EL SINDICATO ANDALUZ DE TRABAJADORES DA SUS PRIMEROS PASOS PARA FORTALECER LA LUCHA POR LOS DERECHOS SOCIALES
Nuevas respuestas para viejas preguntas

Durante los años de expansión económica, la conflictividad
laboral se ha seguido viendo, en el mejor
de los casos, como una lucha defensiva de sectores
aislados para mantener sus derechos. Al margen
del sindicalismo de concertación representado en
todo el Estado por CC OO y UGT, otros sindicatos
intentan abrir vías de lucha que superen los compromisos
económicos y políticos marcados en las
agendas institucionales. DIAGONAL empieza un
repaso de diferentes experiencias en todo el Estado
para tomar la temperatura al movimiento obrero
en este momento de crisis económica.

, Madrid
12/06/08 · 0:00
Edición impresa
JPG - 75.9 KB
 
DÍA DEL TRABAJO. Manifestación del Sindicato Andaluz de Trabajadores el 1 de mayo pasado.

Alrededor de 500 delegados fundaron
en septiembre del año pasado
en Sevilla el Sindicato Andaluz de
Trabajadores (SAT). Esta organización
es la suma del combativo
Sindicato de Obreros del Campo
(SOC), de Autonomía Obrera (de
Cádiz), el Foro Sindical Andaluz y
sindicatos locales como el del Aljarafe
y Costa del Sol, además de diferentes
comités de empresa. La
central ya está constituida en las
ocho provincias andaluzas.
Desde hace cerca de diez años
se viene trabajando para crear un
sindicato que aglutine a todos los
sectores de producción de Andalucía.
Pero, como cuenta el sindicalista
del campo Diego Cañamero,
no fue hasta un congreso del SOC
en 2005 cuando se dio vía libre para
levantar la nueva organización.
“Nosotros queríamos un sindicato
de acción directa”, señala, “que
obedeciera nada más que a los trabajadores,
independiente de verdad
económicamente, donde las
asambleas sean las que decidan,
donde los dirigentes no tengan ningún
poder, simplemente el trabajo
de coordinar”.

Andalucía es uno de los territorios
con mayores dificultades económicas
del Estado español. Eso se
observa en su renta per cápita, que
es de 17.000 euros, frente a otras,
como la de Madrid, que es de 30.000
euros; en las pensiones que son más
bajas que en otras comunidades autónomas
o en el índice de paro, que
alcanza el 14%, mientras que en el
resto del Estado se sitúa en torno al
9%. Esta serie de dificultades, de
discriminaciones y de conflictos específicos
tanto en los salarios como
en las condiciones laborales han sido
el contexto para el surgimiento
de este sindicato.

El SAT poco a poco está presentándose
en elecciones sindicales de
diversos sectores laborales en Cádiz,
en Sevilla, en Marbella y en
más ciudades y pueblos de Andalucía.
El caso de Márketing Aplicado,
subcontrata que explota el servicio
de reposición de mercancías en los
centros de Carrefour en la provincia
de Sevilla, puede representar
un esperanzador ejemplo de implantación
en sectores precarizados:
en las elecciones sindicales celebradas
en diciembre, la plantilla
colocó al SAT, sin una trayectoria
previa en la empresa, como segundo
sindicato más votado. La situación
especial del campo, por su peso
simbólico y económico en el tejido
productivo andaluz, y por el propio
peso del SOC, ha provocado
que de momento no se hayan presentado
candidaturas bajo el paraguas
del nuevo sindicato.

Del campo a la ciudad
“Se está intentando regular los flujos
migratorios proveyendo de mano
de obra sumisa y barata a determinados
sectores, como el sector
agrícola, con un sistema que evita la
fuga del trabajador migrante”, opina
Federico Pacheco, también procedente
del SOC. En el panorama
del campo andaluz la situación de
los inmigrantes contratados en origen
implica una nueva perspectiva
para la vieja cuestión agraria. Junto
con otras organizaciones españolas
y europeas, el SAT participará en las
movilizaciones contra la Directiva
de Retorno, que se votará en el
Parlamento Europeo el 18 de junio.

El SAT parte de la idea de constituir
una acción sindical acorde a las
necesidades de la clase obrera de
Andalucía, y se define como un sindicato
nacionalista. Señala Cañamero
que “frente a las deudas históricas
con el pueblo andaluz, el sindicato
quiere hacer un trabajo de concienciación
y de lucha de reivindicaciones
concretas en todos los campos
y en todos los aspectos, pero sobre
todo en el tema de la tierra, es
decir en la lucha por la reforma
agraria y también en el tema de la
inmigración”. Esta visión no ha excluido
el trato directo con los movimientos
sociales. El primero de mayo
en Sevilla el SAT confluyó en una
manifestación unitaria con otros sindicatos
como CGT o USTEA, centros
sociales okupados, inquilinos
en apuros, inmigrantes, mujeres y
estudiantes en una convocatoria que
también marca un buen precedente.
Cerca de 5.000 personas, cifra muy
superior a la de otros años, marcharon
contra la especulación urbanística,
en contra de la precariedad y
por la reforma agraria, como colofón
a la Semana de Lucha Social vivida
esos días en Sevilla.

Tags relacionados: Sevilla
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto