El problema de la financiación municipal tras el fin del 'ladrillazo'
Rescatar a los bancos del 1%, no a los Ayuntamientos del 99%

Hoy entra en vigor el real decreto para el pago a las empresas proveedoras de los Ayuntamientos. Para el autor, se trata de un nuevo regalo a la banca.

02/04/12 · 12:01
Edición impresa
JPG - 37.5 KB
 
Una imagen del pueblo fantasma de Seseña en los buenos viejos tiempos de 2007 Foto: Marta G. Franco

Ese 1% que controla los bancos y las grandes fortunas ya no sólo influye en el ámbito político con su riqueza y su presión económica, sino que directamente ha tomado la política. No tenemos más que verlo en reciente Real Decreto-ley 4/2012 de 24 de febrero, que ha sacado el ministro Montoro para financiar el pago a las empresas proveedoras de los ayuntamientos españoles. Porque el dinero que se presta para que las administraciones locales puedan pagar a sus proveedores por los servicios que dan a la ciudadanía es un “préstamo envenenado”.

En primer lugar porque va a ser un préstamo a través de los Bancos. Esto le va a suponer a los Ayuntamientos un coste de un interés añadido a la deuda del 5%. Es un “negocio redondo” para los bancos, a quienes les hemos prestado miles de millones de euros al 1% a través del Banco Central Europeo, con el dinero de todos. Se lo hemos dado al 1% y ahora ellos nos lo prestan al 5%, aprovechando la crisis y la situación de endeudamiento, con la complicidad del gobierno del PP que nos da esta “ayuda envenenada” como única solución.

Este plan para pagar las facturas pendientes a los proveedores se saldará así con más deuda pública y el pago de los intereses correspondientes por parte de todos los españoles a través de los presupuestos locales. Se calcula que la banca se embolsará con la operación 6.000 millones de euros, de los que ganará globalmente 4.000 millones. El PP ha decidido por tanto volver a rescatar y sanear las cuentas a los bancos, en vez de “rescatar” a los Ayuntamientos con una Banca Pública que recibiera dinero al 1% y lo prestara a ese mismo 1%.
En segundo lugar, este decreto de “ajustazo municipal”, como ya se le conoce, tiene otra faceta todavía más envenenada. Imitando el peor proceder del Fondo Monetario Internacional en sus peores tiempos, chantajea a los municipios con la situación dramática de endeudamiento que viven. Exigiendo que los propios Ayuntamientos se autoapliquen un “plan de ajuste”, reduciendo servicios o cobrando por los mismos, mediante el copago o la privatización, si quieren recibir dicha ayuda para refinanciar su deuda.

De esta forma el Real Decreto-Ley obliga a aplicar un Plan de ajuste que pondrá en riesgo el mantenimiento de las prestaciones que hasta ahora venían asumiendo los Ayuntamientos. Parece que tras esta decisión está la filosofía de la privatización que preconiza el PP en todo lo público, como argumentó el ministro Montoro refiriéndose a este Real Decreto: “este plan beneficiará principalmente a las grandes empresas españolas y multinacionales relacionadas con la sanidad, las políticas sociales y la educación, despejando su futuro y su presente”.

Es necesario recordar que una parte de la deuda de los Ayuntamientos proviene de la escasa financiación de las Comunidades Autónomas, de la parte que le corresponde de servicios que prestan los Ayuntamientos, así como de su impago. Eso significa que la deuda generada por las Comunidades Autónomas la deberán pagar los Ayuntamientos. De esta forma, se están aplicando medidas restrictivas y sancionadoras a los Ayuntamientos sin resolver el problema real que es la financiación, pues ni el PP ni el PSOE han querido establecer una Ley de Financiación de las Administraciones Locales. Sólo con una financiación estable, derivada de una recaudación justa y progresiva que frene el fraude fiscal, los ayuntamientos y las administraciones locales podrán tener ingresos suficientes con los que hacer frente a sus gastos cotidianos y corrientes y mantener los servicios que necesitan los vecinos y vecinas.

Esto supone que los ayuntamientos queden intervenidos y un asalto a la democracia municipal, renunciando a sus objetivos de desarrollo y bienestar social, viéndose obligados a renunciar a sus obligaciones de prestar servicios necesarios a la ciudadanía. Se impone así el gobierno del 1% sobre el 99%, socializando las pérdidas al 99% de la población y privatizando aún más los beneficios a favor de ese 1%.

El autor es profesor en la Universidad de León.

Tags relacionados: Número 171
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

1

  • |
    anónima
    |
    06/04/2012 - 9:27am
    ES LA CORRUPCIÓN POLÍTICA EL PROBLEMA, NO LA FINANCIACIÓN MUNICIPAL Este artículo es propio de un autista, que no quiere enterarse de lo que pasa en los ayuntamientos. Al igual que lo que ha pasado con las Cajas de Ahorros, no podemos decir que la culpa la tienen los bancos, de nuestra propia estupidez y pasividad, cuando no nos hemos enterado, o no hemos querido, del saqueo que se ha producido, tanto de las Cajas como de los Ayuntamientos. Soy interventor municipal y puedo afirmar que la gestión de los ayuntamientos españoles desde el año 1978 es un auténtico saqueo, por parte de los políticos que los gobiernan. Es una gestión mayoritariamente corrupta, por parte de todos los grupos políticos, en el sentido, de que sólo les guía su propio interés privado, sea personal o partidista. La cifra de 10.000 millones de euros que ha aflorado de deuda con el Decreto 14/2012, de los ayuntamientos con sus proveedores de bienes y servicios, sólo es una pequeña parte del saqueo. Esta cifra procede sólo de gastos absolutamente ilegales, nulos de pleno derecho, por haberse efectuado al margen del procedimiento presupuestario. Es en este desorden de gestión donde se mueve perfectamente la corrupción, ya que a río revuelto ganancia de pescadores. Es este desmadre el que ha llevado a la ruina a los ayuntamientos, con dinero procedente de los impuestos o de las plusvalías urbanísticas que tenían que haberse destinado a viviendas sociales. Por Favor! Es la corrupción política el problema. Del que se benefician en primera instancia, los partidos políticos, y luego los bancos y demás suministradores, especialmente las grandes constructoras como FCC y ACCIONA que curiosamente son las grandes prestadores de los servicios municipales.
  • Una imagen del pueblo fantasma de Seseña en los buenos viejos tiempos de 2007 Foto: Marta G. Franco
    separador

    Tienda El Salto