POLÍTICA EXTERIOR // EL PRESIDENTE OBASANJO, CRITICADO POR ORGANISMOS DE DD HH, RECIBE ELOGIOS EN SU VISITA DI
Nigeria, “una democracia ejemplar” para las compañías petroleras españolas

El rey y Zapatero recibieron al presidente nigeriano
como a un adalid de la democracia en África. Sin
embargo, el undécimo productor mundial de petróleo y
uno de los países más pobres del mundo vive entre los
abusos del poder local y el de las multinacionales.

16/05/06 · 20:46
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UN PRESIDENTE ‘MODELO’. El mandatario nigeriano, Olusegun Obasanjo, escoltado en una recepción en el Pentágono en 2001.

Las relaciones entre España y Nigeria
gozan en estos momentos de
una salud excepcional. Con la visita
a mediados de septiembre del presidente
nigeriano, Olusegun Obasanjo,
al Estado español, ambos países
manifestaron un gran interés en
mantener e impulsar una fuerte
amistad “tanto en el terreno político
como en el ámbito económico y comercial”.
Durante dos días, la agenda
del mandatario africano le llevó a
reunirse en varias ocasiones con
José Luis Rodríguez Zapatero, con
los reyes de España, con el ministro
de Industria, Turismo y Comercio,
José Montilla, con el presidente de la
CEOE, José María Cuevas, así como
con los presidentes y altos representantes
de compañías españolas como
Repsol-YPF, Gas Natural, Iberdrola
o Red Eléctrica Española.

Las reacciones no dejaron lugar a
dudas: buenas intenciones, elogios
de una y otra parte, así como muestras
de apoyo y afecto. Para Juan
Carlos I, Nigeria es un modelo para
todos los países africanos gracias a
la consolidación de su democracia, y
destaca el empeño del Gobierno de
Obasanjo en favor de la paz y de la
integración de África. Además, de
las reuniones salió el firme compromiso
de ambas partes por impulsar
las relaciones en todos los ámbitos,
sobre todo en el sector del petróleo y
del gas. Los intereses que están en
juego no son para menos, ya que
Nigeria es una importantísima fuente
de abastecimiento de recursos naturales
y un más que atractivo mercado
todavía sin explotar.

Aunque las élites políticas y económicas
españolas apoyan y colaboran
sin fisuras con el Gobierno de
Obasanjo, un gobierno ‘democrático’,
fuerte y competitivo, detrás de
este personaje y de su entorno hay
mucho que cuestionar. En Nigeria,
uno de los países más pobres del
mundo, donde el 70,2% de la población
vive con menos de un dólar al
día y donde los conflictos étnicos,
políticos y económicos causan cientos
de muertos al año, las autoridades
y las empresas multinacionales
están involucradas en muchos casos
de corrupción y de sistemáticas violaciones
de los derechos humanos.

¿Una democracia modelo?

Olusegun Obasanjo tomó el poder
en 1999 y se presentó como el democratizador
de Nigeria tras 15 años de
regímenes militares. Las elecciones
de 2003 confirmaron al militar, ahora
convertido en político, en su puesto
con más del 60% de los votos en
unos comicios que, sin embargo,
acabaron con todo resquicio de
transparencia democrática. La Misión
de Observadores de la Unión
Europea informó de unas elecciones
“manchadas de fraude y de serias
irregularidades”. La violencia tampoco
faltó y cinco opositores de
Obasanjo fueron asesinados ese día
por las fuerzas de seguridad nigerianas
durante una manifestación.
Todos los partidos de la oposición
nigerianos se negaron a reconocer
los resultados. Algo que, paradójicamente,
sí hizo la UE a pesar de los
informes negativos de sus 118 observadores.

