LAS CLAVES DEL 'PROCESO DE PAZ' (I) LA LEGALIZACIÓN DE BATASUNA
Pasar por ventanilla

Para no engañar a nadie,
trataré de situarme, ya que
soy consciente de no ser el
suscriptor ni el colaborador
ocasional de DIAGONAL tipo
en este tema. La Ley de Partidos me
rechina y más todavía algunas de
sus aplicaciones. Con todo me rechina
mucho más la Ley de
Extranjería o la modificación del
Sistema de Pensiones -aquel pacto
que suscribí al entrar a trabajar hace
más de 30 años y que hoy incumple
la parte que ha venido quedándose
mi dinero- y tantas otras leyes

06/10/06 · 21:57
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Para no engañar a nadie,
trataré de situarme, ya que
soy consciente de no ser el
suscriptor ni el colaborador
ocasional de DIAGONAL tipo
en este tema. La Ley de Partidos me
rechina y más todavía algunas de
sus aplicaciones. Con todo me rechina
mucho más la Ley de
Extranjería o la modificación del
Sistema de Pensiones -aquel pacto
que suscribí al entrar a trabajar hace
más de 30 años y que hoy incumple
la parte que ha venido quedándose
mi dinero- y tantas otras leyes
laborales, sociales y políticas que
han sufrido retrocesos -ad hoc, les
dicen- fraudulentos. En definitiva,
me sitúo en una izquierda que no
quiere su suerte ligada a la lucha armada
en Euskadi, aunque, lamentablemente,
no haya sabido desligarla
lo suficiente. Tampoco era fácil.

El final de la violencia en Euskadi
es bilateral en cuanto apuesta o intencionalidad,
pero unilateral en
cuanto a decisión e iniciativa. Del
mismo modo que ha sido ETA quien
ha venido manteniendo la lucha armada,
es ETA quien decide dejar las
armas, tras hacer sus valoraciones y
‘sondear’ el estado de ánimo de la
otra parte, supongo. Hoy parece que
esa apuesta bilateral se mantiene, y
es ése el aspecto central, aunque adheridos
a él estén otros: violencia callejera,
cobro de impuestos revolucionarios
en distinto grado de estabilización,
celebración de manifestaciones
aprobadas o prohibidas, mantenimiento
o hibernación de
procesos judiciales, nuevas detenciones
con sus inculpaciones y libertades
provisionales y, en fin, toda una
serie de pulsos entre los que se encuentra
el de la legalización de lo que
fue HB. En relación al final de la violencia
todos son secundarios y más
aparentes que reales. El “derogue usted
la Ley de Partidos”, contra el “pase
usted por ventanilla” es una confrontación
secundaria, que parece tener
la suerte echada: es ETA quien
ha decidido el fin y no en la mejor posición
para imponer condiciones, sería
suicida la marcha atrás, que no le
llevaría sino a una situación más retrocedida
(nótense las diferencias entre
las conversaciones de Argel, la
tregua ligada a Estella y el actual alto
el fuego); claro que al PSOE también
le interesa y también se la juega, pero
está menos incómodo a la espera.
Las elecciones municipales están a la
vuelta de la esquina y no se lidian con
una lista de camuflaje; someter las
miles de candidaturas, una a una, al
criterio del juez parece un riesgo excesivamente
alto.

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