PANORAMA HIPOTECARIO ESPAÑOL

¿Puede pasar algo igual?

06/09/07 · 0:00
Edición impresa

¿Puede pasar algo igual?

A diferencia de EE UU, en el
caso español no existen subprime
(créditos de alto riesgo concedidos
a personas que no
acreditan solvencia económica
a cambio de un enorme interés).
O al menos, no con ese
nombre. Para algunos, un crédito
a 50 años a alguien que
gana 800 euros al mes se acerca
bastante al alto riesgo. Y,
aunque el problema no alcanza
la dimensión de EE UU, las
agencias calificadoras de riesgo
Moody’s y Standard and Poor’s
(duramente criticadas por su
papel en la crisis) han advertido
ahora de un ‘final abrupto’
al crecimiento español. “La
actual tormenta mundial del
mercado crediticio es un riesgo
clave para la economía y, si se
produce un empeoramiento
combinado con la excesiva
dependencia del sector inmobiliario,
puede tener severas consecuencias
para la economía
española”.


Cada vez con más deudas

En la economía cotidiana, las
noticias tampoco invitan a la
alegría. El 1 de septiembre, el
Euribor, (el índice económico
usado para fijar el precio de las
hipotecas), volvía a subir por
vigesimotercera vez consecutiva
encareciendo los precios una
media de 84 euros al mes.
Recientemente, la Organización
de Consumidores y Usuarios
apuntaba que “el esfuerzo familiar
para pagar las hipotecas”
se encuentra “en el límite”.
Según datos de Caixa Catalunya,
la deuda de las familias se
encuentra actualmente en el
115% (un 15% por encima de
sus posibilidades), mientras
que en el año 2000 esta cifra
era sólo de un 70%. Y a esta
situación se añade la carestía
en el coste de vida, tras la subida
de los precios de productos
básicos alimentarios (un 11%
la harina, entre un 20% y un
30% el aceite de girasol y entre
un 10% y un 15% los huevos).


Los efectos del crash

Para el ministro de Economía,
Pedro Solbes, los riesgos para
el mercado español “son muy
poco significativos”, aunque ha
reconocido que “puede haber
efectos indirectos”. De momento,
algunas consecuencias se
han dejado sentir. La inmobiliaria
Metrovacesa, por ejemplo,
ha caído en un 38,65%. A ello
se unen otros signos que revelan
un futuro menos boyante a
la construcción. Las inmobiliarias
están comenzando a hacer
negocios fuera de las fronteras
españolas. Entre 2002 y 2006,
han aumentado su negocio en
el extranjero en una media de
150% al año. Y el descenso de
la demanda supondría un
empujón a la bajada de los
precios, lo que supondría una
buena noticia. El reverso:
según SEOPAN, patronal de la
construcción, se perderían
200.000 empleos en caso de
una caída del 15% en promoción
de vivienda.

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto