PRISIÓN PARA CÁNDIDO Y MORALA, ACUSADOS DE ROMPER UNA CÁMARA DE VIDEO
Tres años a la sombra para los sindicalistas que inspiraron la película ‘Los lunes al sol’

El día después del 30º
aniversario de las primeras
elecciones, los sindicalistas
Cándido y Morala
eran detenidos e ingresaban
en prisión acusados
de romper las conexiones
de una cámara de tráfico.

05/07/07 · 0:00
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CÁNDIDO Y MORALA ¡LLIBERTÁ! Concentración el día 11 de junio en Gijón por la liberación de los dos sindicalistas condenados / Javier Bauluz

Las grúas de Astilleros Gijón vigilan,
desde una altivez decadente, los pisos
de lujo que las rodean, el mar
Cantábrico en el que tantos barcos
recién armados se han botado y, justo
enfrente, una moderna comisaría
de policía. Éste ha sido el marco de
algunas de las principales movilizaciones
sindicales de los últimos años.

Sus dirigentes, y secretarios generales
de la Corriente Sindical de Izquierdas
(CSI) de Asturias durante
los últimos treinta años de democracia,
Cándido González Carnero y
Juan Manuel Martínez Morala, están
ahora en prisión. Se les acusa de haber
explosionado la caja de conexiones
de una cámara de tráfico que enfocaba
el interior del astillero durante
una de las movilizaciones de 2005.

La denuncia parte de un informe
de daños que un funcionario del
Ayuntamiento de Gijón (PSOE-IU)
presentó en la comisaría siguiendo
los trámites protocolarios para el cobro
del seguro, con la novedad de
que era la primera vez que el
Ayuntamiento denuncia los desperfectos
ocasionados durante las movilizaciones
laborales. La policía determina
que los autores de los destrozos
(la quema de un coche y la explosión
de una cámara de tráfico)
son Carnero y Morala. Se les absuelve
del primero de los delitos en un
primer juicio que la fiscalía recurre
ante el Tribunal Constitucional y del
que siguen pendientes. Sin embargo,
la Audiencia provincial ratifica el
fallo del magistrado titular del juzgado
de lo penal número 1 de Gijón,
Lino Rubio, quien les condenó a tres
años de prisión, inhabilitación del
derecho de sufragio pasivo, multa de
2.170 euros a cada uno y una indemnización
de 5.625 euros al Ayuntamiento
de Gijón.

Los sindicalistas denunciaron irregularidades
en el proceso judicial: la
no admisión como prueba de un vídeo
policial en el que se recoge el momento
de la rotura de la cámara y en
el que se ve cómo los autores llevaban
monos de trabajo, según declaró
la policía, mientras Carnero y Morala
visten ropa de calle. Sin embargo, la
actuación más polémica por parte
del juez fue la aplicación de una ley
creada para combatir la kale borroka
y que, según el consejero de
Justicia del Principado de Asturias,
Francisco Javier García Valledor
(IU), “no la distingue de las movilizaciones
en defensa de los puestos de
trabajo”. “Es hipócrita lo que ocurre
hoy, pues con el Código Penal actual,
después de las movilizaciones del naval
de los años ‘80 y ‘90, media
Asturias estaría en la cárcel”, añadió.

Concentraciones periódicas

Desde que tuvo lugar la sentencia de
prisión por el juzgado de lo penal, las
concentraciones en protesta por la
condena se repitieron de forma periódica
hasta el sábado 16 de junio.
Esa tarde en la plaza del Ayuntamiento,
coincidiendo con la constitución
del nuevo equipo de Gobierno,
medio millar de personas gritaban
“Todos somos Cándido y Morala”
mientras los sindicalistas recibían
abrazos y palabras de apoyo. La manifestación
era vigilada por numerosos
policías antidisturbios y nacionales.

