ALEMANIA: ANIVERSARIO DEL ASESINATO DE ROSA LUXEMBURGO Y KARL LIEBKNECHT
BERLÍN, MEMORIA DE LO QUE VENDRÁ
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OTRO AÑO MÁS. Miles de personas acudieron al Memorial de los Luchadores por el
Socialismo. Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht siguen presentes en la izquierda alemana. / www.antifa.de

No es una paradoja, Rosa Luxemburgo

07/02/08 · 0:00
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OTRO AÑO MÁS. Miles de personas acudieron al Memorial de los Luchadores por el
Socialismo. Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht siguen presentes en la izquierda alemana. / www.antifa.de

No es una paradoja, Rosa Luxemburgo
y Karl Liebknecht siguen presentes
en la izquierda alemana, también
en sus diferencias. El pasado 13
de enero, como cada año, miles de
personas se acercaron hasta el Memorial
de los Luchadores por el Socialismo
del cementerio de Berlín.

Desde primera hora organizaciones
políticas e individualidades mostraban
su respeto a las dos figuras revolucionarias,
depositando un clavel
rojo sobre sus tumbas. Cerca de
100.000 personas acudieron a un acto
que simboliza también a las víctimas
del fascismo y “a los caídos por
la causa de la clase obrera”. El primero
en aparecer fue el partido Die
Linke (La Izquierda), surgido de la
unión de los socialdemócratas disidentes
de Oskar Lafontaine y el
Partido Democrático Socialista, heredero
natural del antiguo aparato
comunista de la RDA. A la cita no faltaron
tampoco los grupos autónomos,
ni los colectivos antifascistas.

Desde 1996, estos espacios de la izquierda
radical berlinesa organizan
un bloque hasta el cementerio, una
iniciativa que surgió a raíz de los habituales
ataques policiales a un acto
que resultaba tremendamente incómodo
en los primeros años de la reunificación
alemana. El homenaje es
también encuentro obligado de organizaciones
marxistas-leninistas
alemanas, kurdas o turcas.

Para buena parte de la izquierda,
Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht
simbolizan las luchas, penalidades y
discusiones que en la primera parte
del siglo XX surgieron en el movimiento
obrero revolucionario. Su importancia
histórica comienza cuando
Rosa Luxemburgo abandona el
Partido Socialdemócrata Alemán
(SPD), al que acusa de reformista, y
con el que se enfrentaría por su posición
militarista en la Primera Guerra
Mundial. A su pública disidencia se
le uniría poco después el diputado
socialdemócrata Karl Liebknecht,
que en 1914 rompería la disciplina
de partido al votar en contra de la intervención
bélica en el parlamento.
A partir de ahí, ambos –junto con
Franz Mehring y Clara Zetkin– fundan
la Liga Espartaco.

La revolución a la vuelta
La revolución rusa de 1917 produjo
un gran impacto en todo el mundo,
especialmente en Alemania. Lenin y
Rosa Luxemburgo habían intercambiado
algunas discusiones sobre la
forma en que se produciría un levantamiento
popular. En noviembre de
1918 la revolución llegaba a Alemania.

Los espartaquistas, junto con
otros grupos socialistas y comunistas
constituyen, a finales de diciembre,
el Partido Comunista de Alemania
(KPD). Pero la revolución choca
contra la alianza formada por todas
las fuerzas del país, desde los militares
hasta los socialdemócratas. El 11
de enero el movimiento es derrotado,
y comienza una brutal represión.
El 15 de enero de 1919 Karl Liebknecht
y Rosa Luxemburgo son torturados
y asesinados. El cadáver de
Rosa Luxemburgo se lanza a un canal
y no es recuperado hasta cinco
meses después. Era el final del sueño,
la breve República de los Consejos
de Obreros y Soldados de
Alemania había terminado.

Cada 15 de enero se recuerda en
Berlín su memoria política. Pero el
acto sirve también para abrir viejas
heridas. Este año, al igual que el anterior,
otro homenaje fue también
protagonista. Una piedra conmemorativa
que el partido Die Linke colocó
en recuerdo a las “víctimas del
estalinismo” fue el motivo de la discordia.
Muchas de esas víctimas
también fueron socialistas, y también
se depositan flores en su memoria,
lo que algunos grupos, a palos
y golpes, entendieron como una
provocación. Quizá a estos últimos
se les olvidó releer la famosa frase
de Rosa Luxemburgo “Freiheit ist
immer die Freiheit des Andersdenkenden”
(La libertad siempre ha
sido y es la libertad para aquellos
que piensen diferente). Cuestión –no sólo– de memoria.

Tags relacionados: Die Linke Antifascismo
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