La derecha y la clase media

A raíz del impuesto de patrimonio propuesto a las autonomías, la vicepresidenta del gobierno catalán, Joana Ortega, manifestaba que no renunciarían a èl, debido a la falta de recursos públicos, pero que no están de acuerdo porque perjudica a la clase media. Que acepten el impuesto de patrimonio muestra que las movilizaciones contra las medidas antisociales les han sorprendido y están obligandolos a tener que aumentar, a regañadientes, la contribución a la financiación pública por parte de los que han hecho grandes negocios.

Jordi Oriola i Folch
27/09/11 · 13:26
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A raíz del impuesto de patrimonio propuesto a las autonomías, la vicepresidenta del gobierno catalán, Joana Ortega, manifestaba que no renunciarían a èl, debido a la falta de recursos públicos, pero que no están de acuerdo porque perjudica a la clase media. Que acepten el impuesto de patrimonio muestra que las movilizaciones contra las medidas antisociales les han sorprendido y están obligandolos a tener que aumentar, a regañadientes, la contribución a la financiación pública por parte de los que han hecho grandes negocios. Todo lo contrario de lo que hicieron al asumir el gobierno, que corrieron a suprimir el impuesto de sucesiones y a recortar políticas sociales. Y es que daban por hecho que la población se resignaría y aceptaría pasiva, pero es muy importante que no haya sido así.

También hay que puntualizar que la clase media no es la que posee un patrimonio de más de 700.000 euros. Además, que digan que se preocupan de la clase media se debe únicamente a que somos el grupo social más numeroso pero, al perjudicar la educación y la sanidad públicas, nos demuestran que no les importa si nuestras condiciones de vida empeoran. En realidad, su verdadero interés está en los que se han enriquecido con la reducción del sector público y las privatizaciones, los que han especulado masivamente con la vivienda, los que han hecho grandes negocios prestando créditos, los que se han beneficiado de las ayudas a la exportación ... y estos no son de la clase media, sino de la clase alta.
La clase media no debemos dejarnos intoxicar por los mensajes de la derecha que nos quiere hacer comulgar con las necesidades de los poderes económicos. Nosotros no estamos a un paso de convertirnos en ricos, sino que tenemos lo justo para garantizar cierta dignidad pero, en una coyuntura adversa, podemos perder lo que tenemos. Nuestra suerte está ligada a la de la clase baja y tenemos que defender con convicción lo que garantiza unos mínimos para todos, que son los servicios públicos.

La derecha está adoptando una solución muy ideológica ante la crisis: 1) bajar impuestos, 2) recortar el espacio de la economía social y pública. Y esto está empeorando la situación porqué enfría aún más la economía y perjudica el acceso de las clases media y baja a los derechos básicos.

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