SANTA IGLESIA ROMANA : LA CRISIS TAMBIÉN AFECTA A LAS LIMOSNAS
EL CALENDARIO VATICANO
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UN MODELO PARA CADA MES. El nuevo calendario del Vaticano presenta 12 curas de mirada inquietante.

Érase una vez el calendario eclesiástico.
Fiestas religiosas, nombres de
santos e imágenes pías: en aquellas

05/02/09 · 0:00
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UN MODELO PARA CADA MES. El nuevo calendario del Vaticano presenta 12 curas de mirada inquietante.

Érase una vez el calendario eclesiástico.
Fiestas religiosas, nombres de
santos e imágenes pías: en aquellas
páginas se encontraba todo lo que
tenía que hacer un buen cristiano en
el día a día para vivir en la rectitud
del espíritu. Semana tras semana sin
perderse nada, misas y rosarios, penitencias
y ayunos...

Un modelo de negocio, dirían en
Harvard, que ya no funciona muy
bien. Así que alguien en Roma ha
pensado que hacía falta un cambio
de rumbo. Aunque no hablan el inglés
de las finanzas, sino el latín de
las encíclicas, los obispos de la
Santa Sede también lo tienen bastante
claro: hay crisis y, a pesar de
enchufes en las altísimas esferas,
eso puede afectar también el sagrado
business del Vaticano. Aún más
cuando a los altibajos de la economía
mundial se junta la carencia de
vocación y las iglesias vacías. Sin
hablar del hecho de que todavía hay
gente que pretende copular sin procrear
y encima de todo, en vez de
donar su dinero al oficio divino, se
lo gasta en condones de sabores.

En una situación tan extrema hay
que buscar remedios de choque. Así
las mentes más agudas que trabajan
en la solemnidad de los palacios romanos,
según la antigua regla del
ora et labora, han encontrado una
solución. Para una empresa tan importante
había que buscar una estrategia
de márketing a la altura del blasón
de la firma: un calendario que
expusiera lo mejor de la mercancía.
De esta manera la Santa Iglesia
Romana ha decidido jugar sus cartas:
12 curas buenorros, uno para cada
mes, guapos, sensuales y sobre
todo muy devotos. ¿A quién, viéndolos,
no le dan la ganas de ir a misa?

A la altura de la crisis

Comprad el almanaque en los
quioscos de Roma o pedidlo por internet
y olvidad viejos obispos,
monjes barbudos y descalzos, religiosos
lefebvrianos que tienen el
curioso vicio de negar la existencia
del Holocausto.

Además, según su editor (que define
el producto como el “mejor souvenir
de Roma”), el calendario no
sólo promete acompañaros por un
año con imágenes de curas guay, sino
también es un “instrumento informativo”
sobre el Estado de la
Iglesia. ¿Sabíais que el Vaticano es
el Estado más pequeño del mundo?
¿Y que hasta tiene su propia terminal
ferroviaria? ¿Y su himno nacional?
Todo ese mundo fascinante se
puede descubrir página tras página,
entre un cura guapo y otro.
A pesar de todo ese afán educativo,
sin embargo, lo que resulta
más apreciado por sus compradores
son las caras de los jóvenes curas
de mirada sexy. Y quizás sí, de
esta manera, la Santa Iglesia Romana
ha conseguido reconducir al
redil extraviado.

Un chiste decía que los santos
son individuos que lo hacen todo
para acabar sobre un calendario.
Si no sois santos, pero vuestro sueño
siempre ha sido aparecer en las
paredes de amigos y conocidos daros
prisa: en Roma ya está empezando
el casting para la edición del
calendario 2010. Sólo hace falta
hacerse cura. Un pequeño sacrificio
para obtener la celebridad.

Tags relacionados: Iglesia católica
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