Por otro lado, el actual Gobierno
de Nigeria no puede presumir de salud
democrática. Según diversos informes
de Amnistía Internacional,
Human Rights Watch y la Confederación
Internacional de Organizaciones
Sindicales Libres, la violencia
contra las mujeres (que alcanza al
50% de la población femenina) no
sólo no es combatida, sino que es fomentada
mediante leyes discriminatorias;
la pena de muerte sigue dictándose,
aunque en los últimos años
no se haya ejecutado ninguna sentencia;
los derechos del trabajo (derecho
a sindicarse, a salarios mínimos,
etc.) son violados incluso desde
el poder judicial; la violación sistemática
de derechos políticos, económicos
y medioambientales es fomentada
por el Gobierno que da carta
blanca a las empresas multinacionales
extractoras de petróleo y gas;
y son varias las acusaciones que recaen
sobre el Ejército por secuestros
y ataques contra rebeldes y población
civil.

El conflicto en el Delta del Níger
es sin duda el ejemplo más sangrante.
Mientras que petroleras como
Shell Petroleum Development Company
o Chevron/Texaco Nigeria Limited
exprimen la región más rica
en petróleo de Nigeria, en medio de
un escenario de conflictos étnicos y
religiosos, las autoridades son acusadas
de servir a los intereses de las
multinacionales y de utilizar la fuerza
contra la población. Sólo tres pequeñas
muestras: el pasado febrero,
las fuerzas de seguridad nigerianas
mataron a diez manifestantes Ugborodo
que irrumpieron en las instalaciones
de Chevron tras unas conversaciones
fallidas con la empresa.
Dos años antes, a tan sólo un mes de
la reelección de Obasanjo, 60 personas
murieron en Delta del Níger a
causa de enfrentamientos entre
miembros armados de la etnia ijaw y
las fuerzas militares. Por último, la
Organización Mundial contra la
Tortura (OMCT) informó de la dura
represión desatada por las fuerzas
gubernamentales contra un grupo
de mujeres itsekiri, ijaw e ilaje que
protestaban pacíficamente contra
las petroleras arriba mencionadas
en agosto de 2002.

Colaboracionismo con Obiang
y Charles Taylor

La colaboración de Nigeria con el régimen
dictatorial de Guinea Ecuatorial
es otro de los aspectos que caracterizan
el Gobierno de Obasanjo.
Según informaciones publicadas en
el diario El Muni, Florencio Elá
Bibang, Antimo Edú y Felipe Esono
Ntutumu, opositores al régimen de
Obiang, fueron detenidos en abril de
este año en Nigeria y encarcelados
en una de las mayores prisiones del
país, la Nigerian Army Intelligent
Custody, cuando se encaminaban a
Benín en busca de asilo político.
Según estas fuentes, y a pesar de
las advertencias de Amnistía Internacional
sobre el peligro que corrían
si eran entregados a Malabo,
fueron conducidos a una prisión
del país vecino el 3 de julio. Ésta no
es la primera vez que el régimen de
Obiang secuestra y extradita de manera
ilegal a ciudadanos guineanos
con la colaboración de Nigeria, que
al menos en otras dos ocasiones ha
entregado refugiados políticos al régimen
dictatorial de Guinea.

Otro dictador africano que ha encontrado
el apoyo en el Gobierno de
Obasanjo es Charles Taylor, antiguo
dirigente de Liberia sobre el que
pesan acusaciones por crímenes de
guerra, entre otros por el conflicto
de Sierra Leona. Nigeria le ha ofrecido
impunidad y asilo político desde
2003 a pesar de que ha sido solicitado
por el Tribunal Internacional
de la ONU.

De milico a presidente

Durante la guerra civil de 1967-
1970, Obasanjo dirigió la cruenta
campaña que sitió militarmente la
región independentista de Biafra
sin dejar entrar alimentos durante
meses, provocando así una de las
mayores hambrunas de la historia
con la muerte de dos millones de
personas. Por otro lado, y a parte
de las generosas ayudas de sus
ex compañeros militares en campañas
electorales y en comicios
marcados por el fraude, el currículo
de Obasanjo como presidente
no es muy tranquilizador.

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