ANÁLISIS // ¿EL GOBIERNO ESTÁ INTENTANDO REALMENTE CAMBIAR EL MODELO ?
El vano intento de nadar y guardar la ropa

El Gobierno anunció en el
Debate del Estado de la
Nación un nuevo modelo
económico. Sin embargo,
las contradicciones no
tardan en aflorar.

05/06/09 · 0:00
Edición impresa
JPG - 62.1 KB
DEPENDENCIA. El 20% del PIB se crea con el turismo y la construcción.

El Gobierno quiere aprobar,
antes de que finalice
este año, la Ley de Economía
Sostenible, que está
dotada con 20.000 millones de euros.
Entre otras medidas reduce la
desgravación del IRPF por la compra
de viviendas. Además, ha anunciado
5.000 millones más en un
nuevo plan de inversiones municipales
que reedite el Fondo Estatal
de Inversión Local (FEIL). El fondo
será para “obras medioambientales,
de dependencia y tecnológicas”.
Esto se suma a otra serie de
medidas anunciadas en los últimos
meses, como el incremento de la
eficiencia de las viviendas, o los
programas de ahorro energético.

Estas actuaciones serían el pilar,
según el Gobierno, de un cambio
de tendencia en la economía española
ante el hecho de que más del
20% del PIB se crea por el turismo
y la construcción (algo más del 10%
en cada uno de los sectores).

Hasta aquí el intento de nadar.
Sin embargo el Ejecutivo intenta
cuadrar el círculo y guardar la ropa,
es decir, seguir apostando por
el turismo, la construcción y, como
veremos, el automóvil, por señalar
tres ejemplos destacados de irracionalidad
ambiental.

Es muy difícil nadar hacia la sostenibilidad
con una camisa que pesa
600 millones, los que se van a facilitar
para impulsar el sector turístico
(íntimamente ligado a la construcción
y la degradación del litoral).
Sobre todo cuando los 600
millones van a ir, en gran parte, a
ayudar a la industria aeronáutica.

Es más, si la camisa lastra al
Gobierno con su apuesta por el turismo
de masas, el pantalón lo hace
por su promoción de la construcción
con las medidas anticrisis.
Repasemos algunas: retraso de la
ejecución de las cuentas de ahorro
vivienda; adelanto de la deducción
por la compra de vivienda; eliminación
del impuesto de patrimonio;
subvención de viviendas de promotores
que no pueden darle salida
para ponerlas en alquiler; o el FEIL,
que está suponiendo un gasto de
8.000 millones en infraestructuras
y obra local sin ningún condicionante
ambiental. Y sobre la retirada
de parte de las desgravaciones
por la compra de inmuebles en un
futuro no muy lejano... ¿por qué esperar?,
¿no va a tener esta medida
un efecto de incentivo a la compra
a corto plazo?, ¿qué garantía hay
de que se quitará esta ayuda pasado
el tiempo que se estipule?

Pero además, el Gobierno va con
abrigo. Un abrigo que tiene cargados
los bolsillos con hasta 2.000 euros
(la cifra está por confirmar) por
la compra de cada automóvil. No
sabemos si serán extras o forman
parte de los más de 4.000 millones
del Plan Integral de Automoción
(PIA), que está destinado a ayudar
a la internacionalización de la industria
automotriz, la renovación
del parque automovilístico, y la
ayuda a las empresas. Un ejemplo
de movilidad sostenible, del éxito
del PIA, es la construcción del todoterreno
Q3 en Martorell.

Eso sí, en la ayuda a la compra
de automóviles se priorizará, aunque
con un límite bastante alto de
emisiones, a los coches menos contaminantes.
Hay que señalar que la
mayor parte de las emisiones de
CO2 por el transporte (el sector que
más contribuye al cambio climático)
son debidas al automóvil. Y eso
a pesar de que el parque automovilístico
es cada vez más eficiente:
la eficiencia sin reducción sirve de
poco. Además hay que considerar
que un detonante de la crisis ha
sido el aumento de los precios del
petróleo. Así que apostar por sobreexplotar
los recursos que se
agotan es lastrar todavía más el intento
de estar a flote.

La suma de los gastos médicos y
de seguridad social que ocasionan
los accidentes de tráfico, junto con
su contribución al cambio climático,
la destrucción de espacios naturales,
los gastos derivados de la
congestión, etc., se cuantifica en un
9,56% del PIB español para el conjunto
del transporte.

Si a esto le sumamos las tremendas
inversiones en infraestructuras
para el coche (sólo el Gobierno se
gastará durante 2009 más de 5.600
millones de euros en nuevas autovías,
y eso que somos el país europeo
con más kilómetros de estas infraestructuras)
nos damos cuenta
que nuestra economía no descansa
sólo sobre el ladrillo y el turismo,
también lo hace sobre el coche.

Hay que añadir, en lo que respecta
a la movilidad, el empujón al insostenible
Plan Estratégico de Infraestructuras
de Transporte. Así,
el presupuesto para construcción
de trenes de alta velocidad para
2009 supera los 5.600 millones.
Para obras en 47 aeropuertos hay
más de 1.500 millones.

En resumen, este Gobierno habla
de nadar hacia la sostenibilidad
sin abandonar la obsesión por el
crecimiento, expresado en sus formas
más destructoras (urbanismo,
turismo y automoción). Al crecimiento
el Gobierno ya ha comprometido
el 3,5% del PIB. Nuestra certeza
es que así este Ejecutivo se
ahoga, y el resto del planeta con él.

Para nadar hay que quitarse la
ropa, lo que es más fácil si está hecha
jirones, como es el caso.

Tags relacionados: Número 103
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

DEPENDENCIA. El 20% del PIB se crea con el turismo y la construcción.
DEPENDENCIA. El 20% del PIB se crea con el turismo y la construcción.
separador

Tienda El Salto