GRECIA // EL ÓRDAGO QUE SE CONVIRTIÓ EN FAROL
No diga ‘Papanatas’ ¡diga Papandreu!

La Unión Europea no se anda con chiquitas y si algún
Gobierno se pasa de la raya, la consigna es clara:
entreguen las urnas y salgan con las manos en alto.

10/11/11 · 8:00
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La democracia es un teatro que en
Grecia ha tomado la forma de cómica
tragedia. Los giros de guión se suceden
como si fuera una mezcla de
películas de Leslie Nielsen y Alfred
Hitchcock. El presidente del
Gobierno tiene la divertida ocurrencia
de preguntar al pueblo si está dispuesto
a bajarse los pantalones y
apretarse el cinturón hasta escupir el
estómago por la boca, mientras destituye
a la cúpula militar al completo,
aprovechando que su ministro de
Finanzas está convaleciente en el
hospital. Así es como se ha descubierto
la vocación ideológica del
PASOK: son marxistas, de la mejor
Tradición Groucho.

Como obediente marioneta que no
esconde sus hilos, Papandreu excusó
ante sus jefes europeos en un mail
esta herejía en la que defendía el referéndum
por “la necesidad de permitir
a la ciudadanía griega que se
exprese de modo democrático y pacífico
para poner fin a la actual crisis
política y social”. Los banqueros todavía
se están riendo.
Tras las ácidas
observaciones en las que Merkel dejó claro que es
más importante salvar el euro que
salvar a Grecia, Papandreu reinterpretó
sus principios sobre la marcha,
aclarando que cuando dijo consulta,
quiso decir pacto
con la oposición
y cuando dijo necesidad quiso
decir posibilidad.

No excusó problemas
de traducción (al parecer la
misiva estaba en inglés) sino de interpretación.
Lo que deberían haber
deducido es “referéndum, de
entrada, sí”, y quien no lo entienda
es que no recuerda el eslogan de sus
primos del PSOE en los ‘80
.
La soberanía popular ha pasado
de moda casi tanto como la democracia.
Las pasarelas más poderosas
de las economías europeas (antes llamadas
Estados) han relegado las
consultas populares al fondo del armario.

Ya no visten igual desde que
los mercados, con su elegancia pretà-
porter y en su lenguaje bursátil,
castigan por desfasado eso de consultar
al vulgo. Lo chic y cool en
nuestros días es democracia para el
pueblo, pero sin el pueblo.
Lo suscriben los medios
democráticos de toda la vida, como
El País, que editorializaban tajantes
y sin tapujos ante semejante perversión
de que la gente decida. “Un
error colosal”, se tiraba de los pelos
el rotativo de PRISA, dando a entender
que es una antigualla eso de la
decisión popular. Quiénes son los
ciudadanos para saber qué les conviene,
si apenas se enteran de qué va
la película, venía a decir El País.

Pese a que la alarma del referéndum duró menos
de 24 horas, pasará
a los anales históricos como una
anécdota despiadada en la que muchos
quedaron retratados
. Entre
ellos, el socialista Diego Garrido, que
en un ataque de sinceridad (y de amnesia)
aseguró, sin descojonarse, que
“los referendos son para las reformas
constitucionales”.

La escena que mejor condensa el
espíritu humorístico y aterrador de
la película, no obstante, llega de la
mano de exempleados de Goldman
Sachs. Los mismos directivos que
ayudaron a Grecia a maquillar sus
cuentas
comandan las principales
instituciones financieras en Europa y
en Grecia. Super Mario Draghi, el
BCE, Antonio Borges está en el FMI
y Petros Christodoulou preside la
Agencia de Deuda Pública griega. Es
reír por no incendiar.

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