EN JULIO, LA UNESCO DECIDIRÁ SI EL PROYECTO DE CAJASOL ES UN PELIGRO PARA EL PATRIMONIO
Sevilla no necesita un rascacielos

El proyecto de Cajasol de construir un rascacielos que domine la ciudad choca con las movilizaciones ciudadanas para evitar que se lleve a cabo la torre.

- Túmbala, contra la torre

23/07/10 · 6:30
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Érase una bella ciudad,
Isbiliya, cuya población se
reunió y acordó cómo usar
y construir la ciudad; un
acuerdo que recogieron en un gran
libro público, para que estuvieran
claras las reglas que todo el mundo
había de observar. Pero el sultán,
muy vanidoso, y cierto prestamista
influyente, llevado por la codicia, ansiaban
alzar una altísima torre en el
lugar más vistoso de la ciudad aun
incumpliendo muchos e importantes
preceptos del gran libro... Así que un
grupo de sus habitantes, indignados
por tal atropello autoritario, se juntó
para intentar evitarlo.

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Montaje: cómo se vería la Torre Pelli desde la Giralda.

Por desgracia, esto no es un cuento
oriental: la Isbiliya de antaño es la
actual Sevilla, en la que está ya en
obras el que pretenden sea su primer
rascacielos: la Torre Cajasol. Ésta, de
178 metros, forma parte del complejo
de oficinas y comercio Puerto
Triana, que promueve Cajasol en la
zona sur de la isla de la Cartuja, con
la colaboración del Ayuntamiento, el
silencio de la Junta de Andalucía y el
diseño del arquitecto César Pelli.
Una actuación que, de culminarse
costará unos 310 millones de euros
(según el presupuesto inicial), que se
detraerán de menesteres sí necesarios.
Que tendrá una dudosa utilidad:
más de 80.000 m2 para oficinas en
una ciudad y entorno donde ya hay
150.000 m2 sin uso. Que alimentará
tanto el descrédito político e institucional
como el trabajo judicial: el cúmulo
de irregularidades detectadas
tienen ya el caso en el juzgado. Que
generará diversos impactos sobre la
ciudad: en su paisaje, parte integrante
de su patrimonio; en su movilidad,
con sus 3.000 plazas de aparcamiento
en el corazón de uno de los nudos
viarios más colapsados de todo el
área metropolitana; en su tráfico aéreo,
porque afectará a la seguridad
de acceso al aeropuerto, etc.

A consecuencia de este proyecto,
dentro de unos días, Sevilla podría
entrar en la Lista del Patrimonio
Mundial en Peligro
. Su gran altura,
ubicada a pocos metros del conjunto
histórico de la ciudad, supondrá
una enorme presión visual sobre los
tres monumentos sevillanos declarados
Patrimonio de la Humanidad
por la Unesco. El Comité del Patrimonio
Mundial de este organismo
decidirá si entra en la lista de patrimonio
en peligro durante la reunión
que celebrará en Brasilia a finales
de mes. Si se produce esa inclusión,
sería un descrédito no sólo para la
ciudad y su Ayuntamiento sino también
para todo el Estado, con su
Gobierno a la cabeza como responsable
último del patrimonio nacional
y, específicamente, del declarado
como “mundial”.

Contra el interés público

Lamentablemente, la Torre Cajasol
(ya rebautizada como “Torre Caralsol”)
no es algo aislado. Es otro capítulo,
aunque notorio, del historial
de agravios que la ciudad viene sufriendo
a manos de sus gobernantes;
ejemplos de un proceder autocrático,
poco transparente, no participado
socialmente y de muy discutible
sentido público. Una relación en la
que destacan, entre otros, el Estadio
Olímpico, tan costoso como infrautilizado;
la biblioteca universitaria, alzándose
a costa del parque del Prado
de San Sebastián; el proyecto Metropol-
Parasol, o “setas de la Encarnación”,
que levanta un carísimo e inútil
artefacto gigante en el corazón
del casco histórico y acumula ya un
sobrecoste del 70% sin que se haya
empezado a construir.

Actuaciones surgidas de los delirios
de unos políticos obnubilados e
indigestados por el “efecto (o síndrome)
Guggenheim”. Y que a estas alturas,
y con la crisis económica, deberían
empujar a la ciudadanía, y a
un Gobierno local (PSOE-IU) que se
dice “de progreso”, a reflexionar sobre
lo que significan el servicio y el
interés públicos; y sobre qué intervenciones
son congruentes con dichos
fines y cuáles no, yendo incluso
en sentido opuesto.

Tags relacionados: Número 131 Sevilla urbanismo
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