EL MEGAPROYECTO RESPONDE A LAS NECESIDADES DE CONSUMO DE LA UE
Se consolida la primera fase de la red energética entre Europa y África

Con el anillo de electricidad mediterráneo se refuerza la expansión de las empresas
españolas y francesas en materia de energía, en el norte de África y Oriente Próximo,
a pesar de la oposición ciudadana que defiende otro modelo energético.

16/06/06 · 19:43
Edición impresa
JPG - 23.8 KB
UN ANILLO PARA UNIRLOS A TODOS. Algunas fases del proyecto, como la que une a
Francia y España a través de Girona, ya se han llevado a cabo con gran discreción. / Josep Santacreu

En las jornadas sobre cooperación
marroquí-española lideradas por
la empresa distribuidora Red Eléctrica,
realizadas en el mes de marzo
de 2006, se formalizó el Refuerzo
Eléctrico Mediterráneo Occidental
(REMO), que pretende duplicar
la capacidad de intercambio
de electricidad ya existente entre
las dos orillas. Su entrada en funcionamiento
estaba prevista para
comienzos de este mes.

El emplazamiento de dicha interconexión
eléctrica recorre zonas
por medio aéreo, subterráneo
y submarino. El tramo aéreo atraviesa
zonas de gran interés medioambiental,
como el Parque de
los Alcornocales en las proximidades
de Tarifa, mientras el tramo
subterráneo atraviesa el paraje
natural de la Playa de los Lances,
ubicado en el Parque Natural del
Estrecho. Estos parajes tienen un
alto valor ecológico y ambiental,
al ser la zona de paso natural de
las aves migratorias.
A pesar de que el área de incidencia
del tendido se encuentra
dentro de la Red Natura 2000, el
proyecto se aprobó con unas escuetas
medidas correctoras. Los
espacios naturales que se incluyen
dentro de la Red Natura 2000 tienen
como finalidad asegurar la
conservación de hábitats y especies
entre las que se encuentran
muchas seriamente amenazadas.
Este paraje también se encuentra
declarado por la Directiva de Aves
como zona ZEPA (zona de especial
protección de aves).

La antesala del anillo

Con la firma del proyecto REMO
entre España y Marruecos se configura
una pieza fundamental para
la articulación de otro proyecto de
mayores dimensiones, el anillo
eléctrico del Mediterráneo. Este
proyecto pretende unir con un circuito
de interconexión eléctrica todos
los países del sur de Europa,
del norte de África y Asia, entre los
que están Francia, España, Marruecos,
Argelia, Túnez, Libia,
Egipto, Turquía, Grecia e Italia.

La ejecución del trazado completo
del anillo cuenta con un gran
apoyo por parte del Parlamento
Europeo, al estar declarado de interés
estratégico y objeto de financiación
prioritaria para ser ejecutado
a finales de 2010. Se pretende
con esto reforzar el modelo de descentralización
energética para reducir
la dependencia con respecto
a otras zonas, en un momento en
que Europa sigue aumentando su
consumo energético.

En lo referente a la parte africana,
existe un programa nuclear en
Marruecos que se realizaría con colaboración
de Estados Unidos, según
ha informado el diario El País.
El agregado comercial de la embajada
española en Rabat, Martínez
Caro, afirmó recientemente que “el
mercado de generación de electricidad
en Marruecos es un mercado libre”
y que “Marruecos en diez años
estará en condiciones de exportar
energía eléctrica”.

Así, las últimas actuaciones en el
sector energético por parte de la
empresa francesa Réseau de
Transport d’Electricité (RTE) y la
empresa Red Eléctrica Española,
hacen prever que la construcción
del anillo eléctrico del Mediterráneo
conlleve la instalación de
centrales térmicas en Marruecos y
el norte de África para posteriormente
vender la energía a Europa.
Otra pieza fundamental para
configurar la articulación del anillo
es la conexión entre Francia y
España a través de Girona. Este
trazado se está elaborando con
una desinformación absoluta.

Pese a ello, núcleos poblacionales
afectados están llevando a cabo
movilizaciones de rechazo.
Según la plataforma catalana
NO A LA M.A.T, que se moviliza
contra los tendidos eléctricos de
alta tensión, el modelo energético
y el modelo económico que se pretende
impulsar desde el Parlamento
Europeo, favorece el control
energético del norte de África,
y Oriente Próximo a costa de
unos elevados impactos sociales y
ambientales para las zonas por
donde transcurre el trazado.

Existe desde Europa un fuerte
lobby eléctrico para que el anillo
eléctrico se construya en su totalidad,
lo que se intenta maquillar
con unas necesidades que no se
corresponden con políticas sostenibles
del consumo de la energía.
El trazado que pasa por el Estado
español, se muestra a sus ciudadanos
con diferentes excusas, según
la zona por donde pasa. Para
la Generalitat, según la plataforma,
resulta vital disponer de este
tendido eléctrico con capacidad
para 400.000 voltios entre Francia
y España: además de asegurar el
suministro eléctrico a las comarcas
de Girona debe alimentar el
futuro tren de alta velocidad.
Entre quienes se muestran contrarios
al trazado, Joan Martí, de la
plataforma NO A LA M.A.T, argumenta
que “se debe replantear la
creciente demanda de energía, explorando
alternativas para reducir
el consumo, evitando focos de pérdida
de energía, reduciendo el
alumbrado público o reforzando
el uso de placas solares”.

Además, los tendidos tienen algunos
efectos asociados. Según la
legislación vigente es necesario
dejar una banda de seguridad a lo
largo del tendido mediante la eliminación
de la vegetación circundante.
Esto supone una pérdida de
hábitats que afecta de forma negativa
principalmente a los pequeños
mamíferos e invertebrados.
Esta infraestructura hace inevitable
un cambio de uso del suelo al
ocupar terrenos agrícolas o ganaderos.

La alteración resulta más evidente
por su impacto paisajístico y
por el ruido que genera, un efecto
invasor que va más allá de estropear
las fotos a los turistas: el incremento
en el índice de mortalidad de las
aves de paso es bien conocido. Aves
como la culebrera europea, el águila
real o el águila perdicera, de la que
sólo quedan un millar de parejas en
toda Europa, se pueden encontrar
entre las afectadas en la zona.

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto