ENTREVISTA // DAVID NUEVO, PORTAVOZ DE LOS FAMILIARES AFECTADOS POR EL INCENDIO DE GUADALAJARA Y JEFE DEL RETÉ
“Partimos de la precariedad más absoluta”

Un año después del
incendio forestal que
terminó con la vida de 11
miembros de un retén en
la provincia de
Guadalajara, para los
equipos de extinción la
mejora en sus condiciones
laborales no es suficiente.

15/10/06 · 16:26
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PREVENCIÓN. Los retenes destacan que las mejoras conseguidas desde el desastre de
Guadalajara no son suficientes para desarrollar actuaciones de tipo preventivo.

DIAGONAL: La fiscal que lleva el caso
argumenta que no hay pruebas en
los informes que indiquen que hubo
una relación directa entre la gestión
de los técnicos el día del incendio y el
accidente. ¿Qué opinión tienes sobre
esta declaración?

DAVID NUEVO: Claro que fue un
accidente, pero un accidente evitable,
pues nunca debió propagarse
tanto el fuego, hasta quemar 13 mil
hectareas de bosque, por una barbacoa.
Esto demuestra que el accidente
ha sido consecuencia de una
negligencia por parte de la
Administración y no únicamente
accidental e inevitable.

D.: ¿Sigue la asociación de familiares
de las víctimas del incendio de
Guadalajara adelante con el proceso
judicial?

D.N.: Sí, hay nueve familias que se
han visto obligadas a juntarse para
encausar criminalmente a los responsables
de la muerte de los 11
compañeros, que son los técnicos
de la junta de comunidades de Castilla
La Mancha, y el coordinador
provincial de incendios de Guadalajara,
Antonio Solís.

D.: El 17 de julio se cumplió un año
del incendio. ¿Cómo evaluáis este
año de reivindicaciones?

D. N.: No ha sido fácil pues los retenes
no estábamos unidos, la gente
no se conocía. Había gente que se había
venido organizando desde los
sindicatos, para reclamar una mayor
seguridad laboral, pero no había una
unidad dentro de los retenes. Al día
siguiente del accidente se debieron
tomar medidas para hacer una verdadera
comisión de investigación,
porque era evidente que estábamos
en la precariedad absoluta, con pocos
medios que ponían en peligro la
vida de los retenes. Al ver que se manipulaba
la información, varios retenes
de la zona y familiares de los
compañeros fallecidos empezamos a
reunirnos de madrugada en las gasolineras.
Así se conformó la asamblea
de retenes, nos empezamos a conocer,
y a pesar de ser muy heterogéneos,
nos llenamos de fuerza para
organizarnos y exigir una serie de
demandas, que siguen sin cumplirse.

D.: Según la prensa, Castilla La
Mancha se encuentra dentro de las
comunidades autónomas que mejor
ha adoptado las medidas legales necesarias
para garantizar el control y
la reducción de incendios forestales.
¿Desde los retenes cómo se perciben
estas mejoras?

D.N.: En términos relativos se ha
mejorado en un casi 100%, pero aún
así en términos absolutos se sigue
estando muy precario. Pero Castilla
La Mancha parte de una posición
muy desventajosa en relación con
otras comunidades. Partimos de la
precariedad más absoluta.

Es verdad que se ha incrementado
muchísimo el presupuesto destinado
a la lucha contra incendios,
orientado principalmente a los medios
de extinción. Se ha comprado
un helicóptero y se ha invertido en
monos de mejor calidad. Pero cuando
partes de cero, todas las mejoras
son bienvenidas. Con esto se ha
conseguido callar muchas voces y
se ha logrado desmovilizar a muchos
trabajadores de los retenes,
pero en esencia seguimos igual. Se
han gastado el presupuesto en la
compra de un helicóptero, que no
tiene los permisos para poder transportar
gente, por lo que ese retén sigue
en tierra sin poder trabajar.
Nunca habíamos empezado tan mal
como este año, pues faltan plazas
por cubrir en los retenes, y hay torres
de vigilancia sin gente que avise
del comienzo de los incendios.

Demandamos mejores equipos,
mejores medios de comunicación entre
el retén y la base, un mejor protocolo,
para que todo el mundo sepa
qué hacer en todo momento, y que
no tenga que depender de quién esté
de guardia para que le diga qué hacer.
No hay que olvidar que se puede
llegar a una situación de riesgo, y en
estos momentos se depende mucho
de las decisiones del responsable de
turno, porque hay una verdadera falta
de conocimientos sobre cómo actuar
en caso de emergencia. Una de
nuestras reivindicaciones es la formación,
y se ha conseguido que por
lo menos se dé un curso de tres días
a la gente nueva, y lo venden como la
panacea. También demandamos una
ampliación del contrato laboral. Este
año se ha conseguido aumentar la
campaña de prevención: antes eran
seis meses en total, extinción-prevención,
cuatro de verano y dos de
invierno, ahora ya son nueve meses.
Pero estamos demandando un trabajo
digno con un contrato de 12
meses al año. Con un contrato
anual podríamos hacer un mejor
acondicionamiento de las masas
vegetales mediante silvicultura preventiva
o campañas de prevención.

Esto se ha dado porque la administración
no tiene capacidad de
gestión. Yo no digo que esto sea fácil,
pero hay gente que está cobrando
mucho dinero por puestos que
requieren un mayor compromiso
con esta labor, y no se está haciendo.
La mala gestión propicia muchos
accidentes, un ejemplo es lo
que sucedió el año pasado.

D.: ¿Quién gestiona los retenes en
Castilla La Mancha?

D.N.: La compañía Tracsa. Esta
compañía es estatal, y recibe todas
las subvenciones para las
campañas relacionadas con la extinción
de incendios. Pero a pesar
de ser estatal, funciona como una
contrata, y en su plantilla no hay
prácticamente ningún funcionario
o trabajador con contrato indefinido.
Es fácil entrar a trabajar en
los retenes y esto trae como consecuencia
que este trabajo sea para
muchos jóvenes el trabajo de
verano, y no se tenga en cuenta el
alto riesgo de este puesto.

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