También responsables

Más de mil personas ya
han muerto en esta
ofensiva bautizada con
el cinismo habitual del
Ejército israelí como operación
‘Plomo fundido’. Quizás queriendo
anunciar el uso de armas ilegales como
las bombas de racimo y el fósforo
blanco. Quizás también dando a
entender que Israel aplastaría las vidas
indefensas de miles de civiles en
unos ataques descritos por el enviado
de la ONU Richard Falk como
“crimen contra la humanidad”.

22/01/09 · 0:00
Edición impresa

Más de mil personas ya
han muerto en esta
ofensiva bautizada con
el cinismo habitual del
Ejército israelí como operación
‘Plomo fundido’. Quizás queriendo
anunciar el uso de armas ilegales como
las bombas de racimo y el fósforo
blanco. Quizás también dando a
entender que Israel aplastaría las vidas
indefensas de miles de civiles en
unos ataques descritos por el enviado
de la ONU Richard Falk como
“crimen contra la humanidad”.

Insostenible, insoportable e intolerable.
Son tres adjetivos que definen
bien la masacre en Gaza. Insostenible
ha sido el bloqueo impuesto
por Israel a la población civil
de la Franja durante 18 meses. Además
de un castigo colectivo tipificado
como crimen de guerra, este bloqueo
ha constituido un incumplimiento
sistemático de una de las
condiciones básicas de la tregua
acordada entre Israel y Hamás, una
tregua cuya declaración de ruptura
por Hamás fue el motivo que Israel
alegó para justificar su ofensiva. Las
carencias acumuladas han menguado
las capacidades de reacción y debilitado
fuertemente las estrategias
de supervivencia de la población civil
ante unos ataques cuya desproporción
ya no cuestiona ni el Consejo
de Seguridad de la ONU.

Esta masacre en Gaza también es
insoportable. Para las miles de personas
que perdieron a su pareja, a
sus hijos, sus padres, sus amigos,
parientes o vecinos... No hay –como
describe Manal Awwad, la ex directora
del Women Empowerment Program,
atrapada en Rafah–, “nadie
que pueda soportar la sensación de
inseguridad que se vive en Gaza. No
hay en toda la Franja un lugar donde
sentirse seguro”.

De la misma forma resulta intolerable
ver cómo los equipos de emergencia
son disparados por tanques
que operan en clara violación de los
principios básicos del derecho humanitario.
El ataque dirigido al Hospital
Al Awda de la Union of Health
Work Committees, las ambulancias
del Creciente Rojo despiadadamente
bombardeadas, el asesinato de 33
personas en un centro de la agencia
de refugiados de la ONU (UNRWA)
o el posterior bombardeo de la sede
de la UNRWA el 15 de enero, son
sólo algunos ejemplos de esta intolerable
crueldad. Si queremos evitar
que algún día despertemos descubriéndonos
corresponsables del exterminio
del pueblo palestino, nuestra
prioridad tiene que consistir en
parar este genocidio de forma inmediata,
suspender las relaciones preferenciales
con el Estado de Israel y
llevar a los autores de estos crímenes
de guerra ante la justicia.

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto