EL CONSTITUCIONAL RECHAZA LA TEORÍA DE LA CONTAMINACIÓN IDEOLÓGICA DE LOS CANDIDATOS DE BILDU
El ‘sí’ a Bildu acelera el final de ETA como actor político

El Tribunal Constitucional rechaza una decisión del Tribunal Supremo y permite a la coalición Bildu presentarse a las elecciones municipales y forales del 22 de mayo.

18/05/11 · 8:00
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IRUÑEA 6 DE MAYO. Asamblea en la víspera de la decisión del Tribunal Constitucional.

“Creo que ha sido una buena y
agradable sorpresa”, reflexiona
Pedro Ibarra, ex catedrático de
Ciencia Política de la UPV-EHU,
quien percibe en la decisión del
Tribunal Constitucional el principio
de un cambio importante. “Si
nos fijamos un poco, la política en
el País Vasco en los últimos 40
años ha estado cruzada por el tema
de ETA y de la izquierda abertzale.
Creo que eso se ha acabado”,
opina Ibarra, quien cree que aún
es necesario arreglar algunas situaciones:
“El final de ETA tiene
que acabar de desarrollarse, y creo
que dentro de no mucho tiempo
comenzará un proceso de negociación
o de adhesión de ETA a un
proceso sobre presos, armas, etc.
Pero, básicamente, ETA como actor
político ha desaparecido”.

Según Ibarra, “ya no hay partidos
que estén en la línea de apoyar la
violencia, y todos son legales. Por
lo tanto, ya se entra en una confrontación
política. En la vida cotidiana
nos vamos a dar cuenta de
cómo esto nos ha cambiado, aunque
no sea inmediatamente”. En
esta línea se pronuncia Paul Ríos,
coordinador de Lokarri, red ciudadana
por el acuerdo y la consulta:
“Es un gran paso hacia una convivencia
sin exclusiones y hacia la
normalidad política. Después de
muchos años, éstas serán las primeras
elecciones con un alto el
fuego general de ETA y en las que
toda la ciudadanía tendrá la posibilidad
de votar a la opción que mejor les puede representar”.

Sin embargo, la presencia de
Bildu en las elecciones ha servido
a la derecha española para promover
un debate sobre una supuesta
presión del Gobierno a los
jueces y su carácter político. “El
que los tribunales tengan determinadas
posiciones políticas no
tiene discusión; además, los
miembros del TC son elegidos por
los partidos políticos dominantes
y en virtud de su orientación política.
No hace falta que sean presionados
para que tengan una posición
política determinada, eso
es casi algo previo”, opina Ibarra,
quien se pregunta si este discurso
tendrá efectos en el electorado.

“Quiero pensar que a la gente le
da exactamente igual esta historia
de la presión y manipulación de los
jueces. Yo no veo a gente potencialmente
votante del PSOE que
diga: ‘Ah, no, como el PSOE ha
presionado y ha favorecido la presencia
de ETA en las instituciones,
entonces voy a cambiar el voto y
voy a votar al PP’. Creo que es política
electoral, pero sin ninguna
consecuencia. O eso espero".

Al margen del efecto del discurso,
la sentencia sobre Bildu ha aterrizado
en un debate político marcado
por el intento de la coalición
abertzale de estar en las elecciones.
El PNV advirtió al Gobierno
de que la impugnación de las listas
podría modificar su apoyo parlamentario
y algunos dirigentes
del PP han dado por roto el acuerdo
de gobierno con el PSE en
Euskadi.

Por ello, desde las filas
conservadoras apelan a la nueva
Ley Electoral para pedir la impugnación
de candidatos electos.
“Algunos ya lo reclaman, pero,
con perspectiva, no hay posición
política que se pueda sostener desde
la lesión de derechos tan fundamentales
como el de un ciudadano,
un voto”, opina Julen
Arzuaga, miembro de Behatokia - observatorio vasco de derechos
humanos. “Y por mucho que se
apele a lo que quiera la mayoría
de la ciudadanía española, sus
partidos, sus instituciones o su policía,
la suspensión de derechos es
un recorrido que en Europa tiene
un límite”.

En busca de la contaminación

Desde la presentación de Bildu, hace
un mes, la coalición, formada por
Eusko Alkartasuna, Alternatiba e
independientes, ha sido acusada de
ser una estrategia de ETA, cuando
no de ser ETA. Aunque el argumento
ya había sido utilizado en ilegalizaciones
anteriores, en opinión de
Arzuaga este intento ha sido diferente:
“Otros procesos se sostenían
sobre datos privados de acceso público,
como la participación en anteriores
listas o como apoderados o
interventores. Pero ahora, por no
existir tales, han echado mano de ficheros
secretos, clandestinos, ilegales,
donde se han acumulado todo
tipo de reseñas privadas, como asistencia
a conciertos, participación
en actos de cualesquiera asociaciones,
grupos o iniciativas, colocación
de carteles de sindicatos legales,
exhibición de fotos de presos,
parentescos, visitas, comunicaciones,
movimientos, etc. Todo ha valido
para buscar la ‘contaminación’
ideológica de candidatos".

La participación de Bildu en las
elecciones podría ser un nuevo capítulo
hacia la normalización y el
fin de la violencia. ¿Cuál sería el siguiente?
En Lokarri consideran que
un proceso de paz irreversible exige
el final de la violencia de ETA y la
legalización. “Bildu estará en las
elecciones, pero la izquierda abertzale
ilegalizada aún no tiene un
partido propio y legal.

Sería importante
que el Constitucional fallara
permitiendo la inscripción de
Sortu”, opina su coordinador. “En
cuanto a ETA, estando Bildu en las
elecciones, es más difícil una vuelta
a la violencia”. “Ahora bien”, señala,
“es momento de que se afronte el
final de la violencia de ETA con la
colaboración del Gobierno, ayudando
en la verificación del alto el fuego.
En definitiva, aún queda trabajo
por hacer, pero la sociedad vasca
está más cerca que nunca de una
nueva etapa de paz e inclusión".

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