50.000 IMÁGENES AL SERVICIO DE LOS MOVIMIENTOS ALEMANES
Otras historias de la caída del muro

Las últimas semanas en Berlín todo ha girado en torno al 20º aniversario de la caída del muro. El 9 de noviembre de 1989, aproximadamente a las 23.30 horas, el paso fronterizo en la
Bornholmer Straße en el barrio de Wedding, fue el primero en abrirse.

27/11/09 · 0:00
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Fotos: UMBRUCH BILDARCHIV (umbruch-bildarchiv.de)

Las últimas semanas en Berlín todo ha girado en torno al 20º aniversario de la caída del muro. El 9 de noviembre de 1989, aproximadamente a las 23.30 horas, el paso fronterizo en la
Bornholmer Straße en el barrio de Wedding, fue el primero en abrirse.

Pronto le siguieron los demás y miles de berlineses orientales se trasladaron en masa a Berlín Occidental. Sin embargo, la conmemoración de la caída del muro no es para todos un motivo de celebración. Con la apertura del muro se derramó una ola de nacionalismo que durante
mucho tiempo había estado reprimido: hubo pogromos e incendios provocados en las ciudades de Rostock, Mölln, Solingen y Hoyerswerda y grupos de neonazis volvieron a marchar en algunas ciudades. Muchos alemanes orientales, que con la caída del muro soñaban con un
futuro próspero, como dijera el entonces canciller federal Helmut Kohl, viven hoy el desencanto de la pobreza, el desempleo y el sistema de ayuda a la manutención conocido como Hartz IV. Muchos piensan hoy que la imagen del “capitalismo sanguijuela”, de la que se servía la prensa socialista de antaño para referirse al modelo occidental no era simplemente propaganda.

Umbruch (cambio radical) es un colectivo de fotógrafos que desde hace 20 años archiva las imágenes que documentan los movimientos sociales berlineses. En 1988, diversos fotógrafos de Berlín Occidental se unieron con el objetivo de dotar a las publicaciones de izquierda y antifascistas de un servicio de fotografía de calidad realizado de manera militante. El archivo acumula más de 50.000 fotografías que ilustran las dos últimas décadas de la historia de la izquierda en Berlín. Con motivo de la conmemoración de la caída del muro, este colectivo publicó una serie fotográfica. Mientras que, por ahora, todos los canales de televisión emiten historias de alemanes orientales que, conmovidos hasta el llanto, narran su primer viaje al anhelado Oeste, Umbruch cuenta la increíble historia de una fuga en dirección contraria, es decir, de Oeste a Este.

En mayo de 1988, un grupo de jóvenes de izquierda ocupó una tierra de nadie en la franja del muro: el área conocida hasta hoy como Lenné Dreieck, que a pesar de encontrarse en Berlín Occidental, pertenecía oficialmente al territorio de la RDA. El gobierno de Berlín Occidental tenía planeado construir en esta zona una autopista y había ofrecido a la RDA una suma millonaria a cambio. Se había previsto concretar la transferencia el 1 de julio de 1988, pero defensores del medio ambiente, punks y grupos de izquierda de Berlín Occidental fueron más rápidos y ocuparon sin vacilar la zona en cuestión. La policía del Berlín Occidental no contaba con la legitimidad para acceder a esta zona, de modo que fue posible que se formara un curioso pueblo conocido como Kubat.

Con este nombre se honraba a Norbert Kubat, quien tras de los disturbios el primero de mayo de 1987 en Kreuzberg había sido arrestado y 26 días más tarde se suicidaba en su celda. El 1 de julio de 1988, una vez que la policía de Berlín Oeste obtuvo la autorización de desalojo, los ocupantes de Kubat emprendieron una legendaria huida al franquear el muro hacia Berlín del Este.

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