Repsol y el cine de la Antártida

Sin embargo, la más singular de sus campañas filantrópicas, es quizás la de construir una sala de cine en la Antártida. En un sospechoso giro nacionalista, Repsol reivindica la urbanización argentina del continente blanco. La noticia empapó los diarios y paredes del metro de BuenosAires. Bajo un fondo de icebergs (fundidos por esta compañía y otras petroleras con sus millones de toneladas anuales de CO2) Repsol afirma: “El cine argentino llegó a todas partes del mundo, también tenía que llegar a toda la Argentina”. Y añade:

, Buenos Aires.
26/06/06 · 16:51
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Repsol patrocina la selección argentina de fútbol, cuida el jardín del Rosedal de Palermo y financia el concurso de belleza de Reina de la Vendimia en Mendoza, donde la refinería de Lujan de Cuyo ha contaminado las napas.

Sin embargo, la más singular de sus campañas filantrópicas, es quizás la de construir una sala de cine en la Antártida. En un sospechoso giro nacionalista, Repsol reivindica la urbanización argentina del continente blanco. La noticia empapó los diarios y paredes del metro de BuenosAires. Bajo un fondo de icebergs (fundidos por esta compañía y otras petroleras con sus millones de toneladas anuales de CO2) Repsol afirma: “El cine argentino llegó a todas partes del mundo, también tenía que llegar a toda la Argentina”. Y añade:

“Repsol YPF auspicia la inauguración
de la ‘Sala del Bicentenario’.
Espacio INCAA Latitud 90’. Inaugurar
la sala más austral del mundo
es parte del compromiso de Repsol
YPF de promover la cultura: “Otra
forma de generar movimiento”.
La cultura se puede promover de
muchas formas, por ejemplo preservando
las ‘culturas’ ya existentes
a punto de desaparecer, como
la mapuche.

Loma de la Lata es el yacimiento
de gas y petróleo más grande de
Argentina. Repsol lo consiguió como
parte de YPF en la bolsa de
Nueva York. El gobernador de
Neuquén amplió 10 años la prórroga
del contrato, 17 años antes que
éste concluya. En Loma de la Lata,
las comunidades mapuches Kaxipayiñ
y Paynemil, están envenenadas
con presencia de metales pesados
en sus tejidos. Entre 17 y 30 metales
diferentes, siendo el plomo, mercurio,
cadmio y bario los más importantes.
La supervivencia de estas comunidades
(y su ‘cultura’) está condenada.
En 2004 apareció el primer
caso de anacefalia de feto en una
embarazada de la comunidad Kaxipayiñ,
algo que ya se veía desde hace
años en el ganado.

Repsol podría invertir una parte
de sus enormes ganancias en reparar
el daño a estas y otras comunidades
damnificadas, pero no lo hace.

A simple vista, el “compromiso de
Repsol YPF de promover la cultura”
no es más que otro logo publicitario.
O más bien: promueven la cultura
del saqueo. ¿Habrá petróleo en la
Antártida?

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