"OPERACIONES EN EL ""CUERNO DE ÁFRICA"""
El negocio privado de las guerras en África

El Departamento de Estado de EE UU gasta cerca de cien
millones al año en la contratación de empresas de
seguridad para el entrenamiento de soldados en África.

10/02/11 · 8:25
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Desde hace años el llamado “cuerno
de África”, compuesto por varios países:
Etiopía, Somalia, Eritrea y Djibuti,
sufre diferentes guerras. La
principal en Somalia, un país regido
por un autodenominado Gobierno
democrático de transición. En este
escenario se están moviendo numerosas
compañías de seguridad y
ejércitos privados profesionales, la
mayor parte de ellos, contratados
por la Administración norteamericana
para entrenar ejércitos locales
o fuerzas africanas en misiones de
paz, aunque también han aparecido
unas pocas corporaciones militares
financiadas de forma privada.

El Departamento de Estado norteamericano
está gastando al año
unos cien millones de dólares en
contratos con compañías privadas
como la Northop Grummam
Corporation, que entrenará a 40.000
soldados de Ruanda, Kenia y
Burundi durante cinco años bajo el
programa African Contingency
Operations Training and Assistence
(Acota).

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RUANDA. Un militar estadounidense en un campo de entrenamiento de soldados.

Empresas de mercenarios

EE UU también ha contratado a la
empresa Dyn Corps International,
presente también en Iraq y Afganistán,
para el transporte de 1.700 soldados
ugandeses y el despliegue de
los mismos en Somalia como parte
de la misión de la Unión Africana en
Somalia. La compañía KBR Inc se
encarga de la defensa de tres bases
militares de la Combined Joint Task
Force norteamericana en Djibuti,
Etiopía y Kenia. Mientras, MPRI,
empresa subsidaria de L-3 Communications,
que entrena ejércitos en
Benin, Etiopía, Ghana, Kenia,
Malawi, Nigeria, Mali, Ruanda y
Senegal.

La famosa Blackwater, ahora Xe
Services, también recibe parte del
pastel, ya que ha sido contratada para
entrenar al ejército de Sur Sudán
y tiene misiones de protección del
Gobierno sursudanés. Entre los ejércitos
militares privados, el último en
llegar ha sido Saracen International,
que opera en Puntland, Estado semiautónomo
de Somalia y que, según
declaración de sus responsables,
es financiado por un país árabe
que ha facilitado 10 millones de dólares
para entrenamientos y armamento.
Según el semanario The East
African y la agencia de noticias AP,
Saracen International está dirigido
por el estadounidense Pierre
Prosper, que anteriormente había
ocupado el puesto de fiscal para crímenes
de guerra en el Tribunal de
la ONU en Ruanda y de embajador
norteamericano para crímenes de
guerra. Otro de los dirigentes de
Saracen International es el ugandés
Salim Saleh quien, junto a su compatriota
James Kazini, está acusado
por los paneles de la ONU del expolio
de minerales llevado a cabo en la
República Democrática del Congo.
El tercer dirigente de la empresa de
contratistas es Michael Shanklin, un
antiguo miembro de la CIA.

En los tiempos en que Pierre
Prosper era fiscal del TPIR (Tribunal
Penal Internacional para Ruanda),
la Fiscal Jefe del TPIR, Carla del
Ponte y posteriormente la relaciones
públicas del mismo organismo,
Florence Hartmann, relataron públicamente
que Del Ponte fue llamada
a Washington y allí Prosper la
amenazó con expulsarla de la ONU
si continuaba investigando a dirigentes
aliados de EE UU, como Paul
Kagame. La expulsión se consumaría
unos meses después de las amenazas.

Por su parte, Salim Saleh, hermano
del actual presidente ugandés,
Yoweri Museveni, que actualmente
ejerce como asesor presidencial, fue
acusado por los paneles de la ONU
del expolio de minerales en el
Congo. Por estos hechos, la Corte
Penal Internacional en 2005, penalizó
al Estado de Uganda al pago de
una indemnización al Congo por valor
de 10.000 millones de dólares
que aún no se ha pagado.

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RUANDA. Un militar estadounidense en un campo de entrenamiento de soldados.
RUANDA. Un militar estadounidense en un campo de entrenamiento de soldados.
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