Apenas una hora después, Cándido
era detenido cuando caminaba
en dirección a su casa, junto a su mujer
y un compañero del sindicato. La
misma escena se repetía a pocos kilómetros,
donde detenían el coche
en el que Morala viajaba con su familia.
Tras algo más de media hora
en comisaría, en la calle ya se había
congregado medio centenar de familiares
y amigos, eran trasladados a la
cárcel de Villabona mientras sus allegados
les despedían al grito de “Libertad,
libertad”. El ambiente era
tenso y cuando algunos intentaron
acercarse a los coches que trasladaban
a los sindicalistas, los antidisturbios
cargaron contra ellos.

Las reacciones políticas no se hicieron
esperar. Como pasó en su momento
con los trabajadores de Naval
Gijón, todos los sectores dicen dar su
apoyo. El consejero de Justicia del
Principado de Asturias, García Valledor,
visitó pocos días después a
Carnero y Morala en prisión y encabezó
una campaña de adhesiones de
personalidades asturianas a favor del
indulto. Una petición de indulto que
ya ha solicitado al Ministerio de
Justicia y a la que se han sumado muchas
otras, propuestas o apoyadas
por numerosos organismos públicos,
como la Delegación de Gobierno del
Principado de Asturias, el Ayuntamiento
de Gijón, los principales
partidos políticos (PP, PSOE e IU),
todos los sindicatos (CSI, CCOO,
UGT, CGT, CSI, SUATEA y STE) y
decenas de organizaciones sociales.
Incluso la Fiscalía del Tribunal
Superior de Justicia de Asturias estudia
su apoyo.

Criminalizar la protesta

Los sindicalistas Carnero y Morala
han declarado muchas veces que no
les importa ir a prisión por defender
el trabajo y que se trata de “un eslabón
más de la trama política y policial
que criminaliza las protestas laborales
para cerrar el astillero y construir
pisos de lujo”. Por su parte, la
alcaldesa de Gijón, Paz Fernández
Felgueroso (PSOE), ha reiterado en
numerosas ocasiones que “el Ayuntamiento
no denunció a nadie en
concreto” y que “lo que hizo la policía
fue preguntar al Ayuntamiento si
la cámara era de propiedad municipal
y cuál era su coste”.

Mientras, los compañeros de los
sindicalistas siguen organizando
concentraciones de protesta todos
los miércoles en la plaza del Ayuntamiento,
marchas a la prisión de
Villabona (Asturias), recogida de
firmas, visten camisetas que piden
su libertad, así como otras actividades
con el propósito de que no se
olvide su situación. Paralelamente,
Cándido y Morala han organizado
cursos de soldador y ajustador en
la prisión mientras los trabajadores
de Naval Gijón siguen construyendo
los dos barcos que tienen contratados
y cuyo fin se prevé para
marzo de 2008.

La inspiración de Fernando León
_ Precisamente, fue la
combativa defensa
del trabajo de los
eventuales el detonante
que llevó a
Fernando León de
Aranoa a documentarse
en Gijón para
su película Los
lunes al sol. «Vi en
los informativos imágenes
de las movilizaciones
y pensé:
¿En qué profesión
los que tienen un
trabajo fijo defienden
el de los compañeros
con esa
tenacidad? En el
mío no». Allí fue
donde según el
director de Los
lunes al sol encontró
su espíritu de
lucha y donde conoció
a Cándido y
Morala. «Tienen una
concepción del trabajo
que va mucho
más allá del
empleo. Se trata de
la riqueza de una
zona, de un bien
común que cuidar
para las generaciones
futuras. En
aquellas asambleas
escuché cosas
increíbles. Algunas
pasaron a formar
parte de los diálogos
de la película
de forma casi idéntica.
Había una forma
de ética que me
pilló por sorpresa».
Cuando se le pregunta
por la condena de
los tres años de prisión
para los sindicalistas
contesta:
«Cuando estás en primera
línea, cuando
eres de los más
valientes, también
terminas pagándolo».

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