El Gobierno luso ha privatizado gran parte de los servicios públicos
Pedro Passos Coelho, el hombre que vendió Portugal

En los cien primeros días de Gobierno de Gobierno, Pedro Passos Coelho anunció numerosas privatizaciones que no han parado desde entonces

23/12/11 · 14:21
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Comenzó un domingo de elecciones
 del mes de junio. Pedro
 Passos Coelho, un economista
nacido en Coímbra y que había
pasado casi toda su infancia en
 Angola, fue encumbrado al poder
con algo más de dos millones de
votos a su favor. El conservador
 Partido Socialdemócrata (PSD),
con el que había concurrido a los
comicios, no ocultó en la campaña
su severo programa: recortes
en educación, en sanidad, privatización
de empresas públicas y
 paralización de obras públicas.

“Los años que nos esperan van a
exigir mucho coraje”, dijo Passos
Coelho esa noche, sin atender a
que un Portugal desencantado
 había dado la espalda a unos
 comicios en los que la abstención
 superó el 40%.

En efecto, en sus cien primeros
días de Gobierno anunció que
 desaparecerían buena parte de
las pagas extraordinarias y
 decretó un aumento del IVA en
productos alimenticios del 13 al
23%. Echó el cierre a líneas
ferroviarias del interior del país,
implantó el peaje obligatorio en
las autovías portuguesas, redujo
el presupuesto en educación en
más de 600 millones y apretó
tanto que triplicó el límite en el
ahorro en este sector propuesto
por la troika
formada por UE,
 BCE Y FMI.

El 24 de noviembre, Portugal
se echó a la calle. Fue la
mayor huelga general desde la
Revolución de los Claveles de
 1974. Miles de personas se congregaron
 frente a la Asamblea de
la República para protestar contra
las medidas de ajuste. Con
salarios que en ocasiones rondan
los quinientos euros,
muchos portugueses no pudieron
 permitirse ir a la huelga.

 No fue eso lo que reflejaron los
noticiarios del país. Las cámaras
se centraron en unos pequeños
disturbios en las escalinatas de
la Asamblea entre la policía y
algunos manifestantes, que se
saldaron con varios detenidos, y
que no representaban la protesta
pacífica planteada por organizaciones
sociales y sindicatos.

El 1 de diciembre, el primer
ministro no tuvo problemas para
aprobar los presupuestos más
duros de la historia de la democracia
portuguesa.
Con 132
votos a favor, de los 230 de la
Asamblea, Passos Coelho era
 ya el alumno aventajado de los
 mercados.

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comentarios

1

  • |
    ateo
    |
    29/12/2012 - 11:40am
    Con Grecia y Portugal vamos camino del más terrible tercer mundo para intentar satisfacer al insaciable neoliberalismo. Y lo increible es que muchos de los que aplauden estas políticas suicidas serán los primeros en sufrir las consecuencias. http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2012/12/la-paradoja-neoliberal-estadounidense.html
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