios,
aunque sin fecha, está más cerca.
Este joven, que residía junto a su familia
en Villaverde Alto, un barrio de
Madrid, falleció
el 8 de julio en el centro de ejecución
de medidas judiciales –penal
para menores– Teresa de
Calcuta, en Brea de Tajo (Madrid), a unos 40
kilómetros de la capital. El centro
está gestionado por la Fundación
Ginso
mediante convenio con la
Comunidad de Madrid.

Ramón Barrios, que cumplía su
tercer fin de semana de internamiento,
de los 12 que se le habían
impuesto, estaba condenado por
cometer delitos menores de hurto
cuando aún no había alcanzado la
mayoría de edad. Ésta es precisamente
la razón por la que no fue
recluido en una cárcel
sino en un
centro de menores, a pesar de que
llevaría a cabo el cumplimiento de
la pena ya con 18 años.

Cuatro meses después, la familia
Barrios no se rinde. Las causas de la muerte son inciertas,
según acreditó en un primer
momento el informe de la
forense. “La familia comenzó
a dudar porque todo era muy
contradictorio”, explica Violeta
Fernández, que ejerce de portavoz
ante los medios. Las
diversas informaciones ofrecidas
tras la defunción y los testimonios
aportados por los distintos testigos
no encajan.

Por un porro de hachis

Todo comenzó el segundo fin de
semana que Ramón pasaba en el
centro, cuando fue sorprendido fumando
hachis
. Ese mismo domingo,
durante su traslado de regreso a
su casa, “fue abandonado en medio
del trayecto sin dinero ni teléfono
móvil, como medida de castigo”, explica
Fernández. Sin embargo esto
no fue suficiente.

El sábado siguiente, los vigilantes
de seguridad obligaron a
Ramón a desnudarse para comprobar
que no portaba ninguna
droga, pero él se opuso, por lo
que fue esposado
. Finalmente,
tras comprobar que no llevaba
ninguna sustancia, el joven permaneció
inmovilizado. Algunas
horas después, tras la cena,
Ramón pidió algún medicamento
contra el dolor de muelas. Como
requería la visita de un médico,
los vigilantes, alegando que estaba
muy nervioso, le inmovilizaron
boca abajo sobre su cama
.
Después de eso, Barrios murió.

En un primer momento, trabajadores
del centro de Brea de Tajo dijeron
a la familia que el chico estaba
un poco amoratado antes de ser
paralizado por los dos vigilantes
,
sin embargo, estos mismos, tras
ofrecer su testimonio ante la denuncia
de la familia el día 9 de julio,
“han comunicado que presionaron
a Ramón hasta que dejó de moverse
y se dieron cuenta de que estaba
morado”, afirma el abogado Erlantz
Ibarrondo, quien se ofreció a llevar
el caso, ya que la familia nunca contó
con la ayuda de uno de oficio.

Ibarrondo denuncia que las instituciones
públicas no han querido
ahondar en el asunto
, “la fiscalía
no ha hecho absolutamente nada
hasta ahora”.
A todo esto, se suma el trato que
recibieron los allegados al chico
cuando fueron informados de su fallecimiento.

La familia fue avisada
casi diez horas después de que se
certificara la muerte de Ramón. En
ese momento, sus padres decidieron
personarse en el penal, y no fue
hasta una hora después cuando el
director les dijo que no podían ver
al chico hasta que no lo llevaran al
tanatorio. Finalmente, y aunque estaba maquillado,
la familia pudo fotografiar
hematomas en el cuerpo
sin vida de Ramón. Dichas contusiones
no figuran como tal en el informe
de la forense
, sino como livideces
propias de un cadáver.

El problema fundamental reside
en que el informe de la forense se
realizó con el primer testimonio, y
no tenía en cuenta los posibles golpes
y magulladuras propios de un
fuerte forcejeo y posterior inmovilización.
Por lo que tras un exhaustivo
análisis de drogas en el cuerpo
del joven, la especialista sólo pudo
certificar como “incierta” la causa
de la muerte
, ya que Ramón no presentaba
ninguna enfermedad previa
que pudiera haber ocasionado
un fallo cardíaco.

La familia Barrios pide que se revise
dicho informe y que los vigilantes,
que han sido llamados por el
Juzgado de Menores número 7 como
testigos para la vista oral, lo hagan
como posibles responsables de
la muerte de Ramón
. “Solicitamos
que declaren como imputados y no
como meros testigos, como ha pedido
hasta ahora el juez”, explica
Erlantz Ibarrondo.

Tags relacionados: Erlantz Ibarrondo Número 163
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comentarios

1

  • |
    anónima
    |
    08/12/2011 - 7:30pm
    <p class="spip">Son las 7 a.m. Entran en micasa. Golpean la puerta y las ventanas. La registran. Rompen cosas. Todas presas del pánico. Cuando empieza a amanecer se van. Probablemento son Guardia Civiles de A Estrada. Amenazaron con volver a detener a mi hijo, lo permita o no la Ley. A escondidas llegamos al Juzgado de Guardia para denunciarlos... ¿Me censurarán?... Ver "¿TERRORISMO DE ESTADO?" en:</p> <p class="spip">http://aims.selfip.org/spanish_revolution.htm</p>
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