Siete meses desde la primera ocupación en EEUU
El movimiento Occupy apostó por el 1 de mayo

La convocatoria del 12M es más residual en el movimiento ’Occupy’ de EE UU, cuya gran apuesta fue la celebración del 1 de mayo. Éste tuvo un fuerte seguimiento en Nueva York, Detroit o Los Angeles.

12/05/12 · 12:00
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Manifestación de Occupy Wall Street el 1 de mayo. Foto: Asterix611

“Mucha gente pensaba que esta ocupación había terminado, pero ahora que ha salido el sol, nos hemos reunido otra vez en Zuccotti Park. Han sido unos días increíbles para celebrar los seis meses de la primera ocupación” comentaba Steve Yanckou mientras distribuía octavillas un día de abril en Wall Street, entre la imponente bolsa de Nueva York y el Federal Hall, el lugar donde George Washington fue nombrado el primer presidente de Estados Unidos en 1789. “Aquí –nos comenta Steve– algunas personas nos odian de verdad, pero la mayoría es respetuosa, simpatiza con nuestra lucha, le parece bien que sigamos aquí”.

Parece irónico si se piensa en las manifestaciones organizadas en Nueva York por los Caballeros del Trabajo en 1882 y en los sucesos de Haymarket de 1886, pero en Estados Unidos el 1 de mayo es un día laboral como los demás –la fiesta de los trabajadores, el Labor Day, se celebra el primer lunes de septiembre–. Para el movimiento Occupy Wall Street (OWS) no ha sido tarea fácil informar, concienciar y convencer al 99% de “conquistar las calles”, porque en Estados Unidos, como nos explica Andreu Espasa, profesor de lengua y cultura catalanas en la Universidad de Harvard, “hacer huelga y arriesgarse a perder el trabajo también implica arriesgarse a perder el seguro médico y, en caso de enfermarse, acabar en la bancarrota. La población trabajadora puede tener opiniones muy de izquierdas en las encuestas, pero se vive con un miedo al futuro tan paralizante que resulta muy difícil organizar el descontento”.

De todos modos, en Nueva York el May Day fue un éxito rotundo con más de 20.000 personas en las calles. Después de reunirse en Union Square y cantar con Tom Morello [exguitarrista del grupo Rage Against the Machine, N. del E.] y su Guitarmy la Worldwide rebel song, el cortejo bajó por Broadway hasta llegar a Zuccotti Park –rebautizado el otoño pasado como Liberty Plaza–, pasar por Wall Street y acabar en Battery Park, la punta de la isla de Manhattan, donde hace un siglo llegaban los inmigrantes y donde, después de las diez de la noche, la policía cargó y detuvo a varios manifestantes.

Probablemente este primero de mayo se recordará en Estados Unidos como un paso más en la reapropriación del Día del Trabajador: en Detroit, Seattle, Los Angeles, San Francisco, Denver, Miami y Washington se organizaron grandes manifestaciones, marcadas por un fuerte despliegue policial, que en algunos casos, como los de Chicago y sobre todo de Oakland, se convirtieron en violentas cargas de la policía y muchas detenciones.

A la sombra de las torres

Steve Yanckou estuvo en Zuccotti Park desde el principio, cuando la manifestación del 17S convocada por Adbusters se transformó en una acampada, y se quedó hasta el 15 de noviembre, cuando la policía decidió echar a la gente de la pequeña plaza a pocos metros de la Zona Cero, donde las dos nuevas torres del arquitecto Daniel Libeskind han sustituido a las torres gemelas. Después del 15 de noviembre, según los mass media, el movimiento murió. “Realmente –nos dice Steve– el movimiento no ha muerto en ningún momento. Después de que la policía nos echara de Zuccotti Park, hemos intentado buscar un nuevo espacio, trabajando en las diferentes comisiones y estableciéndonos en los barrios”. Una estrategia muy similar a la adoptada por el movimiento del 15M en España.

Efectivamente, los hechos españoles tuvieron mucha influencia y mucha importancia simbólica en las formas organizativas de OWS y las revoluciones árabes llegaron a ser un referente. Según Andreu Espasa, se podría decir que “se hablaba mucho de lo árabe y se practicaba mucho lo español”. En lo básico OWS y el movimiento del 15M son muy similares, pero existen algunas diferencias. OWS “es menos fuerte en su arraigo social, no hay tanta participación, las asambleas son menores, las manifestaciones no son tan masivas, pero su discurso era muy hábil e inclusivo”.

Uno de los puntos fuertes de la estrategia comunicativa del movimiento OWS es que concentran toda su crítica en el poder financiero y casi no hablan de la clase política. La razón se encuentra en que, como sigue explicándonos Espasa, “en este país los partidos son irrelevantes”: si una persona aspira a ser congresista debe pasar por las horcas caudinas del control directo de los donantes millonarios, como George Clooney ha representado en su reciente Los Idus de Marzo.

Los eslóganes del movimiento explican muy bien esta diferencia. El gran lema de Occupy ha sido “We are the 99%”, es decir “una retórica de clase clarísima, que enlaza con la tradición frentepopulista de la Gran Depresión. Entonces, la izquierda se propuso organizar a la mayoría popular –clase trabajadora y clases medias– con el objetivo de aislar a la minoría oligárquica que tenía secuestrada la democracia americana”.

Como en España, Occupy Wall Street ha sido y sigue siendo un movimiento intergeneracional, interclasista, horizontal, asambleario y sin líderes. El núcleo duro lo constituyen sobre todo activistas con una militancia previa, pero desde los primeros días se ha ido agregando gente que ha llegado por primera vez a los movimientos sociales. La gran diferencia, respecto al caso español, es que el movimiento Occupy ha sido mucho más abierto a dejar participar movimientos más tradicionales y veteranos como el de los sindicatos. Memorable es la manifestación del 6 de octubre, cuando los sindicatos decidieron apoyar el movimiento Occupy y marchar junto a él.

A partir de la segunda mitad de septiembre, Occupy se convirtió en un lema. En cada ciudad, en cada pueblo y hasta en cada barrio y en cada edificio de Estados Unidos se crearon grandes y pequeños Occupy. Un éxito inimaginable solo pocas semanas antes y que demuestra, más allá de las cifras cuestionables del PIB, que “el nivel de vida de la mayoría popular norteamericana en los últimos 30 años ha ido bajando constantemente y desde la última crisis el descenso ha sido particularmente marcado”, según se queja Andreu Espasa.

'Occupy' en la elitista universidad de Harvard

Hasta en la universidad de Harvard, que se encuentra en las afueras de Boston, se constituyó un movimiento Occupy. Durante semanas, varias decenas de personas acamparon en el patio de la más antigua universidad de la costa Este, bajo la mirada de la policía de la universidad, como nos relata Mark Warren, un estudiante involucrado en el movimiento desde los primeros vagidos y editor de la revista mensual Perspectives. Warren nos explica que en el caso de Harvard los mayores activistas eran los estudiantes de doctorado, en muchos casos gente cercana al ecologismo, pero también gente sin militancia previa y una parte de los estudiantes de grado.

El profesorado no tomó ninguna posición clara en favor del movimiento, contrariamente a lo que pasó en la Columbia University de Nueva York donde 300 profesores firmaron una carta de apoyo al movimiento OWS.

Tags relacionados: Nueva York Número 174
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Manifestación de Occupy Wall Street el 1 de mayo. Foto: Asterix611
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