MADRID: EL DISCURSO XENÓFOBO DEL PARTIDO POPULAR ALIENTA A LOS GRUPOS NAZIS
Y EL BARRIO DIJO “NAZIS FUERA”

Una manifestación de colectivos antifascistas y gente del
barrio, con gran presencia de inmigrantes, boicoteó el 29
de febrero una concentración neonazi en Tirso de Molina.

05/03/08 · 20:56
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Foto: Juan Carlos Rojas

“El inmigrante se comprometerá a
cumplir las leyes, a respetar las costumbres
de los españoles, a aprender
la lengua, a pagar sus impuestos,
a trabajar activamente para integrarse
y a regresar a su país si durante
un tiempo no logra encontrar empleo”.
Con estas palabras presentó
Mariano Rajoy su polémico contrato
de integración para los inmigrantes
el mes pasado. Ésta no ha sido sólo
su última ocurrencia de cara a las
elecciones del 9 de marzo, sino más
bien una muestra del discurso xenófobo
que el PP ha desplegado durante
los últimos años. Una estrategia
que alimenta y da alas a la actividad
pública de los grupúsculos ultraderechistas
que operan en el Estado español.

Paradigmática resulta la situación
en Madrid, donde a las tímidas
actuaciones de la Delegación del
Gobierno para impedir actos de extrema
derecha, se ha opuesto sistemáticamente
el muy conservador
Tribunal Superior de Justicia. Contrasta,
sin embargo, la beligerancia
de la misma delegada, Soledad
Mestre, hacia las movilizaciones en
homenaje a Carlos Palomino, el joven
antifascista asesinado por un militar
ultra el 11 de noviembre del año
pasado.

Acto xenófobo

En este contexto, y con las elecciones
a la vuelta de la esquina, el partido
neonazi Nación y Revolución –que se presenta al Senado–, apoyado
por la organización Combat España,
convocaba un acto electoral para
el 29 de febrero en el centro de Madrid.
El lugar elegido fue la plaza de
Tirso de Molina, situada en uno de
los barrios con mayor población inmigrante
de la ciudad. Como respuesta,
la Federación Regional de
Asociaciones de Vecinos de Madrid
(FRAVM) hizo público un comunicado
en el que dijo no entender “cómo
la Junta Electoral Central ha dado el
visto bueno a un acto promovido por
una organización abiertamente racista
y xenófoba”. Además, pidió a la
Junta que rectificara su postura y
prohibiera la actividad, así como “ todos
los actos y organizaciones que
promuevan la xenofobia y el odio racial”.

Por su parte, la organización
anarcosindicalista CNT, cuya sede
principal se encuentra en la plaza de
Tirso de Molina, llamó “a movilizarse
contra el odio a lo diferente, el desprecio
por la vida y la crueldad con
que el nazismo trata a la humanidad”.
En una línea similar la asamblea
Madrid Antifascista también
convocó una “concentración pública
y masiva” de repulsa al mitin ultra en
la misma plaza.

A pesar de todo ello, la Junta Electoral
no varió su postura y el 29 de
febrero, a las 20:30h, un centenar de
neonazis lograban entrar en la plaza
de Tirso de Molina escoltados por la
policía. Mientras tanto, más de 400
manifestantes, entre los que se encontraba
un nutrido grupo de subsaharianos,
trataban de impedir el acto
desde las calles aledañas a la plaza.

La concentración antifascista logró
suspender el acto neonazi a los cinco
minutos de su comienzo, y la policía
cargó contra los antifascistas al tiempo
que desalojaban, bajo escolta nuevamente,
al grupo de ultras. Después,
pelotas de goma, gases lacrimógenos,
barricadas, fuego... Hubo
siete detenciones y dos heridos, uno
de los cuales perdió un ojo por el impacto
de una pelota de goma de la
Policía. Rajoy insiste: “Conmigo aumentarán
el número de repatriaciones
de inmigrantes y se simplificarán
los procedimientos de las administraciones
para agilizarlas”.

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