MÉXICO // INTENTOS DE JUZGAR A LOS AUTORES DE LA MASACRE DE ESTUDIANTES DE 1968
El 2 de octubre no se olvida

Un año más, el 2 de octubre las organizaciones
de izquierda de la capital de
México, con amplia participación estudiantil,
volvieron a llegar al Zócalo tras
recorrer el camino que lo separa de la
Plaza de las Tres Culturas, donde hace 37
años las fuerzas del Estado dispararon
contra los asistentes a un mitin de estudiantes.
Este año, las críticas estuvieron
destinadas principalmente al poder judicial,
al que los manifestantes acusan de
complicidad con los culpables.

15/05/06 · 18:57
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// M. E.

En los últimos años se ha
empezado a hablar más de
aquellos hechos, y las nuevas
generaciones han empezado
a conocerlos. Sin embargo,
no se ha avanzado demasiado en la
lucha contra la impunidad. El presidente
Vicente Fox prometió crear
una comisión de la verdad, pero ésta
finalmente quedó en una Fiscalía especial.
Ésta calificó los hechos como
“genocidio” y lanzó una orden de
aprehensión contra varios funcionarios
federales de entonces, entre
ellos Luis Echeverría, secretario de
Gobernación en 1968 y presidente
de la República en 1971, cuando se
produjo una nueva matanza de estudiantes.
La juez encargada de revisar
los hechos del ‘71 refrendó la
narración de los hechos, pero su
conclusión exculpa a los acusados.
El Comité ‘68 avisa de que, si no consigue
su objetivo en México, pasará
a los tribunales internacionales.

Las reivindicaciones de los estudiantes
en 1968 no tenían que ver
con la educación: fin de las leyes de
control social y de algunos cuerpos
represivos, destitución de los responsables
de la represión y libertad de
los presos políticos, que no eran sólo
los ‘suyos’ sino también, por ejemplo,
los ferrocarrileros que 10 años
atrás habían intentado crear un sindicalismo
independiente.

El 26 de julio, la policía atacó dos
marchas. A partir de ahí, todo se
desarrolló muy rápido. Los estudiantes
se pusieron en huelga y tomaron
las instalaciones. La dirección del
movimiento pasó a una dirección colectiva
de 300 estudiantes bautizada
como Consejo Nacional de Huelga
(CNH), al cual cada facultad o escuela
enviaba sus delegados. La base del
movimiento eran las brigadas, dedicadas
a recaudar dinero, pintar muros
y autobuses y realizar mítines relámpago
en la ciudad.

El Gobierno respondió a las enormes
manifestaciones y a la propuesta
de diálogo público con una actitud
cerril, caracterizada por el recurso a
la siempre presente “agitación comunista”
y la fuerza bruta, ocupando en
varias ocasiones los centros educativos
con policías y militares. Desde el
principio, muchos estudiantes fueron
ingresando en el hospital, la cárcel
o incluso el cementerio. El poder
no toleraba disidencias y temía que
la protesta manchara el escaparate
de los Juegos Olímpicos de octubre.

El movimiento, ya semiclandestino,
convocó un mitin para el 2 de
octubre en la céntrica Plaza de las
Tres Culturas. De repente se lanzaron
unas bengalas, y el Batallón
Olimpia, compuesto por militares y
policías, comenzó a disparar contra
la multitud. Mientras tanto, el
Ejército cercó la plaza y comenzó a
disparar en cualquier dirección. La
versión gubernamental de una “provocación
de estudiantes armados”
perdió pronto su credibilidad. La
cifra oficial de muertos fue de 33,
pero investigaciones de la prensa
extranjera en ese momento y documentos
desclasificados de EE UU la
elevan a 200 o 300.

Finalmente, la huelga fue levantada
en diciembre, pero tres años más
tarde la historia se repitió a menor
escala. El 10 de junio de 1971, el movimiento
estudiantil se había recuperado
en cierta medida, y se convocó
una nueva marcha. Un grupo entrenado
y financiado por el Gobierno
dejó una veintena de muertos.

El movimiento estudiantil tardaría
casi 15 años en recobrar su fuerza.
No todo el saldo fue negativo, pues
se insufló aire fresco en la sociedad y
muchos jóvenes pasaron a otros
frentes: la democratización universitaria,
la lucha en las colonias o las
guerrillas urbanas que sufrirían la
feroz ‘guerra sucia’ de los ‘70.

Tags relacionados: Educación Genocidio Militarismo